El empresario Hernán Chammah ideó PROYECTO BRASILIA para un público amplio (creativos, artistas, productores, deportistas, ejecutivos) pero con un estilo de vida en común. Único en su especie, su intención es la fusión como denominador del lujo simple en una experiencia de marca exclusiva dentro del Distrito Audiovisual, un área ya de culto dentro del barrio de Palermo.

 

El arte, el diseño y la sustentabilidad comulgan en el inédito concepto de un moderno edificio ubicado en el corazón del Distrito Audiovisual, una zona ya definida por la fusión de la moda, el diseño, la gastronomía y el arte. La concentración de empresas relacionadas con la industria del cine y la televisión, los beneficios impositivos, el gran movimiento comercial y las importantes inversiones en infraestructura que se están realizando en ese predio generan una dinámica de revalorización del entorno.

 

 

“Nuestra propuesta no es sólo promocionar un proyecto inmobiliario sino compartir la reinvención de emprendimientos a través de la identidad visual, el sentido de pertenencia y la resignificación de los espacios privados cuyo objetivo es la creación del vínculo entre el edificio y sus habitantes”, explica el empresario Hernán Chammah, relajadamente sentado y aún con vestigios del último sol de su reciente viaje a Río de Janeiro.

 

 

Para quienes buscan la atractiva diversidad palermitana, más por su actividad vinculada al diseño que por su intenso ritmo comercial, Proyecto Brasilia se suma a su efervescente oferta con un edificio residencial de alto valor agregado. Pero resulta mucho más: se trata de un destino deseado hecho arquitectura, una galería de inspiración niemeyeriana, una poética del slow life inserta en la última versión del tan multiplicado y rebautizado Palermo.

 

 

Las persianas de Concepción Arenal 3470 serán levantadas a fin de año para comenzar el emprendimiento más comentado de 2014. La experiencia comienza en el hall de recepción: exquisitas obras de arte, un pegadizo jazz carioca y un blend de esencias con notas cítricas cautivan de manera inmediata e inevitable. Los espacios sociales se encuentran en el último piso: el Green Roof con vista a las encantadoras casas bajas vecinas tiene un hogar exterior, chill out y steam bath; el Meditation Room es el espacio ideal para el ejercicio y la relajación; la piscina climatizada, de 13 metros de largo para nado contracorriente, es la gran estrella del espacio a cielo abierto.

 

 

El edificio fue pensado como un espacio no sólo para habitar sino también para el vínculo social: acciones tan rutinarias como tomar un ascensor o asistir a una reunión de consorcio se transforman en buenas excusas para encontrarse en los pasillos de Brasilia y charlar sobre arte, cultura y diseño, las tres unidades conceptuales y materiales que recorren al proyecto. Proyecto Brasilia no sólo inicia un nuevo paradigma por su tipología de

 

 

emprendimiento arquitectónico sino también por el fomento de la sustentabilidad en la vida diaria: la reutilización de aguas para riego, el uso de materiales reciclables, el cultivo de áreas verdes en el Green Roof, la protección de muros con jardines verticales y la movilidad libre de huella de carbono (los propietarios reciben una bicicleta de obsequio) son algunas de las iniciativas.

 

 

Un artista plástico se saluda con un director creativo en el hall de entrada. Un futbolista de alta performance charla con un emprendedor de diseño mientras escuchan música en el chill out del último piso. Un músico toma un aperitivo con una productora de modas en el Green Roof. Un ejecutivo se encuentra con un escritor en el Meditation Room. Algunos llegan por la escalera, otros toman el ascensor, pero la conversación nunca es sobre el clima: el intercambio fluido entre los vecinos y el contenido dinámico que aporta cada propietario construyen un vínculo no tradicional encaminado a la armonía, tanto como para que una reunión de consorcio se convierta en un encuentro social. Proyecto Brasilia nace como una propuesta alternativa capaz de construir actos de comunicación espontáneos entre la vida privada de los propietarios, los espacios del edificio y el entorno urbano del barrio. Tiene 3.600 m2 distribuidos en seis pisos con dos subsuelos para cocheras y salas técnicas, tres niveles de monoambientes y otros tres de doble altura tipo loft. Los primeros tienen entre 40 y 60 m2 y los dúplex oscilan entre 50 y 90 m2. Tanto las unidades orientadas al frente como las que dan al contra-frente cuentan con balcón o terraza de hormigón a la vista, carpinterías de roble cerejeira macizo con lustre poliuretánico, pavimentos de piedras naturales y terminaciones personalizadas para baño y cocina.

 

 

Hernán Chammah

 

 

Un joven creativo vestido con ropa deportiva, maletín de cuero, anteojos de sol y gorro de lana desarrolla conceptos al tiempo que piensa en números y diseña espacios en su imaginación. Cruza de su casa a su estudio y entre reuniones respeta un ritual sagrado: hace yoga y meditación. Almuerza con amigos y vive su casa como un espacio de encuentro social. Sus días nunca comienzan ni terminan igual pero son intensos y relajados en igual medida. Hernán Chammah, líder de gestión y fundador de Proyecto Brasilia, representa el perfil de quienes van a habitarlo.

 

 

En la web: www.proyectobrasilia.com

 

 

En FB: www.facebook.com/ProyectoBrasilia