El Four Seasons Hotel Buenos Aires tiene un nuevo restaurante bautizado en honor a Elena Peña Unzué, la dueña original de la mansión. Con una perfecta combinación de modernidad y elementos de la tradición, el lugar es simplemente increíble.

Con una inversión de 40 millones de dólares, el hotel se renovó y Elena es el flamante restaurante de este luxury cinco estrellas. Con una ambientación neoyorkina moderna, y forma de patio chic, tiene en el centro una cúpula de vidrio que impacta con su iluminación natural durante el día y que seduce por la noche con la visión de las estrellas. En el segundo piso, además de dos espectaculares mesas redondas, aptas para reuniones, se encuentra una cava con vinos premium donde descansan las etiquetas especialmente seleccionadas por el gerente de bebidas y sommelier Sebastián Maggie.

 

 

La cocina está a la vista y en el salón principal se puede elegir entre los modernos boxes con mesa circular (para parejas o grupos de cuatro), las mesas de madera o, si la ocasión lo amerita, la Chef Table para 12 personas. Los platos del chef ejecutivo Juan Gaffuri asombran por las combinaciones de texturas y sabores: a partir de recetas tradicionales con toques de autor, están preparados con los mejores productos de estación. Las carnes, de la más alta calidad, se conservan en una cámara de maduración en seco que se encuentra a la vista.

 

 

Todo está perfectamente diseñado, todo atrapa. Recomendamos empezar con una tabla de la charcuterie para compartir. Muy completa, trae diferentes quesos, jamón de pato, bresaola kobe y otras delicias; elegí la que más te guste (entre $135 y $285).

 

 

Entre las entradas, el pulpo grillado con caldo de papa trufado y pepperonata es un must ($110), al igual que los langostinos sellados con mayonesa de crustáceos, hinojos dorados y limón curado ($85). A la hora de los principales, los ravioles de ricota casera con ossobuco estofado con piñones son sabrosos y generosos ($90) y el arroz negro con chipirones, conejo y langostino ($210) es uno de los más pedidos. Probar las carnes de la parrilla como el lomo con hueso dry aged ($230) o el bife angosto de kobe ($365) y pedir las papas fritas caseras con BBQ de torrontés o las zanahorias BB asadas. Otra buena propuesta es la mariscada de trucha, pulpo, langostinos y pesca del día ($295).

 

 

Para el final, los helados. Los llaman Dolce morte y son gustos originales, divertidos y deliciosos. Con una increíble presentación en porta cucurucho, se recomiendan el In (off) Dulce de Leche, el Portami su y el de cabra y dátiles ($45, dos bochas), o el Veggie Light con Carrot y B12.

 

 

 

 

Con una cocina a la vista, el equipo hace honor a los ingredientes y prepara los platos a la perfección.

 

 

 

“Ofrecemos una cocina urbana de raíces”, afirma Juan Gaffuri, el chef ejecutivo.