Las tablets y los lectores electrónicos atraviesan un hábito tan arraigado como el de la lectura y abren un debate que pone en duda la continuidad de los medios de papel. Mitos y verdades del futuro de los medios gráficos.

Esto que estás leyendo, una revista de papel, tiene olor, textura, historia. Surgió con los palimpsestos, se popularizó a mediados del siglo XVII en forma de almanaque y está trascendiendo a la virtualidad, donde todo cambia. El debate entre los medios de comunicación de papel versus los digitales crece a la par del boom de las tablets PC y los lectores electrónicos. La futurología es imposible en un mundo donde la tecnología se vuelve obsoleta en un abrir y cerrar de ojos. La generación de contenido online, hipertextual e interactivo también avanza y modifica hábitos de producción y consumo de cultura.

 

Semanas atrás, la revista Newsweek anunció que cerraría su edición impresa luego de 80 años de permanencia en el mercado estadounidense y pasaría a publicar exclusivamente en formato digital. Las razones, según sus editores, son los gastos arcaicos de impresión y las motivaciones del mundo digital.

 

La realidad, sin embargo, demuestra que el papel resiste, y el público también. Según la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (Aimc), el 63 por ciento de los lectores prefiere las ediciones en papel. Si bien en los Estados Unidos y en Europa la circulación de medios impresos y de revistas merma, en América latina la industria gráfica goza de muy buena salud. La consultora PriceWaterHouseCoopers indica que los ingresos de los diarios de papel crecerán a una tasa del 4,7 por ciento promedio anual hasta 2015 y que la industria editorial estadounidense retrocederá el 0,3 por ciento anual en los próximos cuatro años. Brasil, la Argentina y Venezuela son los países latinoamericanos de más tasa de crecimiento en la facturación por venta de ejemplares y venta de avisos en papel. Pero también el llamado negocio digital dará un fuerte salto en la región. Dos mundos que conviven y se fortalecen en esta parte del planeta.

 

Mientras tanto, la tecnología no deja escapar a nadie y va ganando terreno. Las pantallas de los celulares, tablets PC, computadoras o libros electrónicos quieren darle batalla al mercado editorial. ¿Piedra, papel o tijera?

 

Dime cómo lees y cambiará la historia

 

En este contexto, el hábito de la lectura, privado y solitario, está cambiando. El libro, a menos que se pierda o se preste, es potestad del lector. El electrónico es virtual. En la mayoría de los contratos por los cuales se compra un libro online, el usuario lo posee hasta un determinado tiempo. Esto se llama DRM o gestión digital de derechos y limita el uso del contenido al dispositivo en el que se ha descargado. Pero además, tiendas como Amazon, Google o Apple pueden saber qué están haciendo los lectores en sus dispositivos. Por ejemplo, cuánto tiempo se demora una o miles de personas en leer un libro, qué fragmentos se subrayan o las búsquedas de palabras claves. Nace un nuevo parámetro de análisis que nunca existió. Esto modela la industria de las editoriales y, muchas veces, la de los contenidos.

 

Hay modelos que dan batalla, como el de las licencias libres o CreativeCommons, donde los derechos corresponden a los estándares de la cultura libre. Hay plataformas que permiten difundir la lectura, compartir libros digitales que no se consiguen en papel o son costosos. Hay escritores que prefieren publicar en digital y evitarse los altos costos de producción para que su obra circule mucho más. Como con la llegada de toda nueva técnica, la anterior se pone en duda. Pero este objeto de deseo que está en tus manos resiste. No sólo informa sino que decora tu cuarto y tiene, por sobre todo, una sobrevida insospechada.

 

 

A Phillips se le prendió la lamparita

 

Hue es lo último en tecnología para la iluminación. Se trata de un sistema para crear y administrar hasta 16 millones de tonalidades de luces en nuestro hogar desde el celular. La combinación de las lámparas led Hue y la aplicación prometen no sólo darnos la libertad de ambientar nuestro hogar como nunca, sino ahorrar hasta un 80 por ciento de energía. Es tan inteligente que, además de dejarnos decorar, nos ofrece cuatro plantillas con iluminaciones para mejorar el efecto biológico que genera la luz en nuestro cuerpo. La caja mágica, que contiene la aplicación y tres bombillas, sólo se venderá en tiendas Apple a 199 dólares.

 

iPad mini Apple

 

 

 

Mide lo que una Moleskine, pero es mucho más delgada que una agenda. La nueva apuesta de Apple ofrece una pantalla de 9,7 pulgadas, colores brillantes, más de 250 mil aplicaciones para descargar, un procesador poderoso y 10 horas de autonomía en sólo 308 gramos. Tiene todos los programas instalados para comunicaciones y fotografía, cámara iSight de 5 megapíxeles con sensor de iluminación y conectividad Wi-Fi, aunque también 3G. La nueva apuesta de Apple sólo desentona por ser la más cara en su tamaño pocket: 329 dólares la versión con Wi-Fi y 459 dólares con 3G.

 

 

 

 

 

 

 

 

Microsoft Surface 

 

Es la competencia directa del iPad de Apple y es la primera computadora fabricada por la histórica empresa de software Microsoft. Las diferencias con una tablet PC convencional es que poseen más memoria (32 y 64 GB según el modelo), Windows 8 (el nuevo sistema operativo para múltiples dispositivos) y editores de información incorporados que resuelven los problemas de abrir documentos y trabajarlos en este formato. Pero su gran innovación es su funda, TypeCover, que además de proteger el dispositivo funciona como atril y teclado, y convierte a la tableta en una computadora tipo netbook. Su valor, por prestaciones, es razonable: 499 dólares en el exterior, más 130 dólares la funda.