El año que viene estará listo el software nacional Genis, que reemplazará al del FBI para buscar chicos perdidos, nietos apropiados o personas en redes de trata. 

 

“A las Abuelas de Plaza de Mayo deberían darles el premio Nobel de Ciencia, además del de la Paz”, dice Mariana Herrera Piñero, flamante directora del Banco Nacional de Datos Genéticos. ¿Qué tienen que ver las Abuelas con el ADN? La historia comienza cuando la única manera que las Abuelas tenían para comprobar si tal niño podía ser su nieto era sólo una foto. El método era tan poco científico como certero, y la falencia las llevó a preguntarse cómo comprobar la filiación de un niño sin contar con los padres. Así comenzó la búsqueda científica.

 

Luego de recorrer varios países, y a través de Víctor Penchaszadeh, un pediatra argentino radicado en Nueva York, se contactaron con la genetista Mary-Claire King, quien se comprometió a investigar. 

 

En 1984, a pedido de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), la genetista King y su grupo viajaron a la Argentina, donde probaron por primera vez el índice de abuelidad en el laboratorio de inmunogenética del hospital Durand y desarrollaron el análisis hasta perfeccionarlo en 1987. Con esta prueba se comprobó la identidad de Paula Logares, la primera nieta recuperada a través de un análisis, anotada como biológica por sus apropiadores falseando su edad por dos años. Fue así como se creó en la Ley 23.511 el Banco Nacional de Datos Genéticos, con el objeto de “obtener y almacenar información genética que facilite la determinación y esclarecimiento de conflictos relativos a la filiación”. Así nació el índice de abuelidad, con una probabilidad del 99,99 por ciento, que ya permitió recuperar la identidad de 119 nietos. 

 

Semanas atrás se inauguró la nueva sede del BNDG, donde hoy se alojan perfiles genéticos de 365 familias que buscan a algún nieto o nieta secuestrado en la dictadura y apropiado desde entonces. 

 

Desde Paula Logares hasta ahora la ciencia y la tecnología continuaron perfeccionándose. Lo que antes demoraba un año, hoy puede tardar una semana. De hecho, para completar los perfiles genéticos de familias incompletas, el Banco recurrió a la genética forense para extraer muestras de restos de desaparecidos y así poder completar los perfiles que faltan. Alrededor de mil personas concurren por año a sacarse sangre para cotejar si tienen alguna compatibilidad con estos perfiles alojados, previo paso por la Conadi. En total, y desde la creación, fueron más de siete mil los que concurrieron al banco por dudas sobre su identidad. El Banco de Datos argentino asesora a laboratorios colombianos en la creación de base de datos genéticos para la búsqueda de familiares, así como el Equipo Argentino de Antropología Forense lo hace en el área de exhumación de restos en regiones campesinas afectadas por acciones militares o paramilitares.

 

Desde hace algunos años existen en Europa Nodos Argentinos de bancos de datos genéticos para que personas con dudas sobre su identidad puedan comenzar la búsqueda desde allí y, en caso de que corresponda, también sacarse sangre en el exterior. 

 

La directora informó que el año próximo concluirán el desarrollo de un software nacional, Genis, que superará al Codice, usado por el FBI, y conformará una red de búsqueda para familias que permita resolver con celeridad casos de chicos perdidos o personas en redes de trata.

 

El Banco Nacional de Datos Genéticos es un organismo autónomo y autárquico. En 2009 pasó a funcionar bajo la jurisdicción del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, a partir de la sanción de la Ley 26.548. La nueva sede queda en la avenida Córdoba 831 y permite que cualquier persona que tenga dudas sobre su identidad se extraiga sangre, previo paso por la Conadi.

 

 


 

 

UNA ALIANZA DE ESTRELLAS

Los primeros auriculares lanzados por Apple luego de adquirir Beats acaban de presentar una delicada (aunque eso queda en gustos) edición especial. El modelo Beats Solo2 viene ahora en una versión Rose Gold, es decir, oro rosa, para poder usarse en composé con los recientes iPhone 6s y iPhone 6s Plus. Está edición se suma a las ya disponibles en plata, oro y gris espacial. 

 

 

EL CUBO MÁGICO

El pequeño parlante de Sony (modelo SRS X11) con forma de dado cuenta con generosas prestaciones: batería de hasta 12 horas de autonomía, 10 W de potencia, conectividad Bluetooth con NFC (con un toque) y conexión USB para uso estándar. A pesar de su reducido tamaño, se escucha muy bien. Viene en rosa, negro, azul y rojo y sale 1.100 pesos.