Correr es un placer apto para todo público: se puede hacer a solas o en compañía, por la mañana o por la noche, a la velocidad del lince o a media máquina, en la adolescencia o en la tercera edad. Miles de mujeres de todo el mundo lo acaban de demostrar en Buenos Aires.

  

Según la Real Academia Española, el verbo correr tiene diferentes definiciones: ir de prisa, hacer algo con rapidez, moverse progresivamente de una parte a otra, andar rápidamente y con tanto impulso que, entre un paso y el siguiente, quedan por un momento ambos pies en el aire. Este último hecho es el que más atrae a los corredores: tener los pies –y el corazón– en el aire.

 

Es una actividad que existe desde siempre pero que contagió a miles de personas alrededor del mundo, en pocos años, de manera arrolladora. ¿Por qué? Justamente por esta sensación de sentirse en el aire. Más allá del esfuerzo físico, de la disciplina que conlleva entrenar y del talento (o falta del mismo) para la actividad deportiva en general, el #running le da a sus seguidores algo más que estado físico: cruzar una meta, saber que se es capaz de lograr objetivos, encontrar un espacio de superación personal, viajar, conocer gente nueva, reducir el estrés, aprender a vencer cualquier obstáculo que aparezca en el camino. Algo no menor en este deporte es que no hace falta ser un atleta de elite para sentirse como uno. Todos pueden hacerlo: a cualquier edad, cada cual a su ritmo, recorriendo distancias aptas para cada gusto, en cinta o en la calle, solos o acompañados, bien de madrugada o después de trabajar, con o sin música. 

 

No hay reglas y tampoco hacen falta. 

 

Esto mismo buscó Adidas cuando pensó su proyecto #boostgirls direccionado a motivar el running femenino: mujeres de diferentes edades, provenientes de diferentes países, con intereses diversos y profesiones distintas. Lógicamente, lo que las une es su pasión por correr, pero también su pasión por lograr una mejor versión de ellas mismas. Algunas llevan años corriendo, otras recién iniciadas en la disciplina fueron acumulando kilómetros y hoy contagian ganas de ser parte de ese mundillo de corredores.

 

Desde Colombia, la actriz Isabel Cristina Estrada (35) y la presentadora de E! Entertainment, Alexandra Santos (32); las hermanas Mónica (25), repostera, y Renata Gómez (20), estudiante, de México; la locutora radial chilena Catalina Vallejos (26); la economista y Miss Ecuador 2013 Constanza Báez Jalil (24); la arquitecta Va leria Candanedo (30) representante de Panamá y, quien les escribe (26), llevando la bandera argentina.

 

Un proyecto ideado para mujeres, para mostrar que una puede lograr lo que se proponga en las pistas y en la vida. Trabajar todo el día, ser madre, tener una carrera profesional exigente, ser una estudiante full time y la torre de responsabilidades que tenemos hoy en día son enteramente compatibles con la necesaria inclusión del deporte en la rutina diaria. Ya no es un privilegio de algunas, es un estilo de vida apto para todo público que sólo requiere fuerza de voluntad. Así lo demostraron las #boostgirls que durante este 2015 visitaron algunas capitales latinoamericanas y rompieron su cotidianeidad corriendo carreras de diez y veintiún kilómetros: San Juan de Puerto Rico, Santiago de Chile, Lima en Perú, México D.F, Bogotá en Colombia y culminaron con la media maratón de Buenos Aires.

 

A través de sus redes sociales personales, cada una de ellas contó cómo fue viviendo la experiencia. Twitter, Instagram y Snapchat fueron las herramientas más utilizadas para hacer partícipes de cada etapa a todos sus seguidores con la misión de contagiar las ganas de sumarse a esta aventura. El entrenamiento cotidiano con sus días buenos y días malos, los dolores, la recuperación, la duda, la fiaca, la motivación, el avance, el crecimiento y los logros fueron registrados en tiempo real.

 

El resultado fue puro éxito: trending topic en todos los países con el hashtag #boostgirls, contagió de energía y, lo más importante, difundió una imagen de mujer rea l que mostró que no hace falta ser la más rápida, la más fuerte, la más linda o la más exitosa para poder cruzar la meta con los brazos en alto.

 

Lo crucial no es intentar convencer a todos sobre lo beneficioso que es correr. Lo fundamental es dejarlo en evidencia con el ejemplo. Compartir, como hacen las #boostgirls, esa felicidad y libertad que genera el running y aún más cuando se comparte con gente querida.

 

El año entrante traerá nuevas caras con nuevas historias para iniciarse en este apasionante deporte mientras que la primera camada de #boostgirls se aventurará a la prueba más grande de todas: la maratón.