Después de la foto que rompió internet, Caitlyn Jenner promete destrozar la tele con una serie documental que retrata su histórica transición.

 

Call Me Caitlyn”, las tres palabras que dieron la vuelta al mundo, las que rompieron internet mucho más de lo que había prometido Kim Kardashian, su hijastra adicta a la atención mediática. La hoy histórica tapa de la revista Vanity Fair, fotografiada por la siempre excepcional Annie Leibovitz, fue el paso definitivo en la transición del empresario y atleta hasta entonces conocido como Bruce Jenner, a la mujer que siempre quiso ser, y alcanzó a casi 50 millones de personas. Caitlyn se convirtió en una superestrella instantánea, y sumó en pocos minutos tantos miles de seguidores en Twitter que superó el récord de Barack Obama, quien manifestó en la red social sobre el fenómeno: “Toma mucho coraje compartir tu historia”.

 

Para Caitlyn Jenner no es más que el comienzo, desde el 2 de agosto protagoniza I Am Cait en E! Entertainment Television, una serie documental de ocho episodios que retrata su nueva vida y los cambios que atraviesan ella y todos los que la rodean. “Vamos a hablar de todo”, promete. Y al mismo tiempo se espera que no sea el voyeurismo morboso al que nos tienen acostumbrados las Kardashian en sus reality shows: Jenner sabe que su revelación lleva consigo una gran responsabilidad, que se transformó en un avatar de lo que representa ser transgénero y que su actitud repercute directamente en cómo son vistas y tratadas.

 

 

El objetivo de la historia que quiere contar suena simple y complicado a la vez: “tenemos que aceptar a las personas como lo que son”. Cuando a mediados de julio subió al escenario de los premios ESPY a recibir su Arthur Ashe Courage Award en reconocimiento a su experiencia inspiradora, invitó a los presentes a unirse a ella en ese propósito. “¿Cómo empezamos?” preguntó, para luego responder: “Empezamos con la educación”. Su historia, dice, no es acerca del coraje, la controversia o la publicidad, sino de lo que pasa de aquí en adelante. “No se trata de una persona, se trata de miles. Se trata de nosotros, de aceptar a los demás.

 

Somos todos diferentes y eso no es malo, es bueno. Y aunque puede no ser fácil superar las cosas que no entendemos, quiero demostrar que es absolutamente posible si lo hacemos juntos”, se esperanzó Caitlyn en su discurso.

 

 

El siguiente capítulo de su epopeya, después de la mítica entrevista con Diane Sawyer en la que reveló su transición luego de la comentadísima tapa, será convivir con las cámaras y con los televidentes, contar su historia para que otros y otras puedan entender las propias y animarse a dar el paso que necesitan para llegar a ser quienes realmente son. “¿Cuántas personas desperdician su vida porque nunca se hacen cargo de ellos mismos, de ser quienes son?”, cuestiona en el trailer de la serie. 

 

Pero ser quien sos cuando sos diferente no es fácil y Caitlyn lo sabe: convertirse en la mujer que siempre se sintió también le trajo los problemas típicos que pesan sobre las mujeres. “Empecé a sentir la presión que sienten las mujeres sobre su apariencia”, se lamenta en un adelanto del documental. El periodista Jon Stewart la sentenció con agudeza, entre ironías, en The Daily Show: “Caitlyn, cuando eras un hombre, podíamos hablar de tu atletismo y de tus negocios, pero ahora sos una mujer y lo único que importa es tu look”.

 

Caitlyn no sólo se enfrenta a la mirada de los extraños, también debe lidiar con las repercusiones de su transformación entre sus personas más queridas. En I Am Cait vemos a Esther Jenner, su madre de 88 años, llegar a su propia revelación: “Lo primero que sentí fue que estaba perdiendo a mi hijo, pero después me di cuenta de que estaba ganando”. Las cosas están cambiando y Caitlyn Jenner está feliz porque demostró que se puede: “Soy la nueva normalidad”, asegura.

 

Y si entendemos que la nueva normalidad es aprender a lidiar con nuestras propias diferencias y enseñar con nuestra experiencia que ser distintos no es algo malo, entonces todos estamos ganando. De eso se trata esta historia.