El actor de 44 años encontró un punto de equilibrio en su carrera marcada por el éxito y el prestigio. Selectivo a la hora de elegir los proyectos que encara. Asegura que lo primero en su vida es la familia.

 

 

Siendo un actor consagrado que puede elegir sus trabajos, ¿qué te hace decidir aceptar un proyecto?

 

 

–Por suerte llegan un montón y cada vez más. Ahora, con Relatos salvajes, todo se ha multiplicado a la enésima potencia. Es una cosa de locos. En todos los trabajos que yo elijo intento siempre priorizar el aprendizaje y el placer de hacerlo, al margen de que por supuesto vivo de eso. Pero siempre la prioridad es elegir cosas que yo sienta que me van a acompanar en un lindo tránsito.

 

 

–¿Extrañás a tus personajes cuando se terminan?

 

 

–Sí, los extraño, porque siempre los personajes terminan iluminando cosas de uno. Es como despedirse de una persona con la que la pasaste bien.

 

 

–¿Hay forma de que te convenzan de volver a hacer televisión o estás lejos de eso?

 

 

 

–Por ahora, no. Por suerte todos los años me lo ofrecen y eso es muy lindo. Pero creo que me cuesta porque siempre hay algo que me interesa un poco más (…)