Un pie delante del otro, una vez, dos, cien. ¿Quién no lo sabe? Sin embargo, hay malos movimientos que perjudican cualquier buena intención. Aquí, una lista de consejos útiles.

En esta época nuestros cuerpos sienten la necesidad de moverse. Cada vez son más los adeptos a las actividades al aire libre. Correr o caminar son una conjunción de movimientos más que recomendable ya que logran un buen balance entre ejercicio, aumento del gasto metabólico y la mejora en nuestra aptitud física.

 

 

Una buena caminata

 

Cuando hablamos de caminar es necesario explicar algunos movimientos para hacerlo correctamente. Parece mentira, pero muchas personas adquieren posturas y hábitos inadecuados. Para evitar problemas, estos son los detalles a tener en cuenta:

 

– No hay que dejar de balancear los brazos. No hay que arrastrar los pies. No apoyar mal al dar cada paso. Evitar perder la flexibilidad, especialmente en las rodillas.

 

– La mirada dirigida al piso en lugar de mirar al frente resulta contraproducente. La suma de estas dificultades genera desequilibrios físicos

 

Técnica para realizar una caminata adecuada:

 

Postura del cuerpo

 

– Mantener el tronco derecho y erguido.

 

– La vista debe estar dirigida al frente (fijar un punto a cuatro o cinco metros y seguirlo). Los hombros deben estar relajados.

 

– La postura del tórax bien abierto permite respirar mejor.

 

Postura de los brazos

 

Se mantienen junto al cuerpo y se mueven paralelos a él. En el movimiento hacia adelante el brazo no debe sobrepasar la altura del pecho y en el movimiento hacia atrás la mano debe llegar hasta la altura de la cadera. Si el ritmo es lento, los codos están levemente flexionados, a medida que se aumenta el compás, se flexionan más. A un ritmo alto los codos van en ángulo recto y las manos cerradas.

 

La técnica de las piernas

 

Realizar pasos normales, no demasiado largos. En la fase de contacto con el suelo primero el talón, luego la planta y termina con la punta. Separar completamente el pie del suelo para iniciar el otro paso. Para descargar las articulaciones en la fase de contacto con el suelo la articulación de la rodilla debe estar levemente flexionada.

 

La respiración durante la caminata

 

Si tenés problemas para respirar, revisá la postura de tu cuerpo. Debés inspirar y exhalar profundamente, pero sin llegar al máximo. Intentá inspirar durante tres pasos y exhalar en los tres siguientes. Siguiendo estos consejos posturales se puede caminar sin riesgos de lesiones. Ahora, para lograr llegar al verano en óptimas condiciones, recomiendo esta fórmula si elegís moverte al aire libre.

 

CAMINAR + CORRER: BALANCE PERFECTO PARA EL VERANO

 

Primera semana:

– Cinco minutos de caminata.

– Un km de trote, intercalado con un minuto de caminata (total 3 km).

– Finalizar con diez minutos de elongación.

 

Segunda semana:

– Cinco minutos de caminata.

– Un km de trote (más ligero), intercalado con dos minutos de caminata (5 km).

– Cinco minutos de caminata.

– Finalizar con diez minutos de elongación.

 

Tercera semana:

– Cinco minutos de caminata.

– 1,5 km. de trote intercalado con un minuto de caminata (6 km).

– Cinco minutos de caminata.

– Finalizar con diez minutos de elongación.

 

Cuarta semana:

– Cinco minutos de caminata.

– Dos km de trote intercalado con dos minutos de caminata (6 km).

-Cinco minutos de caminata.

– Finalizar con diez minutos de elongación.