Arquitecto, decorador y diseñador, el artista desarrolló líneas exclusivas de accesorios para Kenzo, Emanuel Ungaro y Saks New York. Además, deslumbró con sus creaciones a la princesa Máxima Zorreguieta y hasta se dio el lujo de hacer joyas para la serie Sex & The City. 

 

–Sabemos que es arquitecto. ¿Sigue ejerciendo esa actividad o quedó a un lado?

 

–Sigo con la arquitectura, una cosa lleva a la otra, y todo lo que hago está íntimamente relacionado. Creo que el hecho de ornamentar la casa y a la persona que la habita es como un mimo para el alma.

 

–¿En qué rol se siente más cómodo?

–Ambas actividades se complementan y se retroalimenta una de la otra. Es mucho más fácil y rápido diseñar un accesorio que una casa, pero como disfruto de todo lo que hago, compagino mis tiempos para poder hacer ambas cosas. Además, tengo un equipo de trabajo que me ayuda. Hago una o dos casas por año y hasta no terminar cada proyecto no comienzo uno nuevo, porque me gusta focalizarme y dedicarle el tiempo que se merece, de hecho siempre termino teniendo muy buena relación con mis clientes.

–¿Cómo y cuándo comenzó a realizar collares?


–Es difícil determinarlo, no hay una fecha exacta. Empezó siendo una forma de comunicar y manifestar emociones. En un principio comencé a hacerlos porque me gustaba la sensación de poder sacar un pedazo de la casa y llevarlo puesto. A mí me gusta mucho estar en mi casa, me gusta la energía que transmite el hogar, entonces pensé en cómo poder llevar eso con uno y luego volver a ponerlo. Comencé haciendo unos collages y unos cuadros que tenían una pequeña parte extraíble, se usaba y luego volvía a su lugar original.

–¿Qué tipo de materiales usa para hacer su línea de joyas?

–El material que uso para hacer los accesorios no es tan importante en sí mismo como lo que me permite crear. Uso cualquier elemento que me brinde la posibilidad de comunicar a través de él. No utilizo materia
prima que tenga una carga emotiva fuerte o triste; por ejemplo, no usaría pieles de animales o marfil en mis creaciones.

 

 

“No respondo a la moda, por eso mis creaciones son como amuletos atemporales que siempre van a proteger”.

–¿Qué grado de importancia le da a lo que está de moda a la hora de diseñar sus colecciones?

–Cero. Es intuición, hago lo que me dicta el corazón, no sigo una tendencia, trabajo sobre mis propias sensaciones. Es mi alma y mi espíritu que se manifiestan y las ganas que tengo de crear. No respondo a la moda, por eso mis creaciones son como amuletos atemporales, siempre van a proteger y no pasan de moda.

 

–¿Por qué no trabaja con oro, platino o diamantes?

–Porque considero que la pieza en sí debe valer por la energía que depositó en ella el artista mientras la estaba creando y obtuvo una obra de arte a partir de eso, y no por el valor monetario del material.

–¿Qué lo inspira?

–Me inspira mucho la naturaleza, el musgo, los hongos, el lago, los bosques, la lluvia, el viento, la hiedra. También los recuerdos que tengo de haber estado en contacto con esos elementos naturales.

–¿Cómo definiría el estilo de sus joyas?

–Ecléctico. Mezclo estilos, mezclo tendencias, colores, materiales, sensaciones, para que el producto final sea único como las personas.

 

–¿Qué proyectos tiene a futuro?

–El proyecto más inmediato es la apertura de mi nuevo espacio, nos estamos mudando y cerrando los últimos detalles para poder inaugurar en los próximos días. Por otro lado, estoy por comenzar una nueva obra, es un proyecto grande, una casa para una familia que me va a llevar por lo menos un año.

 

 
“El material que uso para hacer los accesorios no es tan importante en sí mismo como lo que me permite crear”.