El público local la conoció como una nena mala en Patito feo, pero hoy triunfa en Colombia, donde interpreta a la heroína de Cumbia ninja, la serie de Fox que ya va por su tercera temporada. Fresca y muy relajada, en esta entrevista habla de su nueva vida, de por qué se la ve tan flaca y de todo lo que la conmueve: los viajes, la familia, la música y su carrera.

Como muchos de su generación, está haciendo su propio sendero en las ligas mayores. En su caso, el breaktrough (luego de tremendo éxito de Patito feo) no llegó acá sino en tierras extranjeras. Tras el “affaire Tevez”, romance que paseó su nombre por todas las revistas y programas de espectáculos, emprendió viaje y mudanza a Miami, donde se transformó en Fabiola para el culebrón de Telemundo Corazón valiente. Un año después le llegó Cumbia ninja, la propuesta de Fox, y ya nada volvió a ser igual. En el doble rol de Juana y Nieves, Brenda se convirtió en la protagonista de una serie que, entre otras cosas, hace alarde de originalidad e irreverencia. Ciencia ficción, realidad social (y latina), música, romance y artes marciales en un ecléctico mix que de a poco fue cautivando a jóvenes de todo el continente. A fin de año llegará el estreno de su esperada tercera temporada.

–¿Este proyecto te cambió tanto la vida como parece?

–Sí, cuando miro hacia atrás ni yo misma puedo creerlo. Me siento más que afortunada, no sólo por este programa sino por todos los trabajos que tuve desde que comencé en esta profesión, a los once años. Cada año que pasa amo más el arte, en todas sus expresiones. Pensar que alguna vez fue un sueño dedicarme a esto y hoy se volvió todo tan tangible…

–Tu trabajo, además, te permitió viajar mucho, ¿cuál fue el destino que más te impresionó hasta ahora?

–Supongo que China. Pisar ese país fue como entrar en otra dimensión. Fue muy difícil comunicarme porque casi nadie habla inglés pero me sorprendió su espectacularidad. En general, me impresiona mucho lo distintas que pueden ser las culturas, incluso dentro de un mismo país. En Colombia también sucede eso, no es lo mismo Providencia que Cartagena, o Cali, o Medellín, o Bogotá. Creo que el mayor lujo que se puede dar un ser humano es viajar y conocer.

–Sacando la familia, ¿lograste tener en Bogotá todo lo que podrías tener acá: amigas, salidas, vida social, sensación de pertenencia?

–Sí, todo eso y más (ríe). En Colombia la gente es muy amable, me recibieron desde el comienzo como a una más. Y eso fue fundamental para mí, que me fui con los típicos miedos de la que llega sola a un país que no conoce. Dicen que uno va dejando el corazón en todos los lugares adonde va, y sin duda en Bogotá hay una parte importante de mi corazón. Hoy disfruto mucho de esa ciudad, sobre todo de su naturaleza; descubrí miles de frutas y plantas fantásticas que no tenía ni idea de que existían.

–¿Descubriste el amor también?

–(Ríe) Hoy estoy sola, trabajando mucho y muy feliz.

–Hace un tiempo dijiste que no te gustaban las relaciones casuales, ¿seguís pensando lo mismo?

–Sí, igualito. Sólo me interesa el amor de verdad. En eso mis padres son una gran referencia. Están juntos desde hace mucho tiempo y yo sueño con formar una familia así, llena de amor… ¡y de bebés! (ríe). En serio lo digo, siento que mis papás son un ejemplo de amor contra viento y marea. Y conmigo son todo, me apoyan y me acompañan de mil maneras. Son mis ángeles guardianes, sin ellos no habría llegado jamás hasta acá.

–Y después de esto, ¿qué? ¿Te gustaría llegar a Hollywood?

–No sueño con esa meta, creo que esas cosas vienen solas cuando se trabaja con pasión y perseverancia. Sí me encantaría volver a trabajar en mi país, es mi casa, mi lugar en el mundo. Todo depende del proyecto y de que me enamore de él, como me ha sucedido hasta ahora con cada uno de mis trabajos. Soy consciente de que salir a explorar otros países abrió mucho mi mente y mis sueños.

–¿Seguís con ganas de lanzarte como cantante solista?

–¡Sí! La música es todo para mí, por ahí canalizo la mayoría de mis sentimientos y vivencias, pero no tengo apuro por hacer un disco porque sí. Siento que la posibilidad llegará pero sin presiones ni fechas impuestas por nadie.

–¿Qué cosas hacés cada vez que volvés al país?

–Lo típico, muchos planes con amigas, ir a bailar, a bares… Me encanta organizar asados, juntarlas a todas con mi familia y tomarnos unos ricos vinos en comunidad.

–En las redes, muchos de tus seguidores empezaron a comentar lo aca que se te ve en las fotos y el tema siguió luego en los medios. ¿Qué te generó eso?

–Te voy a ser sincera: desde que llegué a Colombia mi dieta cambió cien por ciento. Incorporé la fruta a full, en el desayuno y a lo largo de todo el día con jugos. Eso hizo que mi metabolismo cambiara. Pero para bien, nunca me sentí más feliz que ahora con mi cuerpo. Supongo que la gente habla por lo que ve, y no me sorprende, hay mucha necesidad de opinar de todos en las redes sociales, pero preferiría que no alarmasen a las personas innecesariamente. En denitiva, son comentarios sin fundamento que sólo sirven para perder el tiempo. Que se queden tranquilos, yo me siento mejor que nunca.

“Sólo me interesa el amor de verdad. En eso mis padres son una gran referencia . Están juntos desde hace mucho tiempo y yo sueño con formar una familia así , llena de amor. . . ¡y de bebés!”