La vida antes y después de la red social de microblogging: un sitio de internet que caló hondo en la política, publicidad, farándula y periodismo, generando noticias propias y salteando las censuras del mundo entero.

 

 

Cuando una empresa crea un verbo, hay que prestarle mucha atención. Pero Twitter fue más allá de eso: no sólo sus palabras llenaron el vocabulario cotidiano con términos hace unos años inentendibles, sino que ha logrado destronar a la tele y su rating, a la publicidad tradicional, a la política, a los medios de comunicación y a la vida cotidiana como nunca antes otra empresa lo había logrado.

 

 

Sí. Trending topic, hashtag, tuit, Twitter y tuitear dan fe de este fenómeno, que tiene menos usuarios que Facebook, un rango etáreo más joven (de 22 a 45 años, aproximadamente) y sólo comercializa la plataforma a través de tuits patrocinados.

 

 

No hay misterio, no hay fanpages ni grupos ni muros atiborrados de recomendados. Pero caló fuerte en la sociedad y, sin lugar a dudas, marcó un antes y un después en la manera de comunicarnos.

 

 

 

A nivel mundial, Twitter cuenta con 255 millones de usuarios activos al mes. En la Argentina, 4,7 millones, con 14 millones de mensajes publicados por día. Según la consultora eMarketer, para fin de año y en el país, el crecimiento seguirá siendo exponencial, con un 44,5 por ciento más de interacción. Latinoamérica y los países emergentes serán los que más absorberán este crecimiento.

 

 

Justin Bieber

 

 

2,5 millones de seguidores con 27 mil tuits en total. Sigue a 131 mil personas.

 

 

Los más influyentes en Twitter

 

 

Es sabido que Barack Obama fue uno de los primeros en hacer historia en Twitter. Su campaña 2.0 de 2008 fue la que mostró el poder de las redes sociales. Es uno de los personajes (y políticos) con más seguidores y con mejor manejo de su cuenta. A partir de él, hoy cualquier político que esté en campaña sabe la importancia del marketing en su rubro: una estrategia sin intermediarios.

 

 

En el mundo de la publicidad, sucede algo similar. Para Santiago Olivera, director de la Asociación Argentina de Publicidad, la mejor propaganda es el boca en boca. Por eso, el marketing notó que Twitter era el nuevo lugar de difusión: “Las marcas comenzaron a querer conducir las conversaciones sobre sus productos. Algo similar a lo que ocurrió cuando apareció la TV, la publicidad –en su afán por ser parte de un nuevo entorno– comienza utilizando formatos ya conocidos y probados en otros sistemas. Eso implica prueba y error. Y en esta instancia nos encontramos. Sabemos que Twitter es una gran caja de resonancia, queremos estar ahí y por eso tratamos de ver cuál es la forma correcta de hacerlo”, explica.

 

 

 

Tal es el afán por sobresalir en esta red social, que las compañías comenzaron a utilizar el ingenio, la desfachatez y a tuitear comentarios políticamente “borders”, como el protagonizado recientemente por una casa de comidas rápidas en Uruguay, a raíz del Mundial: “Hola @luis16suarez, si te quedaste con hambre vení a darle un mordisco a una BigMac ;)”, tuit que tuvo más de 74.000 retuits, lo que se puede considerar efectivo en términos marketineros.

 

 

 

 

 

“Las marcas están en Twitter por tres motivos: por el boca en boca, por la novedad y porque creen que pueden encontrar a sus audiencias con la guardia baja al ser un entorno donde no está claro qué es y qué no es publicidad”. Por estas razones, explica Olivera, la cotización de tarifas es una arena movediza. Es decir, variada: “Creo que lo que más aceitado está es la contratación de una celebrity para que tuitee un mensaje de una marca a cambio de un caché (similar al PNT de radio o TV). Y se lo mide con base en el alcance que dicho mensaje tuvo. De todas formas, estamos hablando de inversiones bajas en comparación a otros medios o soportes”.

 

 

 

 

 

Hay tuiteros argentinos muy bien cotizados, pero para no invadir su privacidad monetaria, ejemplificamos con personalidades extranjeras como Khloeé Kardashian (hermana de Kim), que cobra 13.000 dólares por promoción, o Mike Tyson, 3.250 dólares por tuit.

 

 

En la Argentina, las cifras van desde los 1.000 pesos hasta los 50.000 por tuit, dependiendo del personaje. Pero, ¿cómo se cotiza? ¿Es efectivo este método? Tiene que ver tanto con la cantidad de seguidores como con el perfil de la celebridad, explica Olivera: “Los famosos tienen cachés determinados, en la mayoría el caché lo determina la marca.

 

 

Para ellos es muy rentable en términos económicos (no tienen costos asociados), aunque está por verse en términos de credibilidad y de honestidad. Mientras la tendencia sea esta, todos tratarán de subirse a ella. Si es una moda o no, lo sabremos con la evolución de Twitter. Yo creo que las redes sociales llegaron para quedarse, por lo tanto los publicitarios deberemos encontrar la forma de comunicar en estos soportes de la mejor forma posible”, resume.

 

  

Luisana Lopilato

 

 

3,54 millones de seguidores con 6.300 tuits. Sigue a 107 personas.

 

 

 

Una cuestión de piel

 

 

Twitter es ese lugar virtual donde todos son iguales, famosos, rockstars, políticos, curas, rabinos, niños, padres y tu maestro de la primaria. El DNI de Twitter es la cantidad de seguidores. El ADN, una mezcla de seguidos, seguidores, antigüedad en la red social y repercusiones. Érica García (@ericagarcia11) es cantante, compositora, actriz y tuitera. Tiene más de 32.000 seguidores y su cuenta existe desde 2009, otro dato clave que hoy la red social aclara en el perfil de cada usuario. Sin embargo, tardó unos años en engancharle la vuelta: “La uso activamente desde 2011. Antes había probado pero no lograba entenderlo hasta que me autoconvencí de que debía hacerlo, porque sabía que me iba a ser útil”, aclara. Érica “se hizo conocida” en este nuevo mundo 2.0 por sus genuinos comentarios de fútbol. Ese fue el comienzo. “Lo uso para todo; promocionar shows, ser auspiciada por algunas marcas cuando hago comentarios o tuiteo fotos, para expresar mis emociones o charlar cuando tengo ganas. Todos los alumnos de mi escuela salen de Twitter, incluso asistentes de trabajo. Ahí conozco amigos y he conocido parejas también. Básicamente es una herramienta de comunicación y mucho humor”, explica y da en la tecla con el gen de los 140 caracteres: “Todo lo que quiero se lo pido a Twitter.

 

 

 

Una mañana me levanté y dije que tenía antojo de churros y a los 15 minutos una churrería me mandó un arsenal a mi casa. Eso es Twitter para mí”. ¿El lado negativo? “No le veo ningún aspecto en contra, es sólo una herramienta si uno la sabe usar hace bien; si uno no la sabe usar, se hace daño.” Quizás por eso, Érica utiliza redes sociales sólo en la computadora: “En el teléfono sólo las aplicaciones, nada de redes en el iPhone”, finaliza.

 

 

just setting up my twttr Así fue el primer mensaje de Jack Dorsey, su fundador, enviado el 13 de marzo de 2006. Aunque recién en 2008 comenzó su explosión, lenta pero segura, y con pequeños cambios que fueron marcando sus huellas. Por ejemplo, los trending topics surgieron recién en 2009, para organizar aquellos temas que generaban más ruido. Ese que aún no se podía medir y que hoy marca la agenda de todos. Lo mismo sucedió con los hashtags, etiquetas precedidas por el símbolo “#” que sirven para organizar las conversaciones. Luego, las aplicaciones y el boom de los smartphones, que permitieron explotar más aún los 140 caracteres (se calcula que son 198 millones los usuarios que se conectan desde una plataforma móvil). Más tarde llegaron las fotos, los videos y otros tantos cambios que mantienen la rueda de la incertidumbre sobre esta red. Una gran familia, que en la Argentina está compuesta por un 57 por ciento de usuarios hombres, un 43 por ciento de mujeres, de los cuales un 32 por ciento tiene entre 25 y 34 años, un 26 por ciento tiene entre 16 y 24, y sólo un 7 por ciento tiene más de 55.

 

 

 

Todos viven en el mismo ecosistema: la red de seguidos y seguidores que vibra constantemente alrededor de sus cuentas, sus series favoritas, los partidos de fútbol, el meme del día, los chimentos, los traspiés de los políticos y, también, la propia vida cotidiana.

 

 

 

Se levantan y se acuestan con ellas. Se hacen amigos. Se generan trabajos. Se conocen parejas. Se rompen relaciones. Se stalkea. Se bloquea. Se tuitea, retuitea y favea. Todas palabras que, aunque usted no lo crea, están aceptadas por la Real Academia Española.

 

 

 

En la Argentina el 57 % de los usuarios son hombres y el 43 % mujeres.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lady Gaga

 

 

41,6 millones de seguidores con 4.800 tuits. Sigue a 134 mil personas