Con 23 años, el actor de la tira Noche & Día se anima a producir teatro y se sube al escenario junto a Guillermina Valdés para protagonizar una de las obras más hot de la Avenida Corrientes.

 

Hace exactamente un año Gastón Soffritti quería hacer teatro pero nadie lo llamaba. Desde que tenía 9 años trabajaba en la televisión; primero fue en Yago, pasión morena y después siguieron Chiquititas, Patito feo, Graduados y Los vecinos en guerra. Entonces pensó: “Bueno, si no me llaman, lo hago yo”. Habló con el director teatral Diego Corán, amigo y fanático de San Lorenzo como él, y con Isidoro Sorkin y juntos empezaron a buscar proyectos para producir.

 

 

Hasta que un día, mirando la cartelera de Broadway por internet, encontraron Sex with Strangers, de Laura Eason, una de las guionistas de la serie House of Cards. Sin dudarlo demasiado, “y de caraduras totales”, como dice Soffritti, buscaron su e-mail y le escribieron, con el interés de comprar los derechos y hacerla en la Argentina. Una especie de impulso entusiasta que podría no haber tenido respuesta pero que, sin embargo, la tuvo. Eason les contestó interesada y tres meses después este joven emprendedor estaba en Broadway tomando un café con una de las autoras más exitosas de los Estados Unidos. Al regresar se le ocurrió convocar a Guillermina Valdés para que sea su partenaire y hoy, un año después, Sexo con extraños se estrenó en el teatro Metropolitan Citi con la presencia de Laura Eason en el estreno.

 

 

–¿Qué es lo que más te gustó de la obra?

 

 

–Con mis socios de la productora Blackwing fuimos a ver más de 30 obras, comerciales y del off, y nos dimos cuenta de que ninguna tocaba temas actuales, por eso empezamos a mirar la cartelera de Broadway y encontramos Sex with Strangers, que es una historia de amor contemporánea, situada en 2014, donde se habla del choque de dos generaciones: una mujer de 40 que no está del todo realizada y un pibe de 25 que la viene rompiendo en algo que no quiere ser. Es una obra que habla sobre el límite de los deseos; las nuevas formas de relacionarse a través de las redes sociales; la crítica y lo que puede llegar a decir alguien sobre lo que vos hacés, todos temas de los que hoy se habla muchísimo y que no estaban tocados en el teatro.

 

 

–¿Es verdad que hay una fila especial para los espectadores que van solos?

 

 

 

–Sí, la de los extraños. La idea es que las personas que vengan solas se vayan acompañadas. Es la fila 9, que sale un poco más barata que el resto y si la comprás, te damos un pin para que te pongas y sepas quiénes son los otros que están en la misma. Además, te regalamos unos vales de tragos gratis en un bar para que vayas después de ver la obra. Hasta ahora la fila 9 es la más vendida (…)