El especialista en asesoría de imagen Oscar Fernández tenía ganas de recopilar la modernidad sonora nacional y se dio el gusto. El resultado es Música para peluquerías, que mezcla a Adrián Dárgelos con Emmanuel Horvilleur, Miranda! y otros artistas de vanguardia.

Cuando a Oscar Fernández, director creativo de Roho, se le ocurrió editar un disco que capturara el espíritu colectivo y productivo de la boutique dedicada a la asesoría de imagen que lidera, no lo pensó dos veces al momento de ponerle título: Música para peluquerías. Se trataba de un trabajo que se ajustaba a un objetivo conceptual–registrar a manera de compilación lo mejor de la modernidad sonora nacional– en una Argentina que estaba a punto de estallar socialmente. Ese álbum, en el que los temas llevaban nombres alegóricos a cada forma, rincón o rito en el arte de darle formas alucinantes al cabello, sirvió de advenimiento de lo que fue ese limbo en el que la avanzada de los 90 cruzaba hacia una nueva década, y otra le esperaba en el ribete de esta. Babasónicos muy poco antes de Jessico, Leo García tras el furor de “Morrissey”, un Entre Ríos que estuvo a un tris de abrazar la popularidad o el Emmanuel Horvilleur que luchaba por sacarse el estigma Kuryaki fueron algunos de los partícipes de esta inventiva en la que hubo otros nombres que se quedaron en el camino.

 

Cerca de la celebración de los diez años de esta radiografía musical de una era, y luego de que Roho se posicionara en el imaginario estético de América latina a través del trabajo de Oscar y su equipo con Gustavo Cerati, Miranda! o Babasónicos, el líder de Soda Stereo animó al director creativo a sacar la secuela de esta recopilación. Y justamente de él provino el ofrecimiento inicial, una versión del tema “Apocalipsis”, de Virus. Después, el cantautor, que participó en el primer volumen de este emprendimiento con el laboratorio electrónico Ocio, se fue de gira y sufrió el accidente cerebrovascular. Esta vez no pudo integrarse, pero el proyecto siguió adelante. En principio sería un álbum doble, con 40 canciones inéditas. No obstante, un sello multinacional se involucró y sugirió separarlo en dos partes. La primera de ellas sale a la venta este mes y estará conformada por algunos de los exponentes que intervinieron en el germen de todo esto y por varios nombres noveles de la escena local.

 

En la selección primó el orden de llegada. El resto quedará para la tercera parte. De manera que este volumen de Música para peluquerías, compilado cuyo título está inspirado en el Ambient 1: Music for Airports, obra maestra del artista inglés Brian Eno, conocido por la mayoría de la gente de a pie por su papel de productor de U2 y Coldplay y por el chan que da la bienvenida a Windows en Mac. Este volumen está constituido por una veintena de tracks en los que se puede disfrutar de Adrián Dárgelos y Emmanuel Horvilleur compartiendo por primera vez una canción, Francisco Bochatón por partida doble (con un tema en solitario y otro con Peligrosos Gorriones, que entraron en el estudio especialmente para esta ocasión), Luchi Camorra remixado por Daniel Melero, Aldo Benítez por Gabriel Lucena y Bandas de Turistas según la lectura de Toy de Control Machete. Además de los aportes de Dante Spinetta, Miranda!, Leandro Fresco, Fantasmagoria, El Dependiente y DDT.

 

A diferencia de su antecesor, que se concentró básicamente en la cristalización del hecho artístico, el segundo volumen confía en el hit instantáneo y en la demostración del avance de los artistas que formaron parte del debut y que hoy todavía se mantienen vigentes. Sin embargo, siempre una intención historiográfica envuelve a este tipo de producciones, y también la necesidad de retorcer o enderezar las tradiciones, pues, haciendo énfasis en el pop con un pie en la pista de baile, en el dance o en el rock de alcurnia independiente, este trabajo vuelve a romper ese imaginario de la electrónica al palo, del chill out y, por qué no, de la canción melodramática como banda de sonido de cada sesión de corte de cabello. A todo esto, ¿por qué surge la exigencia de llevar adelante este lioso emprendimiento, propio de una factoría, frente a la pasividad de especializarse nada más que en esos raros peinados nuevos? 

 

La respuesta de Fernández es simple: la imperiosa necesidad de poner la vanguardia, la cuestión cultural, al alcance de todos. Eso es altruismo para las masas.

 

TU LOOK MUSICAL 

 

1- La tapa del primer volumen de Música para peluquerías fue diseñada por Alejandro Ros, mientras que la del próximo está a cargo de Pogo.

 

2- La segunda parte del compilado está conformada por 21 artistas y hay tres remixes.

 

3-En esta edición participan por primera vez artistas de otros países: el uruguayo Dani Umpi y Toy Selectah.

 

4- El álbum estará a la venta en las disquerías y en Roho.

 

5- Además de Ambient 1: Music for Airports, de Brian Eno, el disco del alemán Manuel Göttsching titulado E2-E4, de 1984 y pionero del house, es una consecuencia de las circunstancias que giran en torno al viaje en avión.

 

6- Ambient 1: Music for Airports fue instalado en la terminal aérea de la Marina del aeropuerto La Guardia de Nueva York.

 

7- El tema en el que colaboran Dárgelos y Horvilleur estaba archivado en el disco rígido del Illya Kuryaki.

 

8- El primer volumen abre con un diálogo entre peluquero y clienta. 

 

9- Música para peluquerías, volumen 2 llevó dos años de trabajo. La entrega anterior se hizo en 1999 y salió a la calle en 2000.

 

10- No existe otro precedente discográfico similar en América Latina.

 

11- Al primer artista al que se le propusoparticipar en esta edición fue Daniel Melero. Carca es uno de los exponentes del primer volumen que reincide en este. La parte uno del recopilatorio tuvo una edición limitada.