El crossfit parece un sistema sólo apto para superhéroes, sin embargo se fue popularizando en todo el mundo y hoy es considerado uno de los mejores. Cambia el cuerpo, es entretenido y nada rutinario.

 

El crossfit nació oficialmente en 2001, en California, cuando Greg Glassman empezó a usar esa técnica para entrenar a policías. El método tuvo tanto éxito que posteriormente se extendió a marines, bomberos y otros militares.

 

 

Debido a sus buenos resultados se comenzó a masificar y actualmente es practicado en muchos países. Crossfit es un programa físico de alta intensidad que incorpora ejercicios de levantamiento de barras, movimientos que involucran a varios grupos musculares y trabajo lipolítico (orientado a perder grasa). Está basado en movimientos funcionales (son aquellos que hacen a la funciones básicas de nuestra vida diaria, pero vamos perdiendo, como agacharse, saltar, trepar, etcétera) pero además incluyen empujar, arrastrar, cargar y levantar, entre otros.

 

 

Lo que caracteriza al crossfit es que no tiene un programa definido sino que cada día hay un trabajo diferente y la práctica estimula al alumno a olvidar toda noción de sets, períodos de descanso, repeticiones, orden de ejercicios, rutinas y periodización.

 

 

Los diez componentes de fitness son: resistencia cardiorrespiratoria, fuerza, resistencia muscular, flexibilidad, potencia, velocidad, coordinación, agilidad, equilibrio y precisión.

 

 

Un buen programa de acondicionamiento físico, en primer lugar, debe darles prioridad a tres habilidades: resistencia cardiovascular y muscular,fuerza y flexibilidad, ya que estas nos van a ofrecer las armas para poder desarrollar el programa sin inconvenientes.

 

 

Por otro lado, si como resultado de la práctica se obtiene mejor coordinación, agilidad, balance y precisión, mejora nuestro desempeño en el sistema nervioso y aumenta la activación de nuestros músculos. La mejora en la velocidad no permitirá el desarrollo prematuro de nuestras fibras blancas, que en la mayoría de los entrenamientos básicos las dejamos de lado.

 

 

Las tres verdades

 

 

Hay tres vías metabólicas que suministran energía a nuestro entrenamiento en crossfit: la fosfagénica, la glicolítica y la oxidativa. El cuerpo obtiene la energía de estas tres formas, dependiendo de las exigencias de la actividad que se está practicando.

 

 

La fosfagénica brinda la mayor parte de la energía utilizada en actividades de alta potencia con duración menor a diez segundos. Se desarrolla cuando la persona realiza acciones de velocidad o gestos de levantador olímpico con barras.

 

 

La glicolítica proporciona energía para actividades que duran hasta diez minutos. Son ejercicios en donde involucramos nuestro cuerpo con repeticiones que no superan las veinte.

 

 

La vía oxidativa proporciona energía para actividades de baja potencia que duran varios minutos. Son ejercicios donde bajan las cargas pero se aumentan la repetición, ya sea con elementos o con nuestro propio cuerpo.

 

 

El crossfit es un método que, además de provocar un verdadero cambio en nuestra aptitud física, nos proporciona distracción, es divertido y desafiante. El entrenamiento incluye levantamientos, gimnasia, correr, saltar, escalar y todo tipo de ejercicio funcional que se pueda crear. Se utilizan pesas libres o mancuernas, barras olímpicas, kettlebells (teteras pesadas), anillos, bolas medicinales con peso, barras de suspensión, bolsas de arena, llantas de ruedas gigantes y cualquier otro elemento que aporte al trabajo.