A los 15 años se instaló en el exterior para dedicar su vida al tenis. Fue top ten, formó parte de la “Legión Argentina” y se convirtió en un referente del equipo de la Davis. Después de participar en la Copa Claro 2014 y con 30 recién cumplidos, sueña con jugar unos años más y luego, dice, llegará el momento de formar una familia.

 

 

Vive gran parte del año en el exterior, ¿qué cosas de su entorno cotidiano extraña más?

 

 

–Pasar tiempo en mi casa, disfrutar de mis perros, de mis amigos, de mis seres queridos. Los momentos en los que puedo vivir como una persona normal.

 

 

–¿Y cuáles son las cosas que le gusta hacer cuando el tenis le deja un rato libre y se lo permite?

 

 

–Me gusta dispersarme. Paso parte del día maquinándome, pensando y tratando de estar bien para un entrenamiento o un partido, entonces una vez que me desenchufo, intento no pensar en tenis; salgo a pasear, voy a comer a un buen restaurante, hablo con mi equipo de trabajo… pero al tenis trato de dejarlo de lado.

 

 

–¿Qué es lo que más disfruta de la práctica deportiva?

 

 

–La competencia, el saber que uno se tiene que preparar, el día a día de trabajo. Luchar por un objetivo y superarme es algo importante, me da energías y fuerzas para entrenarme más. Todavía disfruto de eso (…)