El actor uruguayo que el año pasado protagonizó una tira de 30 puntos de rating, desbancó a Tinelli y marcó un éxito difícil de repetir en la carrera de Sebastián Ortega, no quiere saber nada con la fama y la vida mediática. Reacio a las entrevistas, eligió El Planeta Urbano para hablar de su vida, de la actuación y de su última incursión en el cine.

– ¿Por qué no le gusta dar reportajes?

 

–Hay una parte que me gusta, hablar me gusta, escuchar también. De hecho es una herramienta más importante para el actor la capacidad de escuchar que la capacidad de hablar. Pero muchas veces me veo después en las notas y digo: “¿Qué era lo que quería decir con todas estas pavadas?” (risas) 

 

–¿Le cuesta mirarse?

 

–He aprendido a mirarme, no sé si me gusta, pero ya no me perturba. A veces, cuando las cosas salen bien, me alegro. No soy de los que me miro y me critico en demasía tampoco (…)