Heredero de la dinastía Tinayre Legrand y productor prolífico de cine y televisión, el responsable del renovado éxito de los almuerzos de Mirtha se confiesa en su primera producción de tapa.

 

 

 

–¿Siempre supiste que ibas a ser productor de televisión?

 

 

–Una vez me preguntaron desde cuándo yo me consideré productor, y la realidad es que yo nací en los estudios de televisión. Siempre me gustó esto, a mí me apasiona el mundo detrás de las cámaras, realizar programas y sentir que de alguna manera fuiste el motor para que mucha gente estuviese involucrada y trate de amar el proyecto en el que está trabajando.

 

 

–Es curioso cómo se acomodan las piezas en la historia de tu familia. Tu abuelo estaba detrás de cámaras con Mirtha, y ahora vos sos productor y tu hermana Juana es la estrella delante de las cámaras.

 

 

–Nunca lo había pensado así, creo que es una casualidad. Lo importante para mí es hacer lo que me gusta y sentir que puedo aportar algo. Si me pusieras delante de una cámara creo que entraría en pánico y no podría ni siquiera hablar. Sería el peor actor del mundo, un pésimo conductor. Me cuesta modular, hablar, todas cosas que son fundamentales para la pantalla. Si yo tuviera que probarme a mí mismo en un casting, diría “Este chabón no sirve para nada”.

 

 

–Tu mamá y tu hermana sí heredaron de tu abuela la facilidad para hablar en cámara.

 

 

 

–Creo que en todo el medio en general, y más allá de mi familia, en este rubro podés estudiar mucho, perfeccionarte y todo eso que celebro mucho, pero hay gente que tiene un don, un algo, una luz que lo ilumina y pasa por algo, está en el momento justo, se da (…)