Considerado como “el agua de la vida”, el whisky es uno de los placeres más elegantes y sofisticados del universo etílico. En esta sección, te invitamos a descubrir un elixir de todos los tiempos.

JOHNNIE WALKER BLUE LABEL

Reconocido como uno de los mejores whiskies del mundo, sólo una de cada 10 mil barricas es seleccionada para formar parte de este blend excepcional. Fue creado en 1867 por Alexander Walker y desde ese entonces es sinónimo de elegancia y sofisticación de la más alta gama. En boca es suave, en nariz es potente y sus notas a humo, tabaco y algo de frutos secos resultan simplemente maravillosas. Disfrutar solo, con un vaso de agua helada y mantenerlo un ratito más en la boca antes de saborear.

 

 

BALLANTINE´S 12 AÑOS

Este scotch es uno de nuestros preferidos. Su color dorado brillante seduce, sus notas de miel y roble atrapan y su textura cremosa deleita el paladar. Muy equilibrada y buena presencia de su paso por barrica, es apto también para la coctelería, aunque lo preferimos solo y con dos cubitos de hielo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GRANT’S 12 YEAR OLD

Fundado por William Grants, con 125 años de historia y cinco generaciones trabajando en la destilería, este whisky es uno de los más populares a nivel mundial. Añejado en barricas de roble americano por 6 meses, sus notas a frutos secos con toque de especias lo hacen diferente. Recomendamos disfrutar con un toque de agua mineral.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JURA 10 AÑOS

Conocido también como “el whisky de la isla”, este Single Malt escocés tiene un reposo de 10 años en barricas de roble blanco (60%) y barricas de bourbon (40%). Límpido y delicado, en boca es suave, armonioso y con algo de notas cítricas. Va muy bien con un habano de media corona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ME GUSTA EL BLEND (PERO AMO EL SINGLE MALT)

La primera vez que probé el whisky, decidí que formaría parte de mi vida. Su color ámbar dorado, su textura cremosa, sus notas ahumadas, con algo de vainilla, algo de tabaco, algo de “ese no sé qué” que sólo el “agua de la vida” nos puede otorgar, hace que este destilado sea una de las bebidas más amadas por el hombre en todo mundo. Definitivamente, el whisky me gusta.

Me gustan los blend como el Chivas 12, considerado como un sabor clásico para el paladar asiático, y me gusta la elegancia del Johnnie Walker Blue Label, lo disfruto mucho, al igual que el hoy casi extinto Green Label para algunos mercados. Me gustan los blends, porque en ellos encuentro la magia de los “Master Blenders” que crean mixturas únicas con whiskies excepcionales, pero amo los Single Malts porque en sus botellas descubro la fuerza de la destilería. Amo los Glenlivet y me encantó descubrir el exótico Yoichi. Siempre con un hielo, por supuesto, y si conseguimos uno del ártico, aún mejor. Un verdadero placer supremo.