Ofrece un diseño exterior e interior totalmente renovado. Se destacan su equipamiento, confort de marcha, nuevos motores, transmisiones, chasis y mejorada capacidad off-road. La probamos en Mendoza.

 

Era el lanzamiento más esperado, ya que se trata de un vehículo fabricado en el país y que tiene un protagonismo estelar entre las pickups. Es la octava generación de una líder en ventas: desde su aparición, en 1968, lleva vendidas 16 millones de unidades. En el marco imponente de la Cordillera de los Andes, probamos a la nueva Hilux en barro, ripio, trepadas, bajadas y asfalto, en un recorrido especialmente diseñado en Luján de Cuyo, donde se desarrolló el test drive en el que comprobamos la robustez de esta nueva versión, que combina la última tecnología, el confort y la seguridad.

 

 

Mejoró todo lo que tenía que mejorar y ahora sobresalen la insonorización, el confort de marcha, las nuevas combinaciones de motores y cajas (ahora de seis marchas) que ayudan a aprovechar mejor la potencia y reducen el consumo, la incorporación de tecnología como los modos de conducción ECO y Power en las versiones SR, SRV y SRX, mediante botones al lado de la selectora de cambios. El modo ECO suaviza la aceleración haciendo los cambios a menos vueltas de motor y mejorando el consumo de combustible. En modo Power el motor cambia el patrón de aceleración en función del ángulo de posición del pedal acelerador. Esto puede ser utilizado cuando se transita por pendientes inclinadas o con mucha carga. Pero lo más importante es que ganó en robustez de avanzada: trepa todo lo que se le ponga adelante, enfrentando los más duros terrenos.

 

La nueva Hilux, según la versión, está equipada con dos nuevos motores turbo diesel con intercooler, que prometen reducir el consumo de combustible en un diez por ciento: el motor Toyota 2.8 L de 177 cv de potencia o el nuevo 2.4 diesel con gran potencia.

 

En cuanto al manejo y seguridad, todas las versiones ofrecen asistente de arranque en pendientes, control de tracción activo y una selectora de tracción manual. Ya no existe la segunda palanca. 

 

 

El interior de la versión SRX parece ser otro vehículo. Ya no es la clásica “chata”, sino que se superó en confort y diseño, con un habitáculo que se asemeja al de cualquier sedán de alta gama, con tapizados de cuero y detalles de buen gusto.

 

El nuevo panel de instrumen- tos está atravesado por una moldura símil metal, el nuevo volante tiene excellente grip y el display de información múltiple tiene una pantalla color de 4,2”. Además incorpora el Sistema de Ingreso Inteligente, que permite desbloquear las puertas con sólo apretar el botón de la manija de la puerta.

 

Las versiones SRX, SRV y SR traen equipo de audio con pantalla táctil de 7 pulgadas con DVD, MP3, Bluetooth con manos libres, entrada auxiliar de video y seis parlantes, así como también una función que brinda información del consumo de combustible y una cámara de retroceso para facilitar las maniobras de estacionamiento. Las SRX y SRV tienen además GPS y TV digital. 

 

La nueva Hilux incorpora de serie en todas sus versiones frenos ABS y asistente de frenado de emergencia; controles de tracción, de estabilidad y de balanceo de trailer; asistente de arranque en pendientes, faro antiniebla trasero, airbags frontales y de rodilla para conductor, con pretensionador y limitador de fuerza, para las plazas delanteras con alarma e indicador de cinturón desabrochado. Adicionalmente, las versiones SRX y SRV están equipadas con asistente de descenso en pendientes.

 

El contacto con la nueva Hilux sin dudas sirvió para saber lo que representa esta nueva generación: mejoras en todo sin perder la esencia. Esta Hilux será una dura contrincante para sus competidoras. Lo que tenía como virtud quedó intacto y lo que le faltaba se desarrolló. 

 


 

 

 Origen: Argentina

 Precio: desde $330.800 hasta $630.000

 Garantía: tres años o 100 mil kilómetros

 Versiones probadas: SRV, SRV Pack y SRX, todas con tracción 4×4, motor 2.8 TD, cajas manual y automática de sexta