¿Por dónde nos comunicamos?, ¿cómo viaja nuestra información?, ¿quién nos conecta? Los cables submarinos son autopistas de la información y representan el 95 por ciento del tráfico mundial. Viven desde hace más de 100 años bajo las corrientes del mar.

Cuando Julio Verne escribió su novela, los cables submarinos recién comenzaban a dar sus primeros pasos bajo el agua. Corría el año 1840 y la telegrafía era el único método de comunicación de datos a distancia, por tierra. Con accidentes y dificultades, en 1850 se extendió el primer cableado entre Gran Bretaña y Francia a través del Canal de la Mancha, y aunque un pescador lo confundió y pescó, fue el principio de lo que hoy conocemos como mundo submarino interconectado. Claro, ese cable era de cobre, no estaba recubierto y las señales viajaban con retardos y rebotes. Fue allí que, pensando y diseñando, descubrieron un elemento que usamos hasta hoy en día: la gutapercha.

 

Se trata de un recubrimiento para los cables que permitió conectar por primera vez Europa con África y luego, en 1858, con América, sin que los animales pudieran deglutir los campos magnéticos. Si bien estos primeros cables se rompieron al poco tiempo, la historia transcurrió y su tecnología mejoró.

 

Hoy, son más de 250 los que trazan un mapa subterráneo uniendo países y continentes. Recorren casi un millón de kilómetros y se encargan del 95 por ciento de las comunicaciones del mundo. Para imaginarlo, piensen en un largo hilo que da 22 veces vuelta al planeta Tierra. Los cables pasaron del cobre al coaxial y fibra óptica. Sería interminable enumerar los recorridos y capacidades, pero son una gran obra de ingeniería histórica y mundial. Lo llamativo es que el mapa trazado en 1901 no es tan diferente al actual.

 

Algunos de los más representativos son: SAM-1 (2 Tbps), que une Estados Unidos, Puerto Rico, Brasil, la Argentina, Chile, Perú, Guatemala, Ecuador y Colombia SEA-ME-WE 4 (1.25 Tbps), que comunica Francia, Italia, Argelia, Túnez, Singapur, Malasia, Tailandia, Bangladesh, India, Sri Lanka, Pakistán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Egipto en un trazado de 18.800 kilómetros. SEA-ME-WE 3, el más largo del mundo, con 39 mil kilómetros de trazado que parte desde Alemania, comunica 39 nodos de la Tierra hasta llegar a Japón y a Australia.

 

Los cables de hoy duran aproximadamente 25 años y deben adaptarse al fondo del mar irregular, tener la tensión adecuada y resistir los embates de los tiburones. Los tendidos tienen en cuenta tanto las leyes y reglamentos de cada una de las zonas que atraviesan y las condiciones de la naturaleza, las perspectivas sísmicas, las características del suelo, etcétera. En www.cablemap.info se encuentra el mapa completo de las comunicaciones mundiales. ¿Y por casa?

 

La Argentina se conecta con el mundo a través de Las Toninas. Allí, en la costa, resurgen de las aguas profundas los diferentes cables que nos traen la conexión de banda ancha al país, la segunda más importante de Latinoamérica. Todo comenzó hace muy poco, en 1995, cuando se construyó la primera estación de amarre, ubicada en la calle 1 y 26. Resulta llamativo que se trate de una ciudad que padece, como tantas otras, la conexión a internet y no disfruta de ningún beneficio a pesar de ser su cuna. En el año 2000 llegó el segundo cable, South American 1, el que más localidades latinoamericanas atraviesa.

 

Desde Europa, la única fibra óptica que llega es la Atlantis-2, que sale desde Portugal, bordea África y encuentra como destino Fortaleza, Brasil y la Argentina. Desde Estados Unidos, Pan American Crossing une Estados Unidos, México, Costa Rica y Panamá, Brasil, Uruguay y Las Toninas. Y también une Florianópolis, en Brasil, con Maldonado, en Uruguay y, por supuesto, con Las Toninas. Aquí también se encuentra Unisur, la estación de amarre que comunica a la Argentina, Uruguay y Brasil.

 

Uno de los últimos cableados inaugurados es el que conecta Venezuela con Cuba. El tendido Alba-1 es el primer método de comunicación alámbrico que tiene la Isla, bloqueada por Estados Unidos, por lo que hace pocos meses pudo comenzar a brindar un servicio de internet más generalizado a su población. Hasta agosto de 2012, Cuba se comunicaba exclusivamente por satélite. También, está en marcha el cable Bicentenario, que une Maldonado con Las Toninas que le dará mayor independencia a Uruguay con respecto a su ancho de banda.

 

No es simple mantener esta autopista. Anacondas, ballenas, anclas de barcos y cocodrilos son algunas de las amenazas. Más precisamente, hay 150 cortes de cables submarinos anuales a pesar de que las líneas estén sumergidas a más de 1.000 metros de profundidad. Sobreviven, se reparan y permanecen ocultos, como en las historias de Julio Verne, en los secretos del mar.

 

 

Un prende y apaga domótico

 

WeMo Light Switch es un invento de Belkin para el hogar inteligente que tiene dos funciones: prender y apagar la luz. ¿Y el chiste? Es que lo podés hacer desde cualquier lugar del planeta o bien, programarlos desde tu iPhone o celular con Android. Pero sus funciones no terminan allí: se pueden complementar con otros interruptores para hacer lo propio con el Wi-Fi y comandar también los sensores de movimiento del hogar. A su vez, es IFTTT (If this then that), se pueden programar reglas de comportamiento. Cada uno tiene un valor de 50 euros.

 

 

 

 

Smart TV baratita

 

No es un lanzamiento, pero sí un hallazgo para quienes no conocen los Dongle TV. Se trata de pendrives que llevan en su interior el sistema operativo Android. Mediante un puerto HDMI se conectan a tu led o lcd y ¡magia! Convierten a tu pantalla boba en una inteligente, simulando una pantalla parecida a la de una tablet. Permiten navegar por internet, ver videos en YouTube, leer el correo o tuitear. Tienen en su interior una pequeña computadora y cuestan alrededor de 700 pesos. Hay decenas de marcas genéricas para disfrutar.

 

 

 

 

El Lego de Volver al futuro

 

El poder hace la fuerza. Así sucedió con un grupo de fanáticos de Lego, quienes gracias a haber reunido más de 10 mil firmas lograron que la empresa de ladrillos de plástico fabricara un set con un DeLorean original (la nave de Volver al futuro), más miniaturas del Doc Brown y el adorado Marty con su patineta. Incluye condensador de flujo, puertas ala de gaviota, ruedas plegables y piezas transparentes para hacer flotar el tutú. El set ya está disponible a 35 dólares en shop.lego.com.