El personaje de pelo blanco, riguroso traje y anteojos oscuros –un clásico de CQC y de las tardes de Rock and Pop– atraviesa un año de cambios laborales y personales. Los detalles, en esta nota.

Juan llega cinco minutos tarde y pide disculpas responsabilizando al tránsito. Viene de zona sur, Quilmes, donde vive desde hace un par de años con su mujer, una socióloga que nada tiene que ver con el medio, y con su hijo Sandro Amador, de un año y medio, a quien le dicen Sandro. Con más 16 años en CQC y otros tantos en la Rock and Pop, donde conduce Day Tripper –de lunes a viernes, de 13 a 17–, Juan confiesa que es un tipo estable porque le cuestan los cambios. Sin embargo, este fue un año de mucho movimiento. Durante la charla, de más de una hora, reconoció que el machismo es una cuestión  cultural que se combate desde adentro, aseguró que la marihuana se tiene que despenalizar pero acompañada de una campaña de concientización y educación, que no trabajaría en medios del Estado y que ve difícil que algún día sea oficialista. 

 

–¿Cómo atraviesa la tecnología su vida cotidiana?

 

–Un poco como a todos, fui tomando cosas y adquiriendo nuevas tecnologías en función de mis necesidades, primero todo lo que tiene que ver con el almacenamiento y reproducción de música. Tengo una discoteca física muy grande, pero embalada porque la música la digitalicé. Los discos están en cajas en el garaje, tengo 10 mil. También varios iPods, pero soy un torpe tecnológico.

 

 

 

 

–¿Y en su vida doméstica, hasta dónde llega el uso de la tecnología?

 

–Para mí, el microondas es una tecnología repudiable, nunca quise tener microondas y no tengo, caliento en el horno, descongelo en el horno. El horno es eléctrico (aclara) pero porque estaba ahí, en la casa a la que me mudé, como el lavavajillas. Esta buenísimo el horno eléctrico, pero siempre tengo la sensación de que cuando en la tele te dicen “cocine esto a 180 grados” los 180 grados de mi horno no funcionan como dice que deberían funcionar.

 

–¿Usa el teléfono de línea de su casa?

 

–No, y de hecho tengo el teléfono de línea con fax todavía y contestador automático y no chequeamos los mensajes. Pasás de largo porque te parece que nadie va a dejar mensajes ahí, y te dejan igual. En este momento, siendo que es un tipo que gesticula poco al hablar, levanta las cejas y mueve la cabeza hacia adelante, como si se tratara de un movimiento de cuello en realidad que le levanta el mentón y tira hacia atrás el resto.

 

–¿Mejora o empeora los vínculos la tecnología?

 

–A mí me parece que no es lo mismo, el otro día leía una nota en el diario sobre esto de que las nuevas generaciones ya no hablan por teléfono sino que lo hacen por mensajito. Primero sucede por lo gratis –reflexiona–, pero no veo que haya una practicidad, porque muchas veces los diálogos escritos generan una ambigüedad y además es más rápido hablar. Se ha generado un tipo de relación diferente y me quedo afuera de eso, no mantengo vínculos virtuales con nadie, tenemos Facebook porque es el medio de comunicación que eligió la gente para comunicarse en la radio, donde cada vez hay menos llamados pero más mensajes por este medio.

 

TIEMPO DE CAMBIOS

 

Juan practica yoga y tai chi, camina y tiene como meta volver a correr el año que viene, ya que por una cuestión de organización familiar hace un tiempo no lo hace. Sin embargo, Di Natale asegura no ser un chico –ya no tan chico– tan sano como parece, pero dice que no va a contar su lado oscuro. “No te voy a contar mis rincones miserables, eso requiere trabajo de investigación”, bromea. Mientras toma un café doble con crema, en un bar en el que su asistente de prensa nos citó, cerca de la radio, seguimos paseando por varios temas.

 

–¿Es un hombre estable?

 

–Sí, creo que sí. Los cambios me perturban, me cuestan mucho, pero los hago, con dolor y con esfuerzo y con algún costo que en algún lado pago. Pero cuando hay que cambiar lo hago, trato de no estar congelado.

 

–Este fue un año de cambios.

 

–CQC tuvo cambios de staff este año por América con el dúo, y la radio tuvo muchos cambios también. La salida de Mario implicó una movida de varias cosas en la radio, por un lado había una especie de camino medio automático por el que las bandas, sobre todo las más importantes y los artistas de rock pasaban por el espacio de Mario y no por el resto de la programación. Hoy eso cambió. Hay una transición que se tiene que terminar de acomodar, la identidad de la Rock and Pop tiene que ver con sus figuras. Pero no era Mario, no es Mario. Él marcó una época y fue una de las figuras más importantes durante 15 o 20 años.

 

–¿Escucha Vorterix?

 

–No. Hago un poco de zapping de radio en el auto, paso por FM y AM, pero escuché sólo un poquito, no tengo mucho para decir. No quiero ponerme a opinar porque me parece que él fue detrás de un proyecto que aparentemente tenía desde hacía mucho tiempo, no sé, me parece que está también bueno que cada uno apueste a aquello que le parece mejor. Que se abra un medio nuevo también es algo para celebrar, aunque no necesariamente implica más trabajo para más gente. De hecho, en esa radio hay mucha gente trabajando que antes estaba en Rock and Pop. Y después está la pregunta que la responderá el tiempo, que es para cuántas radios de rock hay lugar, ¿no? ¿Cuántas radios de rock resiste el mercado?

 

–Hablando de rock, ¿es de ir a recitales?

 

–No tanto, con esto del niño estoy un poquito alejado.

 

 

UN SEÑOR PADRE

 

 

–Los hijos te cambian la vida, lo dicen todos cuando están por ser padres. ¿Es cierto?

 

 

–Esperaba un cambio de vida, pero no sabía los detalles.

 

 

–Es de los que se levantan a la noche para darle la mamadera?

 

–Duerme de corrido, vamos bien con eso. Durmió en su cama desde que nació, nunca tuvo moisés en nuestra habitación, siempre estuvo en su cuarto y duerme toda la noche. Pasamos por la etapa de dormir poco cuando era bien chiquitito, pero hace rato que está así.

 

 

 

–¿El rock va de la mano de las drogas, o eso es un mito?

 

–Creo que hay músicos de rock que usan drogas y otros que no. No necesariamente van de la mano, y me parece que hay músicos que explotan esa imagen, que se esmeran en parecer más drogados de lo que están, como si les diera una imagen épica, algo así como “mirá como me autodestruyo delante de vos” y eso genera algún tipo de admiración.

 

–¿Está a favor de la despenalización de la marihuana?

 

–Creo que cada uno tiene derecho a hacer lo que quiera, siempre y cuando no comprometa a los demás y no ponga en riesgo a otros. No cualquier sustancia ilegal es lo mismo. No me parece que el porro sea la droga de entrada, creo que cada uno tiene una predisposición a hacerse más amigo de una determinada sustancia que de otra. Por determinadas características personales, sos mas afín a ponerte en un estado que en otro, tenes más una necesidad que otra. La marihuana debe despenalizarse porque vamos a combatir el narcotráfico, y creo en la teoría de reducción de daño, pero tenés que complementar eso con trabajo en los barrios. Crear mayor conciencia al mismo tiempo, legitimar libertades que ya deberían estar vigentes, pero al mismo tiempo cuidar.