El Plasma Rico en Plaquetas es uno de los tratamientos más promisorios de la medicina estética. Proviene del ámbito del deporte pero se descubrió que mejora la piel y previene la calvicie.

 

La ciencia aumentó su interés en los tratamientos restitutivos buscando dotarlos de mejores recursos y tecnología. Ocurre que son más que bien aceptados por los usuarios y no sólo sirven para resolver problemas puntuales de salud sino que también tienen aplicación en tratamientos estéticos.

 

 

Entre ellos se destaca el Plasma Rico en Plaquetas (PRP), un tratamiento nuevo y de gran eficacia y seguridad para la regeneración celular. Sirve para recuperar distintas lesiones (rodilla, tendón de Aquiles) y también tiene usos estéticos, particularmente para la mejora y el rejuvenecimiento de la piel y contra la pérdida de cabello.

 

 

Se descubrió recientemente que la aplicación local del PRP logra un efecto beneficioso sobre la epidermis en forma rápida, de un modo imposible de obtener con los tratamientos convencionales.

 

 

La experiencia referida hasta el momento en odontología, reumatología y traumatología es muy auspiciosa. Pero es en el campo de la estética, y últimamente en el campo de la medicina capilar, donde esta práctica aparece como la mejor alternativa disponible para el tratamiento de la alopecía (pérdida del cabello) y la calvicie. Tiene dos virtudes fundamentales: Refuerza la raíz del folículo piloso. Le da al pelo un aspecto más frondoso y fortalecido.

 

 

Detiene la caída precoz y gradualmente ayuda a formar nuevos vasos sanguíneos. En definitiva, el PRP mejora el metabolismo del cabello.

 

 

Sangre de tu sangre

 

 

En cuanto a la piel, la bioestimulación local con este tratamiento es aconsejable porque ayuda a la producción de colágeno, por lo que aumenta la tensión de la piel y le da un aspecto saludable (brillo, color, tersura, suavidad) y, para los más coquetos, se observa una disminución de microarrugas.

 

 

La técnica es sencilla y se hace en forma ambulatoria. Se extraen pocos centímetros de la propia sangre del paciente, se separa el plasma rico de la sangre por centrifugación (en un aparato especial) y se vuelve a aplicar generando la aparición de nuevos vasos sanguíneos y la reproducción de nuevas células llamadas fibroblastos, que sintetizan colágeno y elastina.

 

 

No existe la posibilidad de alergias o infecciones debido a que se utiliza la sangre del propio paciente. La terapia PRP ha sido ampliamente utilizada en el mundo de las lesiones deportivas y crece su uso en la medicina estética, por lo que se abre un nuevo camino hacia los tratamientos no invasivos y naturales. ¿No es todo un éxito?

 

 

La tecnología llegó a la medicina, incluyendo la estética. Los tratamientos incruentos ganan terreno.