UN3TV, FAV! y Labtivi son tres exponentes de una nueva manera de ver televisión: cuando quieras, donde quieras y como quieras.

 

Mientras la tele se puebla cada vez más de panelistas y novelas turcas, en la web se abren nuevos espacios para otros tipos de contenidos. El éxito de plataformas on demand como Netflix allanó el camino para el desarrollo de proyectos que ponen el foco en un consumo independiente de una grilla de programación, que puedan verse en cualquier momento y lugar. La libertad de elección del televidente va de la mano con la libertad que tienen los realizadores para armar estos formatos.

 

El hombre orquesta Martín Garabal acaba de estrenar Periodismo total, una miniserie de diez capítulos en la que parodia los peores clichés de los noticieros. El actor, dibujante, productor y director no es un novato de las series digitales: ya protagonizó Famoso, que se distribuyó primero en el canal de I.Sat en YouTube y luego en la pantalla tradicional y por la que obtuvo el premio a Mejor Actor Principal en el Buenos Aires Web Fest, la primera entrega de galardones a la producción online en la región. ¿Qué hace que Garabal quiera meterse una y otra vez a jugar con este medio? “La mayor ventaja es la libertad creativa”, asegura. “Estas plataformas no cargan con la enorme responsabilidad y presión de tener que ser masivas. Son buenos espacios para experimentar.” Los episodios de Periodismo total y Famoso duran menos de diez minutos, algo que se convirtió en norma a la hora de dirigirse a los usuarios ansiosos.  Esto tiene sus ventajas, como la posibilidad de maratonear, pero también viene con desafíos: “Contar en formatos de corta duración te obliga a buscar la síntesis, y eso siempre es clave para alguien que quiere narrar historias”.

 

 

Su nueva serie viene con el sello de UN3TV, el canal de la Universidad de Tres de Febrero, que desde hace más de un año presenta contenidos audiovisuales para estas audiencias curiosas. Ahí, Garabal comparte pantalla con el comediante y autor Esteban Menis, cuya visión coincide con la de su colega: “Podés hacer lo que quieras, como variar las duraciones de los capítulos. Tal vez uno dura 16 minutos y otro dura 22.” Y cita la serie Louie como referencia de esta ruptura con los formatos tradicionales, algo que, según Menis, permite adaptar cada capítulo a la mejor versión posible y evitar que se estire de manera innecesaria. Muchas producciones de UN3TV, como Eléctrica, creación de Menis, se financian en parte gracias al crowdfunding: plataformas como idea.me que permiten a los televidentes la posibilidad de hacer un aporte monetario a los proyectos.

 

Todo empieza con una buena idea.

 

“Cuando la idea es realmente buena, supera el encasillado de la estética y la prolijidad, para ser más que parecer”, opina Federico Ini, uno de los cerebros detrás de Labtivi, un canal de contenidos en el que se lleva al extremo el poder de decisión del televidente, que puede elegir el orden, la duración y el tono de los contenidos. ¿El objetivo? “Probar si hay un ADN detectable para el futuro del consumo de medios tal cual los conocemos.” 

 

En este momento de emergencia, a los realizadores de series web los une el trabajo a pulmón. Sin embargo, ya hay varios casos de estrellas virales que lograron armar un negocio alrededor de sus creaciones. A muchos seguramente los conocen con la etiqueta de “youtubers”. FAV! es una de las primeras redes que se dedican a integrar a estos creadores y, además de producir, ofrece una curaduría de contenido, para guiar al usuario entre un catálogo en expansión permanente. El emprendedor Max Goldenberg, uno de sus fundadores, tiene en claro la importancia de funcionar como radar: “Producir contenido original es una cosa, pero producirlo en este momento es otra, porque existen muchas vías de distribución, cada una consumida de formas distintas.” ¿De qué depende, entonces, que entre tanta oferta una serie se imponga sobre las demás? Goldenberg se apropia de la famosa frase del estratega político James Carville y sentencia: “Es la calidad, estúpido”.