Hollywood lo ama, y él lo sabe. Imperturbable, sigue generando éxitos y tirando el anzuelo. La noche de los Oscar, frente a cámara, el intérprete de 75 años coqueteó con Jennifer Lawrence, de 22. Un hombre que siempre va por más.

Cero chiste; lo dijo en serio. No hay más que mirar el video. Tras bambalinas del Oscar y delante de la cámara de Good Morning America, Jack Nicholson protagonizó un diálogo imperdible con la bella Jennifer Lawrence, y todo para hacerle saber que le gusta, que la estará esperando, sí, ni más ni menos que un levante ante el mundo y con un 75-22. Se acercó como un caballero galante a decir un sobrio piropo sobre el trabajo de la ganadora del Oscar a Mejor Actriz por su actuación en El lado luminoso de la vida y terminó con esa risa que en los últimos años le dio un descanso al actor serio para brillar con aires de comedia, la misma que le puso un toque de simpatía al mismísimo Guasón. Cualquier otro hubiera despertado críticas y miradas despectivas con el consabido “viejo verde”. Él salió airoso, muerto de risa y encantado de haber vuelto a protagonizar su ensayadísimo papel de conquistador. Al verlo en acción, la imagen de Nicholson vuelve a poblar la memoria de personajes que habitaron buena parte de la historia de Hollywood.

 

En sus gestos de loco sorprendido todavía se reconoce al abogado bebedor mque se une con su moto a las de Peter Fonda y Dennis Hopper, también director de la película, en las carreteras de la mítica Easy Rider o Busco mi destino. Era 1969, Jack obtuvo la primera de sus 12 nominaciones al Oscar y recibió la consagración como referente de la contracultura en una época de esplendor del antisistema –Vietnam, beatniks, hippies–. Es seguramente también la primera imagen que recordamos de él, aunque ya hacía más de diez años que se había instalado en Los Ángeles y venía trabajando en los filmes clase B de Roger Corman, como la primera Tiendita del horror, de 1960, y se había iniciado también como director y guionista. Pero es con Easy Rider que comienza el Jack star system.

 

A mediados de los 70 inicia su relación de 17 años con Anjelica Huston, con quien formó una de las parejas más glam de la época. Ella, hija del director John Huston y modelo de Vogue, aún no se había atrevido a darle lugar a la gran actriz en la que se convertiría. De aquellos tiempos son Chinatown y Atrapado sin salida, su primer Oscar.

 

En Chinatown fue dirigido por Roman Polanski, quien en uno de sus arranques rompió el televisor en el que Nicholson miraba un partido de los Lakers, su equipo de siempre, al que todavía va a ver. La cosa no quedó en enemistad, se hicieron compañeros de juergas y fue en la casa del actor en Mulholland Drive, Beverly Hills, adonde el director llevó a la jovencita de 13 años que le costaría un juicio, un año de prisión y, 30 años después, quedar detenido en Suiza… Pero esa es otra historia, la de Polanski. La casa tiene otra: mantenía la puerta del jardín abierta a la casa vecina, la de Marlon Brando. Fueron íntimos amigos y trabajaron juntos sólo en un filme: The Missouri Breaks, de Arthur Penn. Cuando Brando murió en 2004, Jack compró la casa de su amigo, la tiró abajo porque estaba destruida por las termitas y sembró el terreno de frangipanis, las flores favoritas de su genial vecino. De 1980 es El resplandor, de Stanley Kubrick, que dejó una de las imágenes más recordadas del actor, asomado con su eterna cara de loco por un agujero en una puerta, y de 1981, la segunda versión de El cartero llama dos veces, junto a Jessica Lange. Luego vendrían el Batman de Tim Burton y Mars Attacks!, y cada vez más comedias. Aseguró que el atentado de 2001 lo había marcado: “Ya no quise hacer nada deprimente”, dijo.

 

El actor que tiene el récord de nominaciones al Oscar repartidas en cinco décadas, ganó tres. Como actor principal en Atrapado sin salida, 1976, como actor de reparto en La fuerza del cariño, 1984, y otra vez el protagónico por Mejor …imposible, en 1997. Mujeres: dijo alguna vez que tuvo más de 2.000. Estuvo casado sólo una vez, de 1962 a 1968, con la actriz Sandra Knight, con quien tuvo a su hija Jeniffer (1963). Amores: con seguridad, Anjelica Huston, a quien engañó sin límites, especialmente con la modelo danesa Winnie Hollman, con quien tuvo a su hija Honey (1981). Nicholson no le dio su apellido, pero mantuvo con ella una relación cercana. Huston lo abandonó definitivamente cuando dejó embarazada a la actriz Rebecca Broussard. Con ella tuvo a Lorraine (1990) y a Raymond (1992). El último romance importante fue con la actriz Lara Flynn Boyle, que finalizó en 2001 y que comenzó cuando él todavía vivía con Rebecca Broussard. Todo un estilo, que no tiene fin: A los 75, sigue tirando el anzuelo, imperturbable.

 

 

3 Oscar, 3 hijos reconocidos, ¿2.000 mujeres?

 

 

La sonrisa del Guasón y el porte del seductor irresistible. Con la modelo Winnie Hollman tuvo una hija en 1981, que no lleva su apellido.