Con el visto bueno de Divididos, David Lebón y Fito Páez, los niños mimados de la escena local trascendieron el under cordobés y conquistaron al público porteño. Pura potencia, el trío se lanza a la conquista del mundo con su tercer trabajo, Huellas digitales, el disco y DVD que inmortaliza sus presentaciones en vivo.

 

Algo de power trío, algo de fem rock. A simple vista surgen las catalogaciones naturales para intentar encasillar a Eruca Sativa, pero se trata de un universo de dicotomías y complejidades que los hace indefinibles. Lula Bertoldi, desde la voz y la guitarra; Brenda Martín, desde el bajo, y Gabriel Pedernera con su batería viven en constante mutación y desde hace ocho anos, cuando se reunieron en su Córdoba natal, su camino está marcado por el cambio de piel, la reinvención y la revisión continua que hacen que este trío haya llegado para cachetear al rock vernáculo.

 

 

Eruca Sativa es hoy para muchos la revelación del momento. Pero la banda nacida en Córdoba, con cuatro discos editados, vive algo así como su momento de gloria. Son los ninos mimados de la escena local. Divididos, Fito Páez y David Lebón, entre varios otros, les dieron su bendición.

 

 

Esa búsqueda constante por derribar todo tipo de formatos impuestos es, justamente, uno de sus imanes más fuertes. Ese despilfarro de sonidos que lanzan tiene mucho del grunge de los noventa, pero también aparecen muy claras las influencias que recibieron de The Beatles, Led Zeppelin y Spinetta.

 

 

 

Ese camino los llevó hasta el Estadio Único de La Plata, dond telonearon a Foo Fighters, uno de los espejos en los que la banda se mira. A pocos días de ese hito, Gabriel Pedernera está ansioso y no lo oculta; está emocionado por compartir ese escenario con los estadounidenses. Haber llegado hasta  ese lugar obliga al baterista a recorrer los pasos de Eruca Sativa: “Cuando formamos Eruca nosotros ya éramos grandes, veníamos tocando en otros grupos. No éramos la típica banda que se forma en el colegio, teníamos cierta experiencia (…)