A los 46, el ex cantante de Attaque 77 se confiesa enamorado de su hija de seis años mientras construye las bases de su banda, Jauria, y asume la madurez con total autoridad.

 

 

Sin vestuarios estridentes, tatuajes en el rostro ni resabios de un reviente pasado, el ex líder de Ataque 77 presenta su mejor versión bajo el concepto Live in Levi’s. Claro, no es modelo publicitario, sino más bien el más popular ícono vernáculo del punk rock.

 

 

–Arranqué mi gusto por el rock con bandas como Pappo´s Blues y Pescado Rabioso, entre muchas, pero Billy Bond y la Pesada del Rock and Roll definitivamente me cambió la cabeza. Otro momento que me marcó mucho fue la película Rock hasta que se ponga el sol, que la vi en cine con sólo doce años. Me llamaba la atención que siendo un momento oscuro de nuestra historia, seguían adelante con sus convicciones. Eran todos muy anárquicos, y yo aun desconociendo ese gen, lo valoraba.

 

 

–Recorte una fotografía de esa época, por favor.

 

 

–A mis doce años, viendo a Vox Dei en el estacionamiento del Hogar Obrero. Casi como un secreto. Toda gente grande, y yo ahí aluciné. Otra anécdota es a mis trece años, rompiéndoles las bolas a mis vecinos que vivían arriba de mi casa. Ellos tenían unos veinticinco años y yo iba todos los días a escuchar sus discos, desde Kiss hasta Sham 69, pasando por AC/DC, Deep Purple y The Clash. Ellos tal vez querían curtir o lo que fuera y yo metido ahí todas las tardes. Debía de ser insoportable. La vez pasada los busqué en Facebook para pedirles disculpas y no contestaron (sonríe) (…)