El tercer prototipo de Pichuco, un bandoneón de estudio fabricado por la Universidad de Lanús, fue finalizado con éxito gracias al ingenio de profesores, estudiantes y las bondades de las impresoras 3D.

 

 

En el Día de la Soberanía Nacional se presentó oficialmente Pichuco, el bandoneón creado por estudiantes de la carrera de Diseño Industrial de la Universidad de Lanús. Todo comenzó hace más de cuatro años, cuando Ana Jaramillo, la rectora de la UNLa (también reconocida bandoneonista), le propuso al Departamento de Diseño Industrial que hiciera un bandoneón Made in Argentina.

 

 

Este instrumento, tan arraigado a la cultura nacional, no es originario del Río de la Plata aunque, como Gardel, es inseparable de su genealogía. Nació en Alemania y se dejó de fabricar durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que se lo considera en riesgo de extinción. Para acceder a uno, usado, hay que desembolsar alrededor de cinco mil dólares en el exterior o algo más de 30.000 pesos por aquí.

 

 

Los estudiantes y profesores de la Licenciatura de Diseño Industrial se pusieron a investigar la composición del bandoneón, lo desarmaron, lo numeraron, lo catalogaron y definieron un plan de trabajo más que exitoso, ya que este proyecto obtuvo el primer premio en la categoría de Diseño Industrial del concurso nacional Innovar.

 

 

Allí nació el primer prototipo con madera, cartón, tela, chapas de zinc y acero. Pero también, con piezas que fueron especialmente impresas en 3D a partir del laboratorio de la UNLa.

 

El bandoneón es uno de los instrumentos más complicados de interpretar y de fabricar. En el caso del prototipo de la UNLa, se definió hacer un ejemplar de estudio, más simple y accesible a todos. Está compuesto por 71 teclas, 38 en la mano derecha y 33 en la izquierda. A raíz de diversas pruebas se fueron diseñando e imprimiendo en plástico ABS. El fuelle sigue siendo de cartón y tela (usando otros procedimientos), y la caja, de madera. Las voces, el aparato sonoro, son del mismo material, pero con las piezas que lograron en el laboratorio de impresión.

 

 

De la mano de Julio Coviello, músico y bandoneonista de la Orquesta Fernández Fierro, terminaron de diseñar el plan que incluye una nueva técnica de enseñanza más accesible a quienes quieran acercarse al fuelle y no sean músicos.

 

 

Se trata de una serie de cartas que ejemplifican los diferentes acordes con gráficos de posiciones de dedos. La idea de los creadores de Pichuco es generar tandas de bandoneones de estudio para escuelas, para que los chicos y los docentes puedan enseñar un instrumento representativo de la música local que hoy es inaccesible.

 

 

Además de buscar financiación, la UNLa propone fabricar los ejemplares con un sistema de economía¡ social, donde las partes más artesanales, como el fuelle de cartón y tela, pueda ser generado por cooperativas.

 

 

El resto, potenciado gracias a la tecnología. Un pequeño paso para la música, un gran salto para la soberanía musical.

 

 

Bebop Drone

 

 

Es el drone más cool del mercado. De la mano de su fabricante, Parrot, ofrece cámara de 14 MP estabilizada y capacidad de grabación Full HD, además de la aplicación gratuita para controlar y visualizar el cuadricóptero. Su gran angular de 180 grados puede tomar videos con una gran resolución, transmitirlos en directo o guardarlos en su memoria de 8 gb. Se le puede adosar un kit de mando a distancia para controlarlo desde el celular o la tablet. Cuesta 500 dólares.

 

 

 

Aires inteligentes

 

 

La conocida “internet de las cosas” llegó al país. El nuevo BGH Silent Air Gems con control inteligente nos permite conectar el celular o la tablet al aire acondicionado y comandarlo a distancia desde cualquier lugar. Sólo hay que descargar una aplicación para conocer el estado de cada uno de los equipos conectados a la red e indicarle la temperatura deseada en el horario elegido. Es de fabricación nacional y se vende desde 10.500 pesos, según su potencia.

 

 

MICA

 

 

 

Mi Accesorio de Comunicación Inteligente (Mica) es la nueva pulsera de lujo que propone Intel para competir en el mercado de gadgets que se llevan puestos. Dirigida a las mujeres, tiene la capacidad de conectarse a redes sociales, como Facebook, Google+ o Yelp, desde su pequeña pantalla de cristal de zafiro, además de mostrar notificaciones de mensajes o llamadas. Bañado en oro de 18 kilates, cuesta 500 dólares. Es totalmente autónoma de un celular inteligente y se usa con un chip de celular.