Devenido atracción turística, el viejo Expreso Patagónico, más conocido como La Trochita, es el único tren a vapor del mundo con trocha angosta que sigue en pie y uno de los paseos imperdibles de la provincia de Chubut.

Chubut- Esquel

Declarado en 1999 Patrimonio Histórico Nacional, este antiguo tren de madera y vagones estrechos funciona con una locomotora a vapor fabricada en 1922. Llegó a nuestro país en 1945 con el fin de unir las localidades de Esquel (Chubut) e Ingeniero Jacobacci (Río Negro). Su recorrido original de 402 kilómetros, distancia récord en su especie, enfrenta 14 estaciones, cruza diez puentes, un túnel de 108 metros y 600 curvas. La velocidad promedio de la máquina es de 29 kilómetros por hora y en sus comienzos trasladaba mercancías y a ruralistas. Con el tiempo se crearon rutas y transportes más rápidos y esta reliquia comenzó a perder protagonismo. Fue a mediados de los 90 cuando La Trochita cambió su rumbo y empezó a conquistar a los turistas, que viajan desde todos los continentes para apreciar este museo rodante.

 

 

El circuito turístico recorre sólo una parte del trazado completo y hay dos itinerarios, ambos demoran tres horas entre la ida y la vuelta. Uno sale desde la estación de Esquel y llega hasta la localidad mapuche Nahuel Pan, a 20 kilómetros. Este punto de partida conserva el llamado “Paseo Ferroviario”, conformado por la antigua estación, fotografías del siglo pasado y una formación modelo en exhibición. Ya a bordo del tren, una columna de humo negro y el abrumador sonido de la locomotora dan la pauta de que el viaje está por comenzar. A minutos de salir cruza el arroyo Esquel, luego se adueñan del paisaje las vistas panorámicas de la ciudad, y más tarde se sumerge en la estepa patagónica. Los pasajeros disfrutan del viaje, que cuenta con servicio de vagón bar, en compañía de artistas locales que cantan canciones típicas acompañados por sus guitarras. Además, una guía turística cuenta la historia del tren, que hasta nuestros días utiliza las salamandras originales para calefaccionar.

 

Una vez en Nahuel Pan, se puede visitar el Museo de las Culturas Originarias y la casa de las artesanías, donde hay mantas hiladas por las mujeres mapuches y también recuerdos en cerámica, madera, cuero y metal. La otra opción es salir desde El Maitén, un pueblo que nació con la llegada de este medio. Allí se puede recorrer el museo ferroviario, que conserva atuendos, maquinarias y objetos de gran valor histórico y cultural, y los talleres, donde actualmente se fabrican las piezas de manera artesanal para reparar vagones y locomotoras.

 

Si se elige partir desde esas coordenadas el destino será el paradero intermedio Desvío Bruno Thomaé, a 24 km de distancia. El servicio es exactamente el mismo, lo que cambia es el recorrido. Este tramo atraviesa el puente que cruza el río Chubut, donde el tren se detiene unos minutos para que los pasajeros puedan sacarse fotos, y luego continúa su marcha a través de increíbles paisajes patagónicos. Muchos turistas apasionados por este tipo de máquinas de colección pueden contratar el tren para realizar el recorrido original o sólo un tramo.

 

Esta opción brinda la posibilidad de hacer las paradas que se desee y hasta puede incluir servicio de cocina gourmet. Para recorrer los 402 km se debe disponer de tres a seis días, y hay que reservar con varios meses de anticipación.

 

El tren es una fuente de trabajo, conecta localidades y genera turismo, por eso todos los años, en febrero, el pueblo de El Maitén, conocido como la capital del trencito, le brinda tributo y organiza la Fiesta Nacional del Tren a Vapor. Tres días llenos de actividades culturales, shows y un cierre que consagra a la nueva reina. La Trochita sale desde la estación de Esquel los días sábados a las 10 y desde El Maitén el mismo día a las 14. Para más información: www.facebook.com/latrochita o trochitaesquel@gmail.com

 

Devenido atracción turística, el viejo Expreso Patagónico, más conocido como La Trochita, es el único tren a vapor del mundo con trocha angosta que sigue en pie y uno de los paseos imperdibles de la provincia de Chubut.

 

 

Cerro La Hoya

 

Ubicado a 13 km de Esquel, el centro de esquí de la provincia de Chubut dispone de 60 hectáreas de terreno esquiable (ocho son destinadas para la modalidad freestyle), 24 pistas de distintos niveles y modernos medios de elevación que trasladan a más de 4.000 personas por hora. La cumbre se encuentra a 2.075 metros sobre el nivel del mar, y el cerro cuenta con suaves pendientes, ideales para principiantes y niños, y también fuertes declives y recorridos extensos para los más expertos. El centro garantiza una infraestructura adecuada y segura para la práctica del esquí de fondo, alpino, snowboard y la caminata con raquetas sobre nieve. Además, brinda servicios varios: clases de esquí y snowboard, alquiler de equipos, jardín de nieve, guardería infantil y variada gastronomía. Dada su ubicación geográfica, La Hoya ofrece excelentes condiciones y una gran cantidad de nieve hasta mediados de octubre.

 

Para más información: www.skilahoya.com