La gran fiesta anual de la música electrónica cumple 15 años y lo celebra el 14 de noviembre volviendo al predio de Costanera Sur. Todo listo para lo que sera la pista de baile a cielo abierto mas grande del planeta. 

 

 Creamfields es un festival con mucha energía. “Me parece estupenda la variedad de estilos”, aseguró alguna vez el argentino Hernán Cattáneo sobre uno de los encuentros de música electrónica más importantes del mundo, y cuya versión local se prepara en 2015 para defender nuevamente su chapa de gran fiesta anual en esta orilla del Río de la Plata. Pero no se tratará de cualquier edición: el evento erigido en 1998 en Liverpool celebrará la década y media de su asalto a Buenos Aires con un line up demoledor que, además de Cattáneo, reúne a varios de los exponentes emblemáticos del dance floor, junto a los productores y DJ llamados a ser la generación de relevo. El 14 de noviembre, Costanera Sur (predio al que vuelve tras unas cuantas temporadas en el Autódromo) se transformará en la pista de baile a cielo abierto más grande del planeta.

 

 

Por un tema de producción y logística, la Creamfields Buenos Aires no contará con tótems de la electrónica global. A diferencia de su matriz británica, que se celebró en agosto en la inmensa explanada de Daresbury, aquí faltarán The Chemical Brothers (vendrán al país el 3 de diciembre para formar parte de la segunda edición del festival Sónar), Fatboy Slim, Avicii, Tiësto (estuvo en febrero en la edición local del Ultra Music Festival) y Hardwell.

 

Anfitriones y embajadores del festival Tomorrowland, los hermanos belgas Dimitri Vegas & Like Mike vuelven a la Argentina para ser los principales arengadores de la fiesta local. Mientras preparan su primer álbum, calientan el dial y los clubes con tres bombas devenidas en traces. Dos de ellas ya rankearon en el puesto número uno de las carteleras europeas: “The Hum”, al lado de Ummet Ozcan, y “Higher Place”, con Ne-Yo.

 

 

Pero los Thivaios no serán los únicos hermanos de la Creamfields criolla 2015. Las gemelas Nervo fueron las primeras en confirmar su participación, a tan sólo meses de su último DJ set en el país, en la quinta edición del Southfest. 

 

Las australianas son tan fans de Buenos Aires y de su público como The Martinez Brothers, el laboratorio sonoro de Chris y Stevie Martinez (no cabe la menor duda de que esta edición del festival será recordada por los vínculos familiares), quienes actuaron en el club State, en marzo último. Mientras que el gran regreso a la capital argentina lo simboliza el cubano Maceo Plex, quien, tras su show en la Creamfields de 2013, vuelve en esta oportunidad en el clímax de su trayectoria. Lo que dejó en evidencia en el reciente Sónar español con una performance demoledora, amparada en su más reciente álbum, Solar: todo un recipiente de house alienígena y mutante.

 

 

No sólo el house oscilará entre pasado y presente en el evento, lo que sellarán con dosis de beats los canadienses Art Department, el bosnio Solomun y el británico Hot Since 82. También lo hará el techno, a través del set del productor y DJ suizo Luciano y del argentino (establecido en Alemania) Barem y su mentor: Richie Hawtin. Al ídolo canadiense del minimal techno se le suman otras dos leyendas: el alemán Sven Väth y el inglés Paul Oakenfold prometen sendas cátedras de esa electrónica que ayudó a construir y fomentar la cultura del baile en todo el planeta. Tanto es así, que Oakenfold vuelve a esta parte de Occidente para celebrar tres décadas de trayectoria (se viene un nuevo disco suyo en 2016, Pop Killer) y, junto con Cattáneo, es la única figura del roster 2015 que participó en el debut de 2001, en el Hipódromo de San Isidro.

 

Hace 15 años, 10 mil espectadores acudieron al llamado del beat, y el festival estableció un hito en la electrónica rioplatense demostrando que el género gozaba de popularidad en la Argentina. Así se convirtió en un fenómeno de masas sin precedentes que en 2006 convocó a 60 mil personas (cifra récord en cualquier Creamfields que se haya hecho alrededor del mundo). Desde entonces se transformó en una costumbre argentina más que sirvió de vitrina para jóvenes promesas internacionales de la música dance, al mismo tiempo que fue trampolín para muchos productores y DJ locales. Este capítulo seguramente sostendrá esa loable misión (de la que se beneficiaron talentos patrios del calibre de Guti y Franco Cinelli) y redimirá a esos grandes laburantes de la pista de baile local como Romina Cohn, Miguel Silver, Luis Nieva y Marco Paz, que hacen que el espíritu Creamfields nunca decaiga.