El modelo ícono de la casa italiana ofrece una nueva versión que se destaca por contar con una capota eléctrica de tela y una caja automática de seis marchas.

Desde su lanzamiento, el modelo 500 despertó en el público simpatía y admiración. Esto derivó en que Fiat decidiera ampliar la gama hacia diferentes formatos, entre ellos, la idea de una cupé descapotable a la que se bautizó con el nombre de 500C.

 

Producido en la planta de Toluca, en México, este nuevo Fiat 500 Cabrio es similar a la versión precedente de origen europeo y se destaca por la incorporación de una caja automática de seis marchas, una capota de tela de accionamiento eléctrico y un mayor nivel de equipamiento interior.

 

La caja automática se acopla a un motor naftero de 1.4 litros, 16 válvulas y 105 CV de potencia. El 500C es un derivado de la versión Lounge del Fiat 500, con el agregado de una capota eléctrica de tela, disponible en tres colores (burdeos, negro y beige), y cuya apertura incluso puede realizarse con el auto en movimiento hasta una velocidad cercana a los 80 km/h.

 

Para identificar a esta versión se colocó en los paneles de puertas el logo 500C, que resalta la particularidad del cabriolet con la letra C en rojo.

 

Sin embargo, es en la parte posterior donde el Fiat 500 Cabrio se diferencia del resto de su gama. Allí se puede ver la división entre la parte superior de la capota con el cuerpo del vehículo, la que se remarca con una moldura cromada como existía en la versión del modelo de 1957 en adelante. La forma del vidrio trasero con el desempañador eléctrico incluido es redondeada y además de mantener la visibilidad del 500 berlina tiene un aspecto más cercano a la identidad histórica de los años 50.

 

Por último, otro sistema que diferencia esta versión es el denominado Wind Stop o “antiturbulencia”. Está ubicado detrás de los apoyacabezas traseros y está fijado al respaldo del asiento y a la bandeja porta-objetos del baúl. El Wind Stop fue proyectado específicamente para este modelo, el resultado es una notable reducción de las turbulencias de aire en el interior del vehículo, permitiendo disfrutar el viaje con el máximo confort. Una nueva versión del Cinquecento que posiciona a la marca dentro de los autos más deseados y a un precio bastante accesible.

 

 

Nuevo aire de familia

 

Renault presentó en Frankfurt la nueva gama Mégane. Con un aspecto más dinámico, la familia Mégane refuerza su capacidad de seducción y luce la nueva identidad con la incorporación de los últimos equipamientos y avances tecnológicos de la marca, como el sistema multimedia con conectividad, Renault R-Link.

 

La nueva gama estrena la combinación de motor naftero de 130 CV con la caja automática de doble embrague EDC. Al volante, el confort y el placer de conducir siguen siendo las cualidades que nos tiene acostumbrado la marca. La versiones deportivas también se renuevan con Mégane GT y R.S. Producidos en la fábrica de Palencia, se comercializarán a partir del primer trimestre 2014 en Europa y a lo largo del año en el resto del mundo.