Sus padres son Gloria Carrá y Marcelo Torres. La nieta de Lolita y sobrina de Diego deslumbra semana tras semana en Tu cara me suena y debutó en teatro con Criatura emocional. A paso firme demuestra que, heredado o no, talento le sobra.

 

Debutó en televisión a los siete años con Patito feo; a los once fue seleccionada para La novicia rebelde y aunque su mamá, Gloria Carrá, pensó que se iba a aburrir rápido, ese momento nunca llegó. Siguieron Irreal en teatro y Condicionados, Solamente vos y Tu cara me suena en la pantalla chica. Así empezó todo. Convencer a sus padres no fue fácil, tuvo que demostrarles que iba en serio y, como con todo lo que se propone, lo consiguió.

 

 

–¿Te importa la mirada de tu mamá?

 

 

–Sí, obvio. Me pone muy nerviosa cuando ella y Luciano miran Tu cara me suena. La admiro mucho, me parece una de las mejores actrices de acá y aunque a veces me enoje o me altere un poco, sé que tiene razón. Estamos en un momento de mucha unión. Tuve una época, de los diez a los trece años, en que nos matábamos, y ahora todo lo contrario.

 

 

–¿Te hubiera gustado que tu abuela te viera?

 

 

–Me da una pena terrible que no esté acá, aprendería mucho de ella. El otro día estuve viendo un montón de videos de ella, es increíble lo que transmitía. Además estaría orgullosa, ver a tu nieta haciendo lo que vos hacías debe de ser genial. Sé que desde algún lado lo está mirando, lástima que yo no pueda saber qué está pensando.

 

 

–¿Te abrió puertas ser hija y sobrina de quienes sos?

 

 

–Sí. No siento que haya quedado en el casting de Condicionados por eso, pero llegué al casting gracias a eso. Hay gente muy talentosa y muy desperdiciada que no puede ir a hacer un casting a Pol-ka. Yo tuve el privilegio gracias a mi vieja y estoy orgullosa porque gracias a ser “hija y sobrina de” sé todo lo que sé.

 

 

–¿Sentís que a partir de tu trabajo maduraste de golpe?

 

 

–Sí, la mayoría de mis amigos tienen 20 años. Yo ya laburo, voy de acá para allá, tengo una nota, tengo que grabar, tengo que ir a ensayos, hago vida de adultos, dejé el colegio.

 

 

–¿Cómo fue eso?

 

 

–Lo estoy haciendo a distancia. El año pasado iba al colegio a las ocho, salía a las tres y media de la tarde, me iba a grabar y volvía a las nueve de la noche. Era mucho, la verdad, y repetí. Iba a dormir al colegio, llevaba mi almohada. Mi vieja no quería saber nada y le expliqué: “Hagamos algo para que sea más fácil para todos: vos querés que yo termine y de otra forma no voy a poder”. Me dijo: “Confío en que vas a estudiar, si no va a ser una desilusión”. Siempre me mete esa. Mi viejo al principio se negó mucho a todo y después cambió al ver que me lo tomaba en serio.

 

 

–Al trabajar desde tan chica, tener tantas responsabilidades y ganar dinero, ¿tus padres pueden seguir poniéndote límites?

 

 

–Sí, pueden. El año pasado estuve casi todo el año castigada porque vino una amiga a casa y se puso en pedo. Tres meses sin teléfono y sin salir. Otra que me acuerdo es que siempre que me peleaba con mi mamá yo entraba en mi cuarto y cerraba de un portazo, un día vino Luciano y me dijo: “Ahora sí me cansé”, sacó la puerta y no la pusieron por un mes. Este año estoy más tranquila y no tuvieron que poner un límite así, pero si me llego a mandar una cagada, lo van a hacer; por eso no lo hago más. El celular, aunque me lo compré yo con mi plata, si me lo tienen que sacar, me lo sacan.

 

 

–¿Qué hacés con la plata que estás ganando?

 

 

–Me la administra mi mamá, la ahorra para mí. Igual no ahorro tanto, el año pasado me fui con mi madrina y sus hijos a Disney, Miami y al Caribe y me lo pagué yo. Ahí medio que gasté casi todo.

 

 

–¿Adónde soñás llegar?

 

 

–Soy muy soñadora, me gustaría irme a Europa o a Nueva York. Quiero ir a estudiar y después hacer carrera allá. También me gustaría hacer un disco.

 

 

–¿Te gusta más la música que la actuación?

 

 

–Amo actuar, pero la sensación de estar en un escenario cantando mis temas… creo que no debe haber sensación más linda en el mundo.

 

 

“Estoy muy decidida sobre lo que quiero para mi vida. Eso me ayudó mucho, es fantástico tener mi edad y ya saber lo que querés hacer”.

 

 

 

–¿Y entre el teatro y la televisión?

 

 

–Me gusta más el teatro, hacer comedias musicales me encanta. Cuando componés un personaje en una obra podés pensar en todo porque lo vas a repetir todas las noches. En Solamente vos nunca me sabía las letras porque Adrián improvisaba, y como todos los días teníamos una escena diferente, no la pensaba tanto. Para grabar no me puse nerviosa nunca, en cambio en una obra sufro.

 

 

–Convivís con Luciano Cáceres, pareja de tu mamá y papá de tu hermana, ¿cómo es la relación?

 

 

–Sé que es una persona que va a estar siempre. Si el día de mañana se separa de mi vieja, para mí va a seguir siendo un papá y eso es re-bueno. Hubo un momento, cuando estaba en conflicto con mi mamá, que estaba en conflicto con él también y la ligó de rebote.

 

 

–Es uno de los galanes de la tele, ¿no te pasó que le guste a alguna amiga?

 

 

–Sí, re-pasa y está bien; no es el típico lindo, es atractivo, llama la atención, aparte es buena persona.

 

 

–¿No te jode?

 

 

–No, para nada, está perfecto. Con mamá también me pasa, mi novio me jode y me dice: “Tu mamá es más linda que vos”. Es una diosa.

 

 

–¿Tu novio es del ambiente?

 

 

–No, Renato hace teatro pero es más tranqui, hizo algunos capítulos en Solamente vos, hicimos de novios y ahí nos enganchamos. Mi mamá lo ama.

 

 

–¿Estás enamorada?

 

 

–Sí, estoy enamorada.

 

 

–¿Más allá de tu edad, ya fantaseás un proyecto con él?

 

 

–Sí, creo que a esta edad todos fantaseamos un proyecto. Hace un montón que estaba re-enamorada, ¡era llegar a mi casa y sufrir porque él no me daba bola! Un día tomé valor y se lo dije, eso también se puede hacer, no siempre tienen que ser ellos. A los dos nos pasaba lo mismo pero ninguno daba el primer paso, él es diferente, tiene otra mirada del mundo y eso me encanta. Me hace reír un montón, yo estoy todo el tiempo re-arriba, tengo mucha energía y él me baja. Se lleva muy bien con mi vieja, los fines de semana se viene a nuestra quinta con nosotros.

 

 

–Te estás convirtiendo en una chica que marca tendencia, ¿qué te pasa con eso?

 

 

–No lo puedo creer, me encanta pero todavía no me acostumbro; el otro día se tiñeron de violeta tres pibas, y me tuitearon chicas que se tatuaron mi nombre.

 

 

–Yo de las del tatuaje huiría…

 

 

–¡Miedo total! (risas).

 

 

–¿Tenés la fantasía de irte a vivir sola?

 

 

–Sí, yo a los 18 me voy, ya se lo dije a mi mamá. Es más, creo que a los 18 me voy a estudiar afuera, el plan es ese, hay que ver si sale, pero el plan es ese.

 

 

–Se te ve muy bien plantada.

 

 

–Estoy muy decidida con lo que quiero para mi vida. Eso me ayudó mucho, es fantástico tener mi edad y ya saber lo que querés hacer. Hay gente que tiene 50 años, no lo sabe y trabaja de algo que no la hace feliz. A mí esto me hace sumamente feliz.

 

 

–Si te llevo 15 años en el futuro… ¿en dónde fantaseás estar a tus 30?

 

 

–Me imagino ya con un hijo, con un disco y en otro país. No sé si en Nueva York, me imagino más en Europa, Londres.

 

 

 

Producción: Gimena Bugallo Raponi

 

Pelo: Gabo Escobar para Juan Olivera

 

Maquillaje: Martín Costa Hagen

 

Agradecimientos: Natalia Antolin, Compañía de Sombreros, Alló Martínez, Cuatro Musas, Josephine, Miux Shoes.