Las revistas migran su contenido a lo digital. Los consumidores las prefieren livianas y con la posibilidad de leerlas en cualquier lugar. La publicidad ya las tiene en la mira. Cuál es el futuro de los medios gráficos.

¿Morirá el libro de papel? La pregunta se repite desde hace años. Hay una tendencia: proliferan las publicaciones digitales (pagas y gratuitas) y merman las ventas de las ediciones en papel. Es un cambio de paradigma cultural y comercial que se hace visible primero en los países dominantes y, poco a poco, en el resto del mundo.

 

La pregunta correcta sería: ¿cuándo las ventas de los medios digitales superarán a las de los de papel? La respuesta: en pocos años, según el país. En los Estados Unidos se estipula que el e-book superará al libro en 2017. En España, hoy el formato digital ya representa el 22 por ciento de la producción editorial ibérica, y un reciente estudio indica que la producción de libros papel baja un ocho por ciento y el digital sube un 13.

 

En la Argentina, la publicación digital es algo relativamente nuevo y su medición más aún. Según el Instituto Verificador de Circulaciones (IVC), durante abril de 2013 el diario Clarín vendió 8.450 ejemplares digitales (a razón de 96 pesos por mes) y 264.517 diarios de papel ($4,50 los días de semana). Siendo el primer medio masivo que innovó en este formato, lleva la delantera.

 

Atrás lo sigue la revista Susana Giménez, con 920 versiones digitales vendidas contra 52.819 revistas de papel. Hay muchos factores que inciden en “lo que vendrá”. Con la proliferación de las tablets (que superaron por primera vez a la venta de computadoras) y la llegada de las phablets (de entre 5 y 7 pulgadas), los lectores electrónicos se expanden como reguero de pólvora en la manos de los potenciales lectores. Allí se leen diarios, revistas, libros y páginas web y, al igual que sucede en el formato video, las publicaciones pagas o bien diseñada son las que sobrevivirán en esta nueva era.

 

 

A principios de este año la revista Newsweek anunció el fin de su versión en papel con el argumento de la baja de ventas, aunque este hecho y este dato sólo corresponden a los Estados Unidos. El resto del mercado aún funciona de manera diferente y la ecuación favorece aún  al magazine tradicional en México o en la Argentina, entre otros. Pero en su país de origen, la prestigiosa revista que nació en 1933 decidió migrar a lo digital. Ellos mismos citaron un estudio de Pew, que informa que el 39 por ciento de los estadounidenses encontraba sus noticias en internet, un seis por ciento más que dos años atrás. Yendo un poco más atrás, Newsweek pasó de vender cuatro millones de ejemplares a nivel mundial en 2003 a 1,5 millón en 2010.

 

Pero no sólo de clientes viven los medios gráficos. La publicidad también está migrando su foco de inversión.

 

Los ingresos por publicidad de la Newsweek impresa cayeron un 70 por ciento entre 2007 y 2011. Paralelamente, las ediciones digitales de esta revista aumentaron a un ritmo parejo el número de lectores.

 

Lo interesante del “Caso Newsweek” es que nos permite analizar sus 80 años de vida, desde su nacimiento a su reconversión en digital.

 

Pero no todo es color de rosa para las pantallas. El libro de papel tiene ventajas irreemplazables: el tacto de la hoja, el olor del papel y la serendipia (descubrimiento inesperado), que nos hace ir y volver a algo que leímos o que vendrá. Memoria visual, exploración. También el resaltado, las notas al margen y las anotaciones. El peso estable de las tablets, además, genera lo que se conoce como “disonancia háptica”: la diferencia de expectativa respecto del tacto que genera el libro.

 

A medida que mejoren los dispositivos de lectura, su contraste y las publicaciones, la diferencia de comodidad irá variando. Como la experiencia de lectura en digital entre un periódico, un semanario, una revista y un libro es diferente, cada uno irá adaptando su formato a las necesidades del lector.

 

Semanas atrás se celebró en Buenos Aires el debate “La revolución digital en los medios”, encuentro en el que se concluyó, por ejemplo, que la circulación total en la industria está estable y en digital está creciendo y que los diarios se relacionan con los lectores en distinto tipo de medios, en cualquier lugar y en cualquier momento. En este recalcular de cada una de las empresas periodísticas, hay datos inexcusables: crecen los lectores de material digital y hay que evolucionar con ellos.

 

Rediseñando el parlante

 

Que Bluetooth, que redondo, que sourround, que ya no saben que inventar. Logitech ahora presentó un altavoz inalámbrico para la mesa que nos permite, además de escuchar o hablar con manos libres, apoyar la tablet o cualquier teléfono y hacer videoconferencias desde allí mismo. Tiene una batería con 15 horas de autonomía, puerto USB y conectividad NFC para conectar inalámbricamente con nuestros gadgets. Sale 170 dólares.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Polaroid de locura ordinaria

 

Era hora de que Polaroid lanzara su versión pocket y accesible de su tradicional cámara instantánea. Este chiche (Modelo Z2300) ya está a la venta. Tiene 10 megapíxeles de resolución y nos permite imprimir fotos o stickers directo desde la cámara y en tan sólo 45 segundos. También graba video, tiene puerto mini USB, ranura SD y un visor LCD de tres pulgadas. Sale 160 dólares.

 

 

 

Chromecast: tiemblan las smart TV

 

 

Atención con este pituto. Cuesta 35 dólares y te permite convertir cualquier LED/LCD con puerto HDMI en una tele inteligente. Una vez conectado, nos ofrece una aplicación para conectarnos a una red Wi-Fi, instalar la aplicación Chromecast y conectar tu dispositivo Android a la TV. Lo bueno es que ya funciona fuera de los Estados Unidos. Lo malo es que no se puede comprar en el país, pero hay dos opciones: copias no tan fieles o encargarlo en el exterior.