El festival de música electrónica oriundo de Estados Unidos llega a Buenos Aires con nuevas propuestas y la calidad de siempre. Paul Van Dyk, Tiësto, Hardwell y John Digweed son algunos de los platos fuertes de este evento que nadie quiere perderse.

 

La tercera edición de la versión porteña del Ultra Music Festival es una nueva muestra de que uno de los mayores encuentros de la música electrónica en todo el mundo llegó a la Argentina para instalarse. Luego de pasar con éxito la prueba de su debut en el país en 2012, con la dupla francesa Justice como cabeza de cartel, el evento duplicó su apuestael año pasado al extenderse a dos días, lo que nuevamente repetirá este año. Al tiempo que la grilla de esta ocasión mecha a leyendas de las bandejas con las nuevos ídolos del beat. Lo que sí no cambió en ninguna de las realizaciones fue la sede del espectáculo: Costanera Sur (Av. España 2230), que el 21 y 22 de febrero, desde las 18, se convertirá no sólo en una gran pista de baile a cielo abierto, sino que recibirá a la primera gran fiesta del año dedicada a la música dance en Buenos Aires, considerada la plaza sudamericana por excelencia de esta cultura parida en los clubes. Por lo que seguramente superará la convocatoria de 18 mil personas por jornada que se mandó el año pasado, capítulo que tuvo a Avicii entre sus atracciones.

 

 

En estados Unidos, el encuentro convocó a 70 mil personas. Buenos aires es la plaza más importante de Sudamérica.

 

 

 

Mientras que Paul van Dyk, Steve Aoki y Nicky Romero amenizarán el viernes 21 de febrero la primera fecha del Ultra Buenos Aires 2014, al día siguiente Tiësto, Hardwell, John Digweed, Green Velvet y el DJ set de Pendulum encabezarán la segunda jornada de un show que reúne expresiones de la electrónica como el trance, el progressive house, el electro house y hasta el drum and bass. Y es que de la misma forma que sucedió con otros eventos similares, el festival estadounidense concebido en 1999, aparte de exportar su marca a otros países del mundo (amén de la Argentina, en Sudamérica se realizó en Brasil y Chile y este año estará presente en los cinco continentes), se transformó en una vitrina para los estilos más populares del dancefloor, al igual que para sus artífices. “Ultra es un festival diferente a cualquier otro del género”, dilucida AdamRussakoff, productor ejecutivo del UMF. “No es tan underground porque intentamos armar una programación que nos saque adelante.”

 

 

 

Debido a la gran notoriedad que alcanzó en Norteamérica, al punto de que en su último capítulo convocó a más de 70 mil personas, y para la de marzo próximo las entradas están agotadas desde mayo del año pasado, el UMF, organizado en la ciudad de Miami, en simultáneo con el Winter Music Conference (la reunión anual más importante de la industria de la música electrónica), se tornó en una referencia festivalera alrededor del planeta. Aunque en las últimas ediciones, con el auge de la EDM, se volcó en el principal receptáculo de la tan cuestionada etiqueta de manufactura yanqui. “Nos interesa la diversidad”, asegura Russakoff, cuyo evento tiene como acérrimo contrincante en Estados Unidos al Electric Daisy Carnival. “Lo que estamos haciendo realmente está trayendo gente que conoce y ama la EDM, pero, al mismo tiempo, los expone a nuevos sonidos. No hay nada más satisfactorio para un promotor de espectáculos musicales que cuando alguien viene por una cosa y se va impresionado por las que pudo descubrir.”

 

 

Hardwell se presentará el 22 de febrero. Es el DJ más esperado de la noche junto a una leyenda, Tiësto.