Este será el mundial de la expansión de los smart TV –conectados a internet con aplicaciones para seguir el minuto a minuto de cada equipo–, la explosión de Twitter y su segunda pantalla, y un equipamiento deportivo de última generación. Los avances tecnológicos de la Copa del Mundo, detallados en esta nota.

 

Si la vida es todo aquello que ocurre entre los mundiales de fútbol, el evento deportivo más importante del mundo también apuntala los avances tecnológicos que dominarán la industria de la televisión durante los siguientes cuatro años. Es imposible pensar un mundial sin la televisión, y cada nueva edición el torneo de la FIFA rompe su propio récord en cantidad de televidentes que lo disfrutan –o lo padecen– en directo. Para este se esperan 3.600 millones de televidentes, casi la mitad del planeta.

 

 

El primer mundial que se transmitió completo en directo fue el de México 70 (que ganó el famoso Brasil de Pelé) y desde aquel, ya nada fue igual. Ni siquiera la pelota Telstar que Adidas diseñó blanca con gajos negros para que se vea bien en los precarios televisores de entonces.

 

 

Nuestro Mundial en 1978 dio paso a la transmisión en colores, aunque nosotros recién pudimos disfrutar de ese avance dos años más tarde. Pero en México 86, cuando el barrilete cósmico de Villa Fiorito apiló ingleses y trajo la Copa, la tendencia en los televisores fue un gran avance para la humanidad: el control remoto.

 

 

La barrera de las 21 pulgadas se saltó mucho después, en Estados Unidos 1994, aquel triste mundial del “me cortaron las piernas”. Las pantallas se agrandaron y se aplanaron en Japón 2002 y Alemania 2006, pero en Sudáfrica 2010 vimos por primera vez en high definition (HD) y con anteojitos 3D (que hasta hoy resultaron un gran fracaso).

 

 

La financiación en 50 cuotas de hace cuatro años les permitió a muchos comprarse su primer LCD (hoy ya led). La industria de la TV espera con ganas los años del mundial para vender más. Las ventas suben entre un 10 y un 15 por ciento respecto a un año sin el torneo. En el país se estima que hay unos 20 millones de televisores hogareños (casi dos en cada casa) y por año se venden unos tres millones nuevos.

 

 

Noblex, la única empresa tech proveedora oficial de la Selección, lanzó dos modelos especiales de 50” smart y 3D y otro led de 39”. Ambos vienen con el “kit del hincha”, con aplicaciones exclusivas con noticias y fotos para seguir la Copa y jugar online.

 

 

Será también el primer mundial multipantalla: los tres millones de abonados a DirecTV podrán ver los 64 partidos online desde la computadora, el celular inteligente o la tablet bajando una aplicación especial (para Android y Apple).

 

 

Además podrán elegir diferentes canales para ver desde diferentes ángulos según la posición de las cámaras. Hace cuatro años recién asomaba la primera versión del iPad de Apple, pero hoy las tablets dominan las estrategias móviles de las empresas. Se afianza la “segunda pantalla” (celulares y tablets) para opinar mientras vemos el partido en la TV. En Twitter ya saben los beneficios que los eventos deportivos le aportan a la red social y preparan especiales y #hashtags para cada partido. Se viene una nueva manera de medir el rating: el TPM (tuits por minuto). Se llama “Social TV” y Philips, por ejemplo, vende un control remoto que tiene un teclado completo en su parte trasera para tipear más fácil en las redes sociales durante los noventa minutos.

 

 

Internet también juega

 

 

Hoy parece prehistoria, pero el primer mundial con internet no fue hace mucho: Francia 98, el que coronó a la Selección gala y a Zinedine Zidane. Alemania 2006 fue el mundial de los blogs y el llamado “periodismo ciudadano”: datos y opinión en primera persona de cualquier hincha, no sólo de periodistas profesionales enviados por un medio. Pero la web 2.0 con las redes sociales al palo se haría sentir recién en Sudáfrica, hace cuatro años. Entre el insoportable ruido de las vuvuzelas, Twitter y Facebook coparon la parada para ofrecer un mundial que los medios tradicionales no llegarán nunca a cubrir: comentarios, fotos y videos caseros de hinchas en la cancha, en las concentraciones y en cualquier otro lado de interés. Los smartphones y las tablets se meten en cualquier lado, incluso dentro del vestuario. Hasta los jugadores ya usan Twitter para relacionarse con sus millones de seguidores sin intermediarios. Este de Brasil será el primer mundial con Instagram, que fue comprado por Facebook el año pasado (¡en mil millones de dólares!). Y ya hay desarrollos asociados a la red social de fotos. La agencia local Tercerclick fabricó el sitio Worldcupgram.com, que recopila en tiempo real todas las fotos que los hinchas van subiendo a Instagram desde cualquiera de los doce estadios donde se jugarán los partidos. Una alternativa a la TV para seguir lo que ocurre en cada cancha.

 

 

Un mundial aparte

 

 

En Brasil la tecnología se expandirá también por la ropa y los botines que llevarán los jugadores. El viejo reclamo de la hinchada para “transpirar la camiseta” ya no tiene mucho sentido porque las casacas actuales son de géneros que casi no se mojan. Nike y Adidas compiten entre sí en un mundial aparte. La estadounidense vestirá a diez equipos (entre ellos, Brasil, Inglaterra y Francia) y anuncia una camiseta sustentable y térmica, un 16 por ciento más liviana que los modelos anteriores. Como lo hacen desde 2010, las telas de todas las camisetas, shorts y medias se hicieron con botellas de plástico recicladas. Enfrente, Adidas viste a dos de los grandes favoritos: nuestra Selección (que llevará 700 camisetas entre titulares y suplentes) y la de Alemania.

 

 

La competencia de ambas marcas incluye los pies de los jugadores. Lionel Messi llevará los de las tres tiras y Cristiano Ronaldo los Mercurial Superfly de Nike, creados tras cuatro años de investigación y diseño en el Laboratorio de Investigación de Deportes de la empresa.

 

 

 

Cada cuatro años crece la tecnología, la innovación y los fabulosos negocios que genera el Mundial. Por suerte, y pese a tanto avance, lo que todavía no cambia es la emoción que provoca gritar un gol de la Selección.

 

 

Ciudad vigilada

 

 

Hace un par de años la empresa IBM (enfocada en “ciudades inteligentes”) fue elegida por Brasil para diseñar los Centros Integrados de Dirección y Control de cada sede del Mundial. Se trata de enormes centros tecnológicos donde se concentran todas las decisiones sobre seguridad, con enormes pantallas que monitorean las cámaras que se instalaron en las calles, los estadios, el tráfico, etc. Sólo el Centro de Río de Janeiro costó más de 50 millones de dólares. La empresa puso el hardware, el software y el análisis de todos los datos. La empresa británica Cisco también aportó para crear la red y la interconexión de las diferentes dependencias (Polícia, Bomberos, Defensa Civil, etcétera).

 

 

Velocidad Twitter

 

 

 

En Twitter ya saben los beneficios que los eventos deportivos le aportan a la red social y preparan especiales y #hashtags para cada partido. Se viene una nueva manera de medir el rating: el TPM (tuits por minuto).