Este mes vuelven Mad Men, Game of Thrones, Veep y Silicon Valley: una serie que se despide, otra que se expande y dos que deberías estar viendo.

 

 

Las temporadas de televisión, como las estaciones del año, pueden ser tan satisfactorias como frustrantes. Pero si bien suele haber tantos simpatizantes del verano como del invierno, no hay duda de que para los fans de las series los períodos más calientes del año son, curiosamente, los más tibios.

 

 

A la competitiva “fall season”, que despega en los Estados Unidos en vísperas de nuestra primavera, le sigue en calibre de estrenos la “midseason”.

 

 

Abril trae el final de uno de los ciclos más elegantes y memorables de la tele, una de las vueltas más esperadas y la reaparición de dos tapadas que cada vez hacen más ruido, todo cortesía de la señal latina de HBO.

 

 

El lunes 6 es el comienzo del fin para Mad Men: nos quedamos con un Don Draper separado y al borde de otro sobresalto para su agencia. El trailer y las fotos promocionales no insinúan mucho sobre el destino de los personajes en los siete capítulos restantes, pero la indumentaria y los peinados elegidos subrayan la llegada a la década del 70. Pasaron diez años en las vidas de Don, Peggy, Pete, Roger y equipo desde que los conocimos y es hora de descubrir qué les depara este último encuentro.

 

 

Después de romper todo (ratings, corazones de televidentes, cabezas de personajes; todo) con su cuarta temporada, Game of Thrones vuelve el domingo 12 de abril a un paisaje algo diferente. Tyrion y Arya, dos de los personajes más populares, abandonaron el continente y se dirigen a territorios desconocidos. El afiche muestra al diminuto Lannister enfrentado a uno de los dragones de Daenerys, señalando que su esperado encuentro es inminente. Todos van a estar pendientes del desarrollo de estos eventos, hayan leído las novelas en las que se basan o no, ya que este es un acontecimiento que aún no se dio en los papeles.

 

 

Este regreso sienta un precedente histórico también para HBO, que por primera vez emitirá cada nuevo episodio al mismo tiempo en todos los países a los que llega.

 

 

Por supuesto, el objetivo es reducir la cantidad de gente que opta por descargar ilegalmente los capítulos porque llegan tarde a sus regiones, un fenómeno que no es aislado ya que Game of Thrones cuenta con el “honor” de ser la serie más pirateada del mundo. Con bastante menos alboroto vuelven, el mismo lunes, dos producciones que podemos rotular como “las mejores series que nadie está viendo”: por un lado, Veep, que en su cuarto año lleva a la impresentable vicepresidenta Selina Myers (Julia Louis-Dreyfus, dejemos de decirle “Elaine”) a su anhelada presidencia, desde donde seguramente haga más desastres y provoque más vergüenza ajena; por otro, Silicon Valley, que debutó el año pasado, encontró su foco en los últimos episodios y dejó con ganas de ver más de esta parodia del competitivo mundo del desarrollo tecnológico. Nadie puede quejarse de que faltan opciones en la televisión.

 

 

 

Pueden gustarnos más los publicitarios, los dragones, los políticos o los nerds, pero todos coincidimos en el amor por las buenas historias, y abril es el mes ideal para disfrutarlas.