El empresario uniÛ varias de sus pasiones y recorre el paÌs en moto y con sus amigos. El objetivo: salir a la ruta y ayudar a las escuelas rurales.

En 1981, cuando tenía 13 años, sus padres le regalaron una moto Honda Express 50cc. Su primer auto, ya de adolescente, fue un Chevrolet 47. Desde ese momento, los “fierros”, como él les dice, son parte de su vida diaria, su hobby y también su trabajo. Publicista de formación, en 1992 creó con su mujer, Cynthia Kern, la marca Kosiuko. A partir de su camino como empresario de la moda se abrieron nuevos proyectos: una radio, el relanzamiento de las zapatillas Flecha, un bar, un emprendimiento de real estate (Casa Chic) en Punta del Este y Herencia Custom Garage, un taller donde reforman y customizan vehículos antiguos (temática que también llegó a la indumentaria de su marca). Más que de moda, Bonomi prefiere hablar de estilo y asegura que la clave está en disfrutar lo que uno hace: antes que el éxito, elige la felicidad.

fede-word1–¿Cómo definirías el trabajo que hacen en Herencia Custom Garage?

–Es un lugar donde pasan todas cosas lindas, hacemos proyectos para nosotros, nuestros viajes, y también para los clientes. Es un verdadero taller creativo donde se generan proyectos increíbles. Muchas de nuestras motos, además de haber ganado premios en la Argentina, hoy son reconocidas en el exterior en todos los blogs especializados. Estamos en contacto con los grandes customizadores del mundo, con quienes compartimos información permanentemente.

–¿Cómo surgió el proyecto y qué objetivo tuvo el viaje que hiciste con tu Harley Davidson del año 47 por la Argentina?

–La idea fue la de compartir nuestro estilo de vida. Antes de Herencia yo ya había viajado bastante, siempre con motos y autos reformados para tener un sello personal. Se me ocurrió generar un desafío importante, como dar la vuelta a nuestro país en motos antiguas. Se lo fui contando a todos mis amigos con los que comparto hace muchos años esta pasión y la respuesta fue increíble: más de veinte amigos estaban dispuestos a hacer la travesía.

–¿Qué fue lo más valioso y qué lo más complicado que viviste en ese primer viaje?

–Lo más valioso y lindo del viaje fue poder compartir semejante aventura con mis amigos, fue algo inolvidable. También fue maravilloso tener en la mira las escuelitas rurales, pasar el rato con los chicos, llevarles un mensaje optimista y regalos. En esa vuelta a la Argentina visitamos más de 30 escuelas, y eso hoy es un sello de nuestros viajes. Gracias a las redes sociales, la gente empezó a contactarnos para mandar más ayuda para los chicos. No nos imaginamos salir a la ruta sin planificar este tema. Y lo más complicado fue el desafío de los caminos que elegimos y las motos tan viejas. Durante las primeras semanas la pasamos muy mal, por momentos pensé que no íbamos a terminar semejante desafío.

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“En el primer viaje visitamos más de 30 escuelas, y eso hoy es un sello de lo que hacemos. Gracias a las redes sociales nos contactan para mandar más ayuda.”

–Después de esa travesía planearon otros viajes, como el que unió Uruguay, Argentina y Chile. ¿Planeás un nuevo recorrido con ese mismo espíritu?

–Sí, cruzamos dos veces los Andes en dos días, fue un viaje muy distinto y espectacular. Ahora estamos en medio de otra aventura: viajar de La Quiaca a las islas Malvinas en dos etapas. La primera fue de La Quiaca a Mendoza, que terminamos en noviembre del año pasado. Ya estamos planeando cuándo completarla.

–¿Cómo se complementa tu visión de la moda y tu trabajo en ese sector con lo que hacés con los autos y las motos?

–Nuestra propuesta de moda más que de moda es de estilo, tenemos un cliente bien definido en cuanto a lo que quiere. Lo que proponemos es muy claro: productos de calidad que no pasen de moda. La respuesta del consumidor es excelente. No sólo proponemos la ropa, también los fierros, que son claves en nuestra marca.

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–Custom Garage es uno de los proyectos que emprendiste, junto con Kosiuko, la radio, las zapatillas Flecha, un bar y un negocio de real estate. ¿Qué hilo conductor encontrás entre los diferentes proyectos que llevás a cabo?

–Hacer cosas que me gusten, eso siempre estuvo en mis proyectos. Nunca los tomé por el negocio en sí, eso después se da solo. Hay que sentir pasión por lo que uno hace, no hay nada más lindo que trabajar contento.

–¿Cómo nacen las nuevas ideas?

– Hoy las buenas ideas están en todas partes. Los viajes aportan muchas ideas de producto, así como también la información que se comparte en las redes. Lo importante es tener en claro lo que a uno le gusta.

–Junto a Cynthia, además de la pareja, comparten el trabajo. ¿Con tus hijos también los unen las mismas pasiones?

–Tengo cuatro hijos, tres son varones y les encantan los fierros. Todos manejan muy bien motos y autos, empezaron a manejar en el campo desde muy chicos. Luca, el mayor, ya tiene su auto y pasa horas personalizándolo. ¡La historia se repite!

–Hace 20 años emprendiste una empresa y desde ahí continuaste creando. ¿Te considerás un hombre exitoso?

–Me considero una persona feliz y estoy convencido de que eso es mucho más importante que el éxito.