Las estrellas de la nueva edición del Consumer Electronics Show de Las Vegas fueron los drones, la realidad aumentada, el hogar inteligente y los wereables. También hubo dispositivos terrenales y, cuándo no, nuevas tecnologías del pasado.

Si hay algo que quedó claro luego de haber paseado por la gigantesca feria de tecnología Consumer Electronics Show (CES) es que el hogar inteligente es un hecho. En la habitación, las lamparitas, además de dar luz, se convierten en parlantes y emiten música. El tocadiscos ya no es lo que era: ahora su púa también digitaliza la música a través de un puerto USB. Los parlantes son casi todos bluetooth y se comunican entre sí para potenciar el sonido por todos los ambientes. La almohada contabiliza el tiempo que dormís, el que estás levantado y el que dormitás. La tele se ve ¡en 8k! (imagen de ultra alta definición). El inodoro tiene balanza y detecta cuánto pesas y cuánto podrían adelgazar vos y el resto de los integrantes de la familia. El perro también tiene collar inteligente y plato con dispenser de alimentos incluido. En el celular podés ver la información de todo lo que ocurre dentro de tu hogar inteligente. La cocina se parece a un centro de operaciones: la heladera tiene una pantalla que organiza todo el contenido con información sobre su interior para no abrir la puerta de más. O bien, para ver la TV, escuchar música, acceder al clima, calendario, notepad y lo que se te ocurra.

Sería extenso enumerar el material expuesto en los 3.600 stands de la feria pero, en líneas generales, lo que en ediciones anteriores eran prototipos, este año se convirtieron en productos que pronto se pondrán a la venta.

Un diferencial fueron los autos, con un pabellón exclusivamente destinado a la industria automotriz y sus avances.

Tableros inteligentes, táctiles, con cámaras, visores y con gigantescas pantallas mostraron cómo será el futuro.

También los modelos autónomos y los controles a través de gestos y de la voz. Los había con sonido incorporado (JVC, Pioneer, Clarion), prototipos, modificados, aerodinámicos, que se manejaban solos y en tándem.

Los drones también llamaron la atención del CES 2016. En especial el modelo Ehang 184, el primero que puede transportar a un ser humano sentado.

Funciona con energía eléctrica, tiene cuatro motores independientes, ocho hélices y se controla desde una aplicación de celular. Es chiquito (mide un metro y medio) y por el momento sólo tiene una autonomía de 16 kilómetros y alcanza una velocidad de 96 km/h.

Todavía no está a la venta, ya que aún está esperando la autorización de la Federal Aviation Administration.

Del hogar inteligente, el inodoro que se limpia una vez al año se llevó todos los aplausos.

Porque además de ser pulcro, cuenta con servicios para sus usuarios, como la posibilidad de limpiar, a quien se siente, con una varita de aire caliente (como un bidet, pero sin agua). El prototipo de la famosa marca japonesa Toto cuenta con una combinación de desinfectante y esmalte que recubre al recipiente, lo que permite que esté limpio todo el año.

Quizás lo más ridículo fueron los gadgets para mascotas, como CleverPet Hub, una consola de juegos para perros que busca enseñar al can a través de estimulación mental y técnicas cognitivas avanzadas. Tiene luces y sonidos para entretener al pichicho mientras se encuentra solo, con el objetivo de ir entregándole premios a medida que supere las dificultades del puzzle. También hubo lugar para el recuerdo, lo vintage y la tecnología que recupera lo mejor del pasado. Por ejemplo, la cámara Super 8 de Kodak, que, si bien mantiene el cartucho físico, permite digitalizar el contenido a través de diferentes puertos, como USB y slot para tarjeta SD y cinco velocidades de grabación. En conjunto con el departamento de diseño de Yves Béhar crearon este objeto con historia. Saldrá alrededor de 1.000 dólares y la empresa se compromete a revelar el contenido en sus centros. Algo similar sucedió con las bandejas de vinilo: diferentes empresas presentaron sus modelos renovados. Imagen y sonido no tuvieron tanta preponderancia en esta feria, pero se espera que el año que viene se haga realidad la pantalla enrollable y nos cambie la manera de ver las cosas, una vez más.