Con un diseño renovado y gran equipamiento interior, ya se comercializa en nuestro país el ícono de la marca alemana, en una flamante versión del modelo que lleva vendidas 22 millones de unidades en todo el mundo.

 

La industria automotriz tiene algunos vehículos que se convirtieron en íconos y uno de ellos es el histórico Volkswagen Beetle (escarabajo, en inglés), que tiene diferentes nombres según el país donde se comercialice. En la larga lista figuran Kafër, Beetle, Escarabajo, Bug, Vocho, Fusca, Coccinelle, Maggiolino o Pichirilo. Lo cierto es que la primera generación de este carismático vehículo, que nació en 1938 por pedido expreso del gobierno germano, que buscaba tener un “auto del pueblo”), se denominó Type 1. Con el paso de los años su éxito comercial fue impresionante en todos los países a los que legó y saltó definitivamente a la fama como auto emblema del Festival de Woodstock, en los Estados Unidos, a fines de los 60.

 

 

La segunda generación –conocida como New Beetle– fue producida entre 1997 y 2011. Ya lucía rasgos más afinados y mucho más equipamiento de confort. Finalmente, vino la tercera generación, lanzada en 2011.

 

 

Con más de 22 millones de unidades vendidas en toda su historia, llega importado desde México con siluetas Coupé y Cabrio, y con el nombre The Beetle.

 

 

La nueva generación se asemeja a una visión futurista de ese Escarabajo cuyo motor estaba ubicado en el sector trasero, y el baúl en el delantero.

 

 

Su actual diseño exhibe un capot más largo, guardabarros y techo más estilizados y la visión de un parabrisas con mayor inclinación, producto de la mano mágica del eximio diseñador Walter de Silva.

 

 

Para el mercado local, The Beetle se ofrece en tres niveles de equipamiento: Design, Sport y Sport Cabrio. La versión Design viene con motor naftero de 1.4 litros, TSI de 160 CV y opción de transmisión manual de seis velocidades o automática DSG de siete. Las Sport y Sport Cabrio incorporan el conocido propulsor naftero de 2.0 litros con una potencia máxima de 211 CV, que se combina con una transmisión manual de seis marchas o automática DSG de siete marchas.

 

 

El Beetle Cabrio se destaca por un nuevo sistema de apertura y cierre de su capota en apenas 9,5 segundos. La base de esa capota se compone de un armazón plegable y un estribo de sujeción.

 

 

El armazón está compuesto por un contracerco de techo frontal (punto de intersección con el marco del parabrisas), dos marcos del techo con obturaciones, el estribo de sujeción trasero desplazable, dos apoyos centrales a la altura de las columnas C imaginarias, cuatro contracercos de techo redondos (a los que se fija, asimismo, la capota de lona), una columna principal y una luneta de cristal trasera calefaccionada.

 

 

The Beetle Cabrio trae un sistema de protección antivuelco que se dispara hacia arriba en cuestión de milisegundos, por detrás de los apoyacabezas traseros, cuando se sobrepasa un margen de aceleración transversal predefinido. Este mecanismo se controla mediante la unidad de disparo central del sistema de airbags.

 

 

Un Cabrio más seguro

 

 

El escarabajo de oro con doble embrague. Más allá de los niveles de equipamiento, es importante aclarar que The Beetle lleva el sello de calidad y los mismos materiales de la alta gama de los vehículos Volkswagen. La versión Design ofrece radio touchscreen, sensores de estacionamiento delanteros y traseros con control visual y acústico, llantas de aleación de 16 pulgadas, faros antiniebla delanteros y traseros, control de velocidad crucero y un volante con comandos multifunción, entre otros.

 

 

En tanto, las versiones Sport (tanto la Coupé como la Cabrio) agregan al equipamiento mencionado más arriba faros bi-xenón con luz de marcha diurna tipo led, climatizador automático bi-zona, techo eléctrico, tapizado de cuero, asientos delanteros calefaccionables y llantas de aleación de 17 pulgadas. El nuevo The Beetle, auto fetiche de Volkswagen, mejora con los años y sigue enamorando.

 

 

Un Cabrio más seguro

 

 

El Beetle Cabrio se destaca por un nuevo sistema de apertura y cierre de su capota en apenas 9,5 segundos. La base de esa capota se compone de un armazón plegable y un estribo de sujeción.

 

 

El armazón está compuesto por un contracerco de techo frontal (punto de intersección con el marco del parabrisas), dos marcos del techo con obturaciones, el estribo de sujeción trasero desplazable, dos apoyos centrales a la altura de las columnas C imaginarias, cuatro contracercos de techo redondos (a los que se fija, asimismo, la capota de lona), una columna principal y una luneta de cristal trasera calefaccionada.

 

 

 

The Beetle Cabrio trae un sistema de protección antivuelco que se dispara hacia arriba en cuestión de milisegundos, por detrás de los apoyacabezas traseros, cuando se sobrepasa un margen de aceleración transversal predefinido. Este mecanismo se controla mediante la unidad de disparo central del sistema de airbags.