Esta propuesta vía Twitter movilizó a un país que viene perdiendo mujeres cada 30 horas. Cómo y por qué el femicidio llegó, por primera vez, boca de todos.

 

Doscientas setenta y siete mujeres menos durante 2014. Ese fue el resultado de una práctica conocida como femicidio, que existe desde antaño y que recién ahora parece visibilizarse un poco gracias a Twitter. ¿A Twitter? Sí, a las cuentas de Twitter de un puñado de periodistas y celebridades que, a través de esta red, despertaron a una sociedad. 

 

#NiUnaMenos, el hashtag, tuvo más de 203 mil menciones durante mayo en la red social del pajarito, según informa Twitter. En el mundo offline también se hizo notar, tanto que llegó a la televisión y personalidades, como Mirta Legrand, Susana Giménez o Marcelo Tinelli posaron junto al cartel que reza dicha leyenda y convoca a la marcha para el 3 de junio. 

 

La periodista Hinde Pomeraniec (@hindeit) es miembro fundadora de esta movida, que surgió en una maratón de lectura celebrada en marzo contra el machismo y que explotó cuando la adolescente de 14 años Chiara Páez fue asesinada en Rufino, Santa Fe. “Nuestros primeros tuits al respecto surgieron como una necesidad de juntarnos, de abrazarnos, de acompañarnos en esta triste situación. Todo lo que pasó después nos sorprende, nos supera, nos encanta. La palabra femicidio está por primera vez en boca de gente que nunca la dijo y eso es maravilloso”, explica a El Planeta Urbano la periodista de La Nación que unió fuerzas con colegas de otros medios, algunas tuiteras, otras especialistas en la temática género –algunas oficialistas, otras opositoras– y difundieron esta representativa frase. A los periodistas se sumaron actores, deportistas y muchos más: “Cuando empezamos a ver que los políticos se sacaban una foto propusimos pasar de la foto a la firma, además de asegurarnos de tener el tema en la agenda de los políticos”. Mientras Pomeraniec relata lo que pasó en menos de un mes, su voz se quiebra y mi piel se pone de gallina: “A raíz de esto el precandidato presidencial de la UCR Ernesto Sanz presentó la Agenda de Género, y la Asociación de Dueños de Taxis comenzará a dar talleres sobre esta temática a sus miembros”, nos cuenta, a modo de ejemplo de un fenómeno tan reciente que aún es difícil analizar.

 

A medida que la repercusión del hashtag crece, las notas y metamensajes también. Pero, ¿sirve de algo que famosos o políticos se saquen una foto? ¿Es un fenómeno parecido al del balde de agua helada? El año pasado el Ice Bucket Challenge, que buscaba concientizar sobre la no muy conocida enfermedad Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), hizo furor. Además de difundir este tipo de esclerosis, lo que se buscaba con el desafío era que la gente donara a la causa. En caso de no donar, debía tirarse un balde de agua helada. Según la página http://asociacionela.org. ar se recaudaron 1.207.550 pesos. Y si bien es relativo cuánto es mucho o poco, en general fueron pocos los que donaron y muchos los que jugaron al balde. ¿Pasará lo mismo con #NiUnaMenos?

 

Malcolm Gladwell, en su libro La revolución no será tuiteada, afirma que las relaciones en redes son frías y poco profundas y que no hay un compromiso político que viene de la militancia en territorio. Mariano Feuer, director de @EsViral, hace una salvedad: “No es tan así. Armar una marcha multitudinaria a partir de diez mujeres en Twitter demuestra que hay formas de generar seteo de agenda y compromiso político, de lograr una gran visibilidad de estos temas en el mundo offline a través de la red. No importa si Scioli o Tinelli tienen un compromiso real más allá de la fachada. Lo importante es que, como figuras masivas a adorar, logran que muchas personas que no tenían forma de llegar a eso lo hagan, participen o se involucren”. 

 

Y así como surgió la Primavera Árabe, por primera vez la Argentina tiene su propio hashtag que busca poner en funcionamiento una ley sancionada hace cinco años que quedó en letra muerta. “Apunta a hacer foco en la prevención, en contener y ayudar a la víctima, dotando de mayor presupuesto a las políticas de asistencia a la mujer y principalmente educando a los chicos en lo que es la violencia de género. Todo un cambio de paradigma”, describe Pomeraniec en referencia a la Ley Nacional 26.485 de Protección Integral contra la Violencia hacia las Mujeres. Algo que no parece estar cumpliéndose. 

 

El hashtag provocó que tanto Ciudad de Buenos Aires como 70 ciudades del interior comenzaran a pedir justicia en la televisión, en las redes y en las plazas principales de cada ciudad. Conciencia, prevención, compromiso y reacción por parte de la Justicia y la sociedad, que, en lo que va de 2015, ya tiene 20 mujeres menos.