Con sólo 25 años, la modelo y conductora calienta los debates de Duro de domar a fuerza de discusiones encendidas mientras encandila a los televidentes con su belleza extrema.

 

Poca gente sabe que sos bailarina clásica.

 

 

–Mientras viví en San Juan, que fue hasta los 16 años, bailé toda la vida. Mi vieja es profesora de ballet, tiene una escuela re-grande, así que mi hermana y yo nos criamos en su estudio. Me recibí de profesora de danza a los 16, hice mi tesis, y antes, a partir de los 14, mi hermana mayor y yo veníamos a Buenos Aires por temporadas a estudiar danza con diferentes becas. Hay algo recontra metódico y de disciplina en el ballet clásico que te queda para toda la vida, por eso ahora puteo y me enojo por ser tan exigente.

 

 

–¿Cómo llegaste a la ciudad siendo tan joven?

 

 

 

–Para mí siempre fue muy natural venir sola a Buenos Aires desde los 14 años. Me quedaba en casas de maestros donde vivíamos varias bailarinas, y era todo muy normal. A los 16 me quedé un verano con mi hermana mayor, que se dedicó profesionalmente a la danza, y escuché de un casting para hacer una publicidad. Ahí me enteré de que existía un mundo de publicidad y modelaje, porque en San Juan no sabía ni que existía todo eso. Entonces me divirtió la idea, conocí gente del palo y empecé a laburar a full con la agencia Multitalent (…)