Son inadaptados, ridículos, lamentables en montones de aspectos y sin embargo los actores que los interpretan consiguieron, gracias a ellos, convertirse en los mejores pagos de Hollywood: un millón de dólares cada capítulo de media hora, alcanzando el récord de Friends. 

 

Sí, los actores de la desopilante The Big Bang Theory, la sitecom que se inició en 2007 y llegó pronto a ser la más vista en los Estados Unidos, hicieron que se demorara el comienzo de la octava temporada porque no llegaban a un acuerdo para sus contratos. Pero llegaron y firmaron por ¡un millón de dólares cada uno por episodio! Y por tres temporadas, o sea… un montón de dinero, que se incrementa además con participaciones en las ganancias, cláusulas que comprometen a la Warner a permitirles realizar producciones propias y una cantidad de beneficios que arman un paquete de dólares descomunal. Los nuevos supermillonarios son Jim Parsons (el inefable Sheldon Cooper), Johnny Galecki (el sufrido Leonard Hofstadter) y la bella del equipo, Kaley Cuoco (o Penny, el contrapunto ingenuo de sus sabiondos vecinos).

 

 

¿Es lógico que estos actores ganen un millón de dólares por episodio, es decir, por semana, durante algunos meses de tres años consecutivos a partir de ahora? Viendo razonar a Sheldon Cooper, podríamos concluir que hay lógicas y lógicas. Y siguiendo esa lógica de las muchas lógicas, una perspectiva la podría dar pensar que si los chicos de Friends llegaron a ganar un millón por capítulo en sus novena y décima temporadas, ¿por qué no habrían de hacerlo nuestros científicos inadaptados, que además son muchísimo más divertidos?

 

 

 

Diez años atrás, esa suerte de club de Archies y Torombolos que junto a sus partenaires femeninas rendían culto a la amistad en Friends logró esa cifra convirtiéndose en los pioneros del millón por capítulo en una serie de televisión.

 

 

Hoy, el éxito de The Big Bang Theory enlos Estados Unidosy fuera de allí da cuenta en parte deun fenómeno queha llegado hace un tiempo de la manode la tecnología, sobre todo, la relacionadacon la informática: el éxito socialde los nerds. Tradicionalmente despreciadosy burlados, son ahora millonarios,poderosos, admirados por su inteligenciay deseados por las mujeres másbellas. El caso de Steve Jobs es icónico,un joven nerd que se convirtió en héroede toda una generación.

 

 

Los protagonistas de The Big Bang Theory son cuatro científicos que trabajanen el Instituto Tecnológico deCalifornia (Caltech): Sheldon Cooper,físico con dos doctorados y un máster,y un coeficiente intelectual de 187; LeonardHofstadter, físico práctico, conun doctorado y un cociente intelectualde 173; Rajesh Koothrappali, astrofísicocon un doctorado, y HowardWolowitz, ingeniero aeroespacial yel único de los cuatro que no tiene undoctorado, apenas un máster, lo cualsuele despertar el desprecio de Sheldon,quien asiduamente lo saca de sugrupo de ocho o nueve amigos, segúnquita y pone.Las capacidades intelectuales de los cuatro son inversamente proporcionales a sus capacidades sociales. El peor, sin duda, es Sheldon: tan brillante como soberbio, obsesivo, hipocondríaco, incapaz de detectar el sarcasmo, de mentir y de guardar secretos, no sabe conducir un auto ni puede aprender a hacerlo, no detecta millones de guiños que hacen a las relaciones personales y no tiene sexo ni le interesa. “¡Bazinga!” es su palabra para expresar, acompañada de los ojitos brillantes, el pico de emocionalidad que le produce hacer caer en una broma a un compañero. Fuera de esos raros exabruptos, Sheldon responde siempre con referencias a principios y teorías físicas auténticas, tan lógicas como absurdas en esos contextos. Más gracioso aun es saber que Jim Parsons no entiende nada de lo que dice y debe aprenderse cada entrada de memoria. Lo que no le impide, a los 41 años (¡sí, tiene 41!), arrasar con los premios Emmy, año tras año, y alzarse con algunos Golden Globes, los People’s Choice Awards y los Critic’s Choice Awards. Aunque los premios también van para la serie y hay que decir que él es tan genial como quienes crearon y mantienen al habla a su estrambótico personaje.

 

 

La idea de que el protagonista sea raro, neurótico, fóbico y antisocial habla de dónde estamos parados. En otro momento, incluso apenas 15 o 20 años atrás, Sheldon no podría haber protagonizado nada. Sería el personaje secundario raro del que todos se ríen. Como el Fez de That ‘70s Show. Aunque también cabe apuntar que la disfuncionalidad se ha ido apoderando de las series, especialmente en las que muestran historias familiares.

 

 

 

Curiosamente, los nuevos millonarios no son los cuatro actores que interpretan a los científicos sino sólo dos de ellos acompañados de Kaley Cuoco, la actriz que hace el papel de Penny, la vecina que se mudó al departamento de al lado de Sheldon y Leonard, dando inicio a la serie. Ignorante absoluta de los mundos científicos que centran la vida de sus nuevos amigos, Penny es camarera, aspirante a actriz, y el contrapunto ideal para encender la chispa. Es el amor de Leonard, primero soñado y luego realizado, amor que Kaley Cuoco y Johnny Galecki vivieron también fuera del set desde que se conocieron al inicio de la serie. Sólo que cuando empezaron a ser novios de ficción ya habían terminado su secreto romance real.

 

 

Si bien Penny y Leonard son fundamentales para el despliegue del personaje de Sheldon, este es lejos el centro de la serie, con lo cual es sorprendente que Kaley Cuoco y Johnny Galecki hayan logrado los mismos números en sus contratos.

 

 

Los tres negociaron juntos y lograron aumentar sus salarios de USD 350.000 por episodio a 1.000.000. Los cálculos de los analistas, sumando la ganancia de cada episodio durante tres años más la participación en beneficios de la serie y otros contratos con la productora, dicen que al final de la tercera temporada que resta, estos tres actores rondarán los 90/100 millones de dólares.

 

 

 

 

Los que no estuvieron muy contentos al enterarse de la suma arreglada por sus compañeros fueron Simon Helberg y Kunal Nayyar, quienes quedaron fuera del círculo de oro pese a que sus personajes, Howard y Rajesh, son tan importantes como Penny y Leonard. Siempre sus contratos fueron bastante inferiores, pero ahora sus amigos dieron un paso sideral. Con el argumento válido de su protagonismo, y luego de una feroz negociación, Howard y Raj también llegaron a un acuerdo para seguir haciendo reír con sus payasadas y sus propias disfuncionalidades. Sus contratos harán que redondeen hacia finales de la décima temporada la suma de 70 millones de dólares, cada uno, claro. Amy y Bernardette, la novia de Sheldon y la esposa de Howard, también serán parte del equipo.

 

 

Aunque los contratos de Mayim Bialik y de Melissa Rauch no trascendieron, las dos actrices ya habían firmado meses atrás, con lo cual seguramente estarán muy lejos de sus supermillonarios amigos. Y sería una pena perderlas porque son geniales y sus personajes, las perfectas compañeras nerds, aunque en clave femenina, de sus parejas.

 

 

En cualquier caso, es interesante saber que la Warner Bros TV no dejará de ganar pese a estos contratos. Hay analistas que calculan que la productora obtendrá alrededor de 2.000 millones de dólares a lo largo de las tres temporadas faltantes. Tal vez con ese pensamiento en mente, Chuck Lorre, creador y productor de The Big Bang Theory, comentó: “Quiero que todos los actores se vuelvan locamente ricos porque nadie lo merece más que este elenco”.

 

 

PENNY ES EL AMOR DE LEONARD, PRIMERO SOÑADO Y LUEGO REALIZADO, AMOR QUE KALEY CUOCO Y JOHNNY GALECKI VIVIERON TAMBIÉN FUERA DEL SET DESDE QUE SE CONOCIERON AL INICIO DE LA SERIE. SÓLO QUE CUANDO EMPEZARON A SER NOVIOS DE FICCIÓN YA HABÍAN TERMINADO SU SECRETO ROMANCE REAL.