Mapas, herramientas y software gratuito a disposición de todos los actores de la cadena de la industria cultural nacional.

 

 

 

La red esconde, bajo los trillados términos “digital” y “2.0”, propuestas para aprovechar las oportunidades sin espejitos de colores que al final decepcionan. Los números indican que hoy la cultura es una industria que aporta al PBI, superando a la pesca y a la energía, entre otras. En la Argentina ya representa un 3,5 por ciento del PBI del país y genera empleo a más de 300 mil personas.

 

 

Además de venir creciendo a razón de un 1,9 por ciento interanual, este sector, que tradicionalmente fue deficitario, desde 2012 puede jactarse de tener una balanza saldada por primera vez en nuestra historia. Gracias al software, a la democratización de internet y a los nuevos formatos, la tecnología y la cultura no sólo juegan en el mismo campo, sino que comparten porcentajes de inclusión y apertura de posibilidades.

 

 

Este año surgieron en el país iniciativas que fusionan herramientas tecnológicas con las posibilidades de financiación que brindan los diferentes entes a lo largo del territorio. Cualquiera que haya buscado aplicar a una beca, crédito cultural o mecenazgo sabrá que encontrar y aplicar a cada uno es como una búsqueda del tesoro.

 

 

Recursos para compartir

 

 

GPS Cultural es un juego de palabras que indica Gestión Plural de la Sustentabilidad Cultural, y es una poderosa herramienta gratuita, accesible y colaborativa para identificar, seleccionar y compartir recursos económicos relacionados con los emprendimientos culturales a nivel regional. La solución la fabricó la consultora Eme Desarrollos Culturales, que durante meses de investigación apostó al desarrollo de un software que permite ubicar y compartir las fuentes de financiamiento disponibles, esas que muchas veces permanecen ocultas en vez de viralizarse, como pretende la iniciativa, sin fines de lucro y abierta a la comunidad.

 

 

Además de estar desarrollada por profesionales de la gestión cultural y contar con numerosos colaboradores, está actualizada y viva.

 

 

El GPS es sencillo y cuenta con más de 3.000 puntos de financiamiento cultural disponibles, con su ubicación en el mapa (georreferenciada) y la información necesaria para acceder y compartirla, pues se basa en un modelo de inteligencia colaborativa, plural y sostenible. Se puede acceder por diferentes categorías de búsqueda, como continente, país, ciudad, disciplinas, tipo de organizaciones financiadoras, etc. Todo, aquí: www.gpscultural.com

 

 

Mapa Cultural de la Argentina.

 

 

La herramienta que desarrolla el Sinca (Sistema de Información Cultural de la Argentina) es una gema para la federalización de la cultura. Ofrece indicadores culturales y socioambientales a través de un detallado mapa basado en información recabada por profesionales de todo el país y sumamente colaborativo. Se accede en http://sinca.cultura.gov.ar/sic/mapa/ y permite localizar en un detallado mapa de la República Argentina diferentes recursos en cada rincón del país: espacios culturales, bibliotecas, carreras culturales, ferias, teatros, fiestas, industrias, rutas y patrimonio.

 

 

Y también agregar información validándola a través de un formulario. El PAM nuestro de cada día. Cada una de las industrias que se desprenden de la llamada industria cultural tiene sus propios recursos. Muchos gestados desde el Gobierno, como es el caso de la flamante Plataforma Argentina de Música (PAM), disponible en www.pammica.com.ar. Su objetivo es vincular a todos los actores que participan en la creación de una obra: mánagers, sellos, músicos, productores, realizadores y audiencias.

 

 

Red Federal de Cultura Digital. Es una red, en el sentido cibernético de la palabra, que ayuda a vincular espacios culturales, artistas y creaciones. Esta iniciativa, disponible en www.igualdadcultural.gob.ar, tiene tres patas: Programa para el desarrollo de la Red Federal de Cultura Digital (de documentación y exhibición de las propuestas), Programa para el desarrollo de Centros de Creación Cultural asociados a las nuevas tecnologías (espacios solidarios para el desarrollo de proyectos culturales con tecnología de última generación) y el Programa de integración tecnológica y promoción a la radio (para vincular a las estaciones de radio con nuevas tecnologías y estimular el equipamiento tecnológico a través de nuevos elementos de financiamiento).

 

 

 Flor de reloj

 

 

Mezcla rara de smartphone y Casio de los años 80, el Samsung Galaxy Gear es un reloj inteligente que se nutre del celular para potenciar funciones. Se puede, desde la muñeca, aceptar y realizar llamadas, ver el calendario y acceder a la agenda o al cronómetro, entre otras aplicaciones disponibles. También se puede sacar fotos y filmar videos, como si fueras el Superagente 86, desde su pequeña pantalla de 1,63 pulgada. Tiene 4 GB de memoria interna, micrófono y hasta 25 horas de autonomía en uso.

 

 

Manolito se fue al espacio

 

 

Así es el nombre del primer nanosatélite argentino, en honor a uno de los personajes más queridos de la tira Mafalda. También conocido como CubeBug-2, fue lanzado desde Rusia y está en órbita desde el 21 de noviembre, navegando a 600 km de la Tierra y transmitiendo sus primeros paquetes de datos. Pesa casi dos kilos, es de plataforma abierta, tiene en su interior una cámara de 20 megapíxeles y un GPS. Sus fines son educativos y se desarrolló en casa: costó 70 mil dólares más 130 mil para su lanzamiento. Es el segundo de su tipo y ya convive con Capitán Beto.