Las velas son, tal vez, la mejor forma de armonizar un ambiente.  De crear espacios únicos y dar toques especiales a momentos cotidianos. Su luz completa una idea, sugiere, conquista y envuelve todo de magia. Esto es algo que seguramente los hermanos Martínez Monzón pensaron el día que decidieron comenzar con este emprendimiento: Velas de la Ballena.

 

Hablamos con Sebastián y nos contó todo acerca de Velas de la Ballena. Un ejemplo donde se encuentran una buena idea, mucho trabajo y perseverancia, con el encanto del mar trasladado a cada uno de sus locales. 

 

–¿Qué los llevó a desarrollar este proyecto?

 

–Junto a mi hermano siempre tuvimos ganas de crear una marca que perdurase en el tiempo y que pudiéramos hacer crecer. Yo había visto cómo se usaban diferentes tipos de velas en una película y me pareció una muy buena idea. En ese momento no existía un lugar donde pudieras conseguir velas grandes. Además, tenía muchas ganas de vivir en Punta del Este. Buscamos un taller de playa en Punta Ballena y fuimos creciendo sobre la marcha. Trabajamos mucho, creamos formas, fanales y colores. 

 

–¿El nombre es por lo que me acaba de contar?

 

–El nombre viene de un conjunto de cosas que se dieron. Estábamos terminando la primera producción y era un momento especial. Miramos el mar y justo salió una ballena del agua. Y como todavía no teníamos nombre, ahí se creó solo.

 

–¿Cómo imaginaba la marca cuando la crearon?

 

–La imaginaba como algo tradicional, que resaltara el valor de lo artesanal y rústico. Nos interesaba que acompañara la estética del balneario y que llegara a formar parte del lugar.

 

 

–¿Cuántos años tienen en el mercado?

 

–Comenzamos en 1997. En marzo se cumplen 16 años. En este tiempo pasó de todo, pero como lo vivimos día a día, a veces cuesta creer que pasó tanto tiempo. Es algo que me enorgullece mucho, invertimos todo en esto y todavía me genera incertidumbre poder seguir y encontrar novedades para sorprender a la gente. Me encantan las nuevas aventuras. 

 

–¿Qué estrategias de posicionamiento usaron?

 

–Principalmente, la creatividad  y la presencia a lo largo de todo el año en Punta del Este. Amo este lugar, pero entiendo que no es fácil empezar con algo acá. Y menos mantenerlo durante el año. Con respecto a las estrategias, fue encarar con la apertura de un local y mantener la estructura. A lo largo de los años fue más de fluir que de armar una estrategia previa y seguirla. Siempre trabajando para hacer crecer la cantidad de productos y mantener la estética de las velas y la presentación. 

 

–¿Cómo fue creciendo?

 

–Lo dejamos crecer, dándole tiempo y marcando nuestro estilo. Hoy, Velas de la Ballena refleja lo que siempre quisimos transmitir: creatividad, calidad y bienestar. Siempre tuvimos la idea de que fuera algo que continuara, pero la repercusión nos sorprendió y nos dio mucha alegría. Me produce mucho placer que se reconozcan las velas desde los distintos países del mundo. 

 

–¿En cuántos países está?

 

–En este momento estamos en Uruguay, la Argentina y España, pero reconozco que en Uruguay y en la Argentina está el corazón de la empresa. Aquí es donde se concentran la mayoría de nuestros consumidores. 

 

–¿Cuál es el secreto del éxito de Velas de la Ballena? 

 

–“Mantener viva la llama” y seguir disfrutando de lo que hacemos. Está relacionado con hacer productos de calidad y que la gente esté conforme y pueda disfrutar de ellos. La forma de exhibir los productos es muy artesanal y da la idea de algo recién salido del horno, eso es algo que también nos caracteriza.

 

–¿Cómo lo vive?

 

–En constante actividad, renovando y planeando cosas nuevas todo el tiempo. Yo estoy en la parte de atrás del negocio, creando nuevas técnicas y buscando la forma para que resulten.

 

–¿Qué proyección tiene hoy la marca?

 

–Estamos armando un sistema de franquicias, ya estaba establecido para otros países y ahora lo estamos implementando en Uruguay.

 

–¿Está conforme?

 

–Sí, muy conforme y agradecido.

 

–¿Le quedan sueños por cumplir con Velas de la Ballena?

 

–Yo creo que siempre hay que tener sueños. Todo lo vivido con Velas de la Ballena fue un sueño. Si pienso para delante, mi sueño es seguir haciendo esto y crecer cada día. 

 

 

Paso a paso: Cómo hacer velas

 

 

1- Calentar la cera y una vez que está líquida llenar el molde.

 

 

2- Vertido de la cera dentro del molde. Este tiene que estar preparado previamente con su pabilo (mecha).

 

 

3- Período de enfriamiento (4 horas aproximadamente) para que la vela esté firme.

 

 

4- Una vez que la vela se solidificó está lista para el desmolde. 

 

5- Terminación. Los detalles finales de la vela se hacen a mano sobre una plancha de calor y queda lista para ir a la estantería. 

 

 

 

“Nuestro secreto es ‘mantener viva la llama’y seguir disfrutando de lo que hacemos.Hacer productos de calidad y que la gente esté conforme y pueda disfrutar de ellos”.