La it girl más famosa en las redes sociales es, además, hija de Marcelo Tinelli, artista plástica y dueña de una ascendente marca de ropa. Tímida hasta el extremo, dulce por naturaleza y bravísima cuando se enoja, declara sin dudar: “Al que juzgue mi camino le presto mis zapatos”.

Ahora que sos una empresaria del mundo de la moda, ¿qué es lo más complicado de tu negocio?

–Esto, las entrevistas. Poner la jeta. Con el resto todo bien, me encanta el laburo.

–Sos tímida, pero a la vez te exponés en las redes sociales.

–Trato de enfrentar esto que me pasa y no quedarme tipo emo encerrada en mi casa, por eso le pongo el cuerpo a la marca a través de las redes.

–¿Cómo te pega el enorme impacto y todas las noticias que se generan a partir de una foto que subís a tu cuenta de Instagram?

–Todo el mundo está muy pendiente de lo que subo, obviamente por mi viejo. Pero yo trato de darle cada vez menos bola a lo que se dice y relajarme. Antes me ponía loca: tengo mucho carácter y me sacaba, pero ahora estoy mucho más tranquila y pienso bastante antes de dar una respuesta en Twitter o postear algo. La prensa sabe que yo soy re de contestar y a veces me provocan, pero ahora estoy más calmada.

–Decís que sos brava, y sin embargo todas las veces que hablamos fuiste muy dulce y amable.

–Soy dulce, pero si me enojo te pelo un carácter terrible. Soy re-calentona, aunque estoy tratando de controlarme (…)