Del más austral al más antiguo, pasando por uno boutique o los clásicos indiscutibles, presentamos una selección de los principales centros de esquí del cono sur con todas las novedades, tips y precios actualizados.

 

NIEVE 2015

 

LAS LEÑAS, el eterno clásico

Es la preferida de muchos amantes de este deporte y resulta una verdadera ciudadela destinada al esquí -un dato no menor es que todos los servicios y alojamientos se encuentran a menos de 200 metros de las pistas-. Las leñas se encuentra a 500 kilómetros de la capital mendocina y en pleno corazón de la Cordillera de los Andes –su base está a 2.240 metros de altura, y su cumbre, a 3.430 metros–. Tiene 17.500 hectáreas repartidas en las 30 pistas. Es el paraíso del esquí extremo y el heli-ski, y los más experimentados pueden esquiar incluso de noche en sus pistas iluminadas. Pero no todo es esquí: se puede hacer snow-tubing –deslizarse con gomones inflables en una pista especial de 100 metros de largo– y también divertirse en altura, en el circuito de tirolesa y puentes colgantes. Un pase de tres días cuesta $1.950 para adultos y $1.565 para menores.

 

 

CATEDRAL, un pionero siempre vigente

A casi 20 kilómetros de la ciudad de San Carlos de Bariloche, inmerso en el Parque Nacional Nahuel Huapi, el Cerro Catedral sigue siendo uno de los grandes elegidos. No sólo por la belleza de la ciudad, sino también por ser uno de los centros de esquí pioneros en Sudamérica y, al día de hoy, uno de los más completos.

Con 1.200 hectáreas de superficie esquiable y más de 120 kilómetros de pistas y caminos, las novedades de esta temporada ponen la mirada más allá del esquí: en la base está la nueva Pista de Donas, para deslizarse con gomones, y en la cumbre, La Hoyita espera con otra pista de donas, trineos y BMX –una especie de bicicleta con una tabla debajo por la que es posible descender a gran velocidad–. Los pases para el Ski week en temporada alta cuestan $3.900 para adultos y $3.220 para menores. 

Bariloche también alberga el hotel emblema de la Patagonia argentina, el Llao Llao.

Ubicado al pie del Catedral, este exclusivo y lujoso resort cinco estrellas es famoso mundialmente por sus altos estándares hoteleros y belleza inigualable, y está enmarcado por los cerros López, Capilla y Tronador, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi. Dos datos: el hotel tiene su exclusivo Refugio Llao Llao, con servicio de Esquí Concierges y transfers incluidos en la estadía, y durante el invierno en el Salón Bustillo está disponible el simulador de esquí más grande de Sudamérica, para practicar este deporte de manera indoor (dicen los que saben que una hora de simulador equivale a un día de esquí). En temporada alta, una habitación doble con desayuno, uso de las habitaciones y traslados al cerro incluidos, cuesta desde $4.370.

 

 

CHAPELCO y la belleza de sus bosques

El escenario es San Martín de los Andes y sus bosques imponentes. A casi 2.000 metros de altura, superando las 28 pistas y las 1.600 hectáreas esquiables, con vistas al lago Lácar y al volcán Lanín, Chapelco da la bienvenida. 

Un clásico del lugar es el Back Bowl, un programa que propone conocer los puntos más extremos en la nieve y explorar la parte de atrás del Cordón Chapelco esquiando sobre nieve virgen. 

Entre las novedades de la temporada 2015 está el nuevo medio de elevación cuádruple, La silla del Mocho, que amplía la superficie esquiable hacia el Cerro Mocho, y la renovación del Parador Pradera del Puma, con sus decks mirando hacia el Lanín. El dato: los mejores after esquí están en Torino Winter Point y Los Techos, con música en vivo y DJ famosos. El pase diario cuesta $790 y $630, para adultos y menores, respectivamente. 

 

 

CERRO BAYO y sus detalles boutique

Con el marco inigualable de Villa La Angostura, en la provincia de Neuquén, Cerro Bayo se define por sus bosques frondosos, atención personalizada y pistas llenas de divertidos bumps. 

Los números de este centro hablan por sí solos: está a 45 minutos del Aeropuerto Internacional de San Carlos de Bariloche, ofrece 460 hectáreas esquiables, un descenso máximo ininterrumpido de 6.000 metros, 14 kilómetros de pistas y más de cuatro fuera de pista con vistas al Nahuel Huapi y a la Villa. Tiene 16 medios de elevación, 25 pistas con cuatro niveles de dificultad, dos telecabinas séxtuples –que van desde la Cota 1.500 a la cumbre–, seis telesillas dobles, dos monoplaza, tres magic carpets –de reciente incorporación, que transportan a 1.300 personas por hora–, y la lista sigue. Un diferencial: tiene en cuenta al esquiador novato, para el que el Cerro pone especial atención: las pistas para principiantes están a 1.500 metros de altura –a diferencia de otros destinos, que las concentran en la base–, lo que permite contar con nieve óptima para las clases durante toda la temporada. Bayo es, además, el primer centro de esquí comprometido con el cuidado del medio ambiente: una patrulla ecológica monitorea los puntos de reciclado y a los visitantes para que se adapten a estas normas. Además de esquí, se puede hacer caminata sobre raquetas, circuito canopy y nuevos senderos para peatones. En temporada alta, el pase diario cuesta $760 y $620, para adultos y menores, respectivamente. 

 

 

CERRO CASTOR, esquí en el fin del mundo

Nada más literal: Cerro Castor es el centro de esquí más austral del mundo, y su título se sustenta con las particularidades naturales de su geografía primero, y después, con todos los avances en infraestructura en los que viene trabajando la concesión actual desde su inauguración en 1999.

Por la orientación ladera sur de la montaña y su ubicación extrema en el paralelo 54° –similar a Moscú en el hemisferio norte–, este centro de esquí es el elegido de muchos deportistas internacionales que vienen a entrenar en contratemporada. Como el 70 por ciento de los circuitos de competencias del mundo se hacen con nieve artificial, el hecho de que el centro cuente con máquinas de nieve es uno de sus atributos fundamentales, y consecuencia de que sus pistas sean un crisol de esquiadores de distintos puntos del globo. Con un total de 32 kilómetros de pistas y 650 hectáreas de dominio esquiables distribuidas en 30 pistas de diferentes niveles de dificultad, 11 medios de elevación, un snowpark, un área para principiantes y fuera de pista, Cerro Castor está ubicado a sólo 26 kilómetros de la ciudad de Ushuaia, a 195 metros sobre el nivel del mar y a una cima de 1.057 metros.

La novedad esta temporada es el nuevo restaurante Viejo Castor, en la cota 470, con sándwiches y platos montañeses y el deck con barra incluida de Ona House, en la base del cerro. El clásico de siempre: el cordero patagónico en Morada del Águila. Además, este año es de especial relevancia internacional: en septiembre –y por primera vez en el Hemisferio Sur– se congregará en Cerro Castor la créme de la créme del esquí y el snowboard del mundo para celebrar la designación de la pista Halcón Pelegrino como sede del Congreso Mundial de Instructores de Interski 2015. En temporada alta –que va desde julio hasta el 17 de agosto–, un pase de Ski week cuesta $4.015 para adultos y $2.815 para menores.

 

 

CAVIAHUE, al pie del volcán

Lugar de fiesta” es la traducción de su nombre, de origen mapuche. Y basta conocer sus paisajes para entender que no se equivocaron. Ubicado a 360 kilómetros de la capital de la provincia de Neuquén, Caviahue tiene como gran novedad de la temporada la apertura en la base del cerro del Grand Hotel: categoría cuatro estrellas, esquí in-out y una ubicación inmejorable, entre bosques de araucarias milenarias, con vistas al volcán Copahue, al lago Caviahue y a la villa. El cerro cuenta con 12 medios de elevación, 22 pistas y un total de 325 hectáreas de superficie esquiable, sobre la alta Cordillera de los Andes. Entre los eventos invernales imperdibles están el Rugby X-treme, la Copa de Snow Polo, el Campeonato de Snow Kite, Snowboard & Ski Free Style, y el Festival Ambiental Eco Caviahue.

Un pase semanal cuesta, en temporada alta, $3.640 para adultos y $2.920 para menores. Alojarse en cabañas con capacidad de hasta ocho personas cuesta desde $2.380.

 

 

PORTILLO, lujo y tradición en la cordillera chilena

La principal característica de Portillo es su título de pionero, dado que se trata del centro de esquí más antiguo de América del Sur, con 65 años de historia. Su nombre se refiere a un pequeño paso en medio de la Cordillera de los Andes, a 165 kilómetros de la capital chilena. Por allí circularon los primeros “esquiadores” de la zona, los ingenieros que construyeron el ferrocarril en el Paso de Uspallata. Corría 1940, y luego de esta incursión inicial comenzaron a desarrollarse las primeras pistas de esquí, rodeando la Laguna del Inca, otro gran atractivo natural. Desde hace décadas es visitado por esquiadores y equipos deportivos de todo el mundo, y por eso tiene una escuela internacionalmente famosa. Su destacado, la exclusividad: la atención es totalmente personalizada y destinada a no más de 400 huéspedes que disfrutan de las delicias del chef in house y un reparador y completísimo té after esquí.

Dada la sofisticación de Portillo, los esquiadores expertos tienen a su disposición un helicóptero para practicar heli-skiing, por medio del cual llegan a pistas de nieve virgen en las cumbres que rodean al centro cuando las condiciones climáticas lo permiten. El Ski Week –que incluye siete noches y sus días de esquí, más cuatro comidas diarias– cuesta USD 3.850, y durante julio incluye el alquiler de equipos y las clases colectivas.

 

 

LA HOYA: Nieve en polvo asegurada

Bien al sur, a 12 kilómetros de Esquel –una ciudad con alma de pueblo junto al Parque Nacional Los Alerces, en Chubut–, se encuentra La Hoya, centro de esquí que se hizo popular en las revistas por ser refugio invernal del conductor Marcelo Tinelli. Esta propuesta trasciende el ski y el snowboard e invita a hacer trineo y caminatas con raquetas. Tiene 24 pistas, una longitud esquiable de 14 kilómetros y 11 medios de elevación. El pase semanal en temporada alta es de 2.060 pesos para mayores y 1.590 para menores. El plus: nieve en polvo segura y uno de los mejores esquí de fondo de todo el mundo.

  

Este centro con forma de hoyo es ideal para el esquí primaveral, ya que conserva nieve, sol y calor hasta entrado el mes de octubre.