El regreso del emblema de Minneapolis, la flamante aventura del líder de The Strokes y lo nuevo de uno de los trompetistas argentinos más talentosos. Como si todo esto fuera poco, la película de Björk y la inminente llegada de la Thurston Moore Band.

 

PRINCE

ART OFFICIAL AGE/

 

PLECTRUMELECTRUM

Warner

 

Es conocido por buena parte de los fanáticos, pero repasemos: Prince se hizo grande en su primera etapa en Warner y luego explotó una guerra virtual que incluyó al músico denunciando que lo habían convertido en un esclavo, que lo asfixiaban artísticamente y bastante más. Casi 18 años después, el oriundo de Minneapolis vuelve a Warner, pero recuperando el control de los masters de sus discos legendarios y los correspondientes derechos comerciales.

 

 

En contraparte, garantiza una serie de lanzamientos de nuevo material. La primera entrega es por partida doble e incluye Art Official Age, algo así como un disco cien por ciento solista, y Plectrumelectrum, registrado junto a un power trío femenino conformado por Donna Grantis (guitarra), Hannah Ford Welton (batería) e Ida Nielsen (bajo). Los resultados no tienen nada de burocráticos. Art Official Age funciona casi como una enciclopedia de R&B, soul y pop contemporáneos, con la marca inconfundible de Prince. Plectrumelectrum, por su parte, es una explosión liberadora de rock a lo Hendrix y funk afilado. Más allá de preferencias personales, ninguno tiene desperdicio. A los 56 años, Prince ya no está tan cerca de la revolución pero ejerce el legítimo derecho de ser un clásico que no está dispuesto a dormirse en los laureles.

 

 

JULIAN CASABLANCAS + THE VOIDZ TYRANNY

Cult Records/Sony

 

La voz y cara de The Strokes ataca de nuevo. Con su segundo álbum solista, Casablancas marca una ruptura notoria. Es cierto que los Strokes desplegaron tanta puntería en sus tres primeros discos que lo que vino después –Angles (2011), Comedown Machine (2013)– dejó, casi inevitablemente, gusto a poco. Acaso por eso esta flamante asociación con The Voidz –a los que el cantante definió como una pandilla a la que no le gustaría encontrarse por la noche– apunta a nuevos horizontes, tanto desde la estética musical como en su enfoque como cantante. Tecno retro, cyber garage, brumas profundas, espíritu dark, ruidos taladrantes y la voz de Casablancas detrás de montones de efectos. Todo eso conforma ese maremoto urgente llamado Tyranny. ¿Hits instantáneos? Ninguno.

El Casablancas de hoy parece más interesado en generar una experienciasonora de amplio espectro que en renovar su probada capacidad para los éxitos radiales. Prueben con la adrenalina obsesiva de “M.utually A.ssured D.estruction”, la languidez hipnótica de “Take Me in Your Army” o los más de 10 minutos etéreos y melancólicos de “Human”. Se trata de un viaje que puede llevarte muy lejos.

 

 

JUAN CRUZ DE URQUIZA

CONVIVENCIA

Independiente

 

A esta altura del partido es casi una obviedad, pero respetemos el protocolo periodístico: Juan Cruz de Urquiza no sólo es uno de los trompetistas más versátiles y de técnica más depurada de la Argentina. También es un compositor comprometido y un generador de proyectos influyentes –con el Quinteto Urbano, por ejemplo, abrieron las puertas de lo que hoy se entiende como nuevo jazz argentino–. En este cuarto disco solista lo acompañan Tomás Fares (piano), Sebastián de Urquiza (su hijo, contrabajo) y Carto Brandán (batería).

Esta vez el trompetista explora nuevos horizontes con base en composiciones propias articuladas sobre bellas melodías –de un gusto predominantemente melancólico– y entretejidos rítmicos de gran complejidad. Quizás la mayor efervescencia dentro de este lote lo constituya la zigzagueante “Erupción”. El trabajo se completa con “Tejidos” –una composición de su hijo Sebastián–, un gran homenaje a Charles Mingus –reuniendo en un solo tema “Reincarnation of a Lovebird”, “Goodbye Pork Pie Hat” y “Pithecanthropus Erectus”– y un tributo a Spinetta, “Donde no se lee” (con Sebastián de Urquiza también en voz). Sin  el vértigo de los trabajos con su primer cuarteto, Urquiza coquetea con el clasicismoy al mismo tiempo ofrece nuevas perspectivas que se amplían escucha tras escucha.

 

 

REVIEW

Visita sónica

 

Desde los 80 hasta 2011, Sonic Youth fue una de las bandas más creativas e influyentes de la escena global. Ya separados, el interés por las aventuras solistas de sus ex miembros se multiplicó. Por eso resultó una gran noticia la confirmación de la llegada de la banda de Thurston Moore para tocar el 7 de diciembre en el teatro Vorterix. La excusa será presentar su flamante tercer trabajo, The Best Day –su retorno a las canciones electrificadas–. Lo acompañarán Steve Shelley (baterista, ex Sonic Youth), Debbie Googe (bajista, My Bloody Valentine) y James Sedwards (guitarrista, Nougth). Se esperan muchos temas solistas y un obligado repaso de clásicos.

 

 

EN FOCO

ISLANDESA DE PELÍCULA

 

 

Björk siempre fue una artista singular, y cada uno de sus trabajos ofrece la oportunidad para revalidar las expectativas. A partir de fines de octubre se exhibe en las salas del Cine BAMA (Diagonal Norte 1150, CABA) la película Biophilia Live, un testimonio multidimensional de la gira que la trajo a la Argentina y a buena parte del mundo, en la que presentó su octavo disco de estudio. Lo que podría ser poco más que un lugar común para la mayoría de los músicos, en este caso es una experiencia musical y visual de enorme impacto. Una gran oportunidad para revivir o descubrir una gira única.