¿Cuál es el secreto para convertirse en un referente del nuevo cine en español siendo distinta? Valeria, que viene de filmar una película en Barcelona y está por comenzar con los ensayos de la obra Escenas de la vida conyugal, junto a Ricardo Darín, tiene la respuesta.

En esta entrevista, además, habla de su marido, Vicentico, de sus hijos, Florián y Vicente y del país que la vio nacer. Y triunfar. 

– Con 42 años, ¿cómo le afecta el paso del tiempo?

 
–A los 38 me pegó la crisis de estar llegando a la mitad.
Más que sentir que estoy grande o verme vieja, me agarra la  paranoia de cuanto me queda de vida.
 
 
–¿Siente que hay cosas pendientes?

 
–No, para mí el desafío más importante es lograr disfrutar día a día. Yo estoy feliz con la vida que tengo.
 
 
– ¿Se pone metas?

 
–No, cero. Siento que desear mucho algo te pone en un lugar que no sé si está bueno. Es preferible intentar disfrutar de lo que uno tiene, porque si no estás siempre detrás de algo. 
 
 
–¿Cómo se logra alcanzar un lugar que mezcla la popularidad con el prestigio? 


 
–Gracias por lo que me decís, es muy lindo. Muchas veces elijo cosas sabiendo que voy a estar justa en lo económico, pero yo lo veo como una inversión en talento.
En un año puedo hacer dos películas que me encantan porque están buenísimas, pero a la vez tengo que hacer una tercera que sea interesante por la entrada de dinero. Así trato de manejarme.
 

–¿Cómo analiza el star system actual de nuestro país?
 
–¿El Bailando y todo eso?
 
– Sí , todo eso.

–Y, no quiero ser agresiva. Obviamente todo eso me parece una porquería total, una basura. Todas esas chicas operadas sin parar hacen sentir para el orto a buena parte de las mujeres que las están viendo en su casa y no tienen eso, porque es algo que no existe, son todos cuerpos de mentira.
 
–La gran novedad son las fundas en los dientes.


–Sí, el boom del momento, hacerte la carrocería a nuevo. Es una cantidad de dientes tal que ya soñás con eso.
 
 
–¿Siente que hay mucha violencia?
–Sí, es muy feo porque es todo de mentira, y se ponen violentos con la excusa de que son las reglas del juego. Es como diseñar mierda de una manera horrible. Pero a la vez hay mucha gente que no lo mira, que no mira la tele incluso.
 
 
–Hablemos de Vicentico, su marido. ¿Cuántas veces le preguntaron sobre el secreto para mantener una relación durante tantos años?

 
–Es la pregunta típica, me la hacen todo el tiempo. Y yo contesto: “Qué buena pregunta, ¡no tengo idea!”. Tal vez por eso, por no tener idea, es que llegué adonde llegué.
 
 
–¿Hace cuánto están juntos?


–Dieciocho años, ¡es un montón! Me parece como azaroso, te puede ocurrir o no. Para durar hay que seguir enamorado, y seguir enamorado tiene que ver con que esa persona te guste y te interese lo que hace. Una vez Norma Aleandro me dijo: “Encontrar una pareja así es como ir nadando en el fondo del mar y que aparezca una pulsera de perlas que se meta directamente en tu mano”. Es tener esa suerte, y cuando pasa eso no hay explicación, es la suerte de ir nadando por el fondo del mar y de golpe, no sé cómo, un brazalete de perlas entra en tu mano. Creo que es eso, que no hay un secreto, es más que nada un misterio.
 
 
–Se nota que sigue enamorada.


–A mí me pasa eso, me encanta mi marido, me gusta, me encanta lo que hace. Ahora me invitó a cantar en su disco, y esa es una situación que me enamora completamente. No hay nada que me guste más que ir a cantar con él.
 
 
–¿Es celosa?

–Soy celosa. Aprendí a domesticar los celos, pero cuando era más joven era terrible. Me fui tranquilizando porque no me quedó otra, porque si no me iban a dejar.
 
 
–¿A Florián le molesta el reconocimiento que tienen sus padres?


–No, para nada. Está muy acostumbrado, fue así siempre, y por suerte no es alguien que reniegue de su situación, para nada. Es genial, porque no reniega y no toma provecho de eso. Es músico, tiene su grupo y es genial, toca la guitarra y el piano increíblemente, compone.
 
 
 
– Está claro que eso se hereda.


–Sí, pero también estudió mucho desde chiquito. Es re-músico.
 
 
–¿Cómo manejó la situación con su hijo mayor cuando Vicentico salió en la tapa de una revista defendiendo el consumo de marihuana?


–No hubo ningún problema, Florián sabe que fumamos y es un tema conversado. No fue que se enteró por una revista, a los diecisiete ya tenemos hablado ese tema y muchos otros más. Con Florián tengo la felicidad de que me puede decir todo, sobre él, y sobre mí también.
 
 
-Asumo que está a favor de la despenalización del consumo de marihuana.


-Sí , claro. Todo lo que está prohibido de esa manera es contraproducente. Nadie que quiera fumar va a dejar de hacerlo y viceversa. Simplemente ayudaría a limpiar ese sistema de venta, nada más. 
 
 
-¿No lo ve como una adicción?

-No, me preocuparía mucho más por dejar el tabaco que la marihuana. Me parece un placer tan fácil, tan sano. 
 
 
-¿Fuma con frecuencia?


-Ahora justo me agarrás en un momento en que estoy f umando muy poco, pero no por nada careta sino porque estuve filmando en España, muy concentrada en el trabajo. En mi caso es algo totalmente controlado, es como estar almorzando y decir: “No me voy a tomar un vino porque más tarde tengo que seguir laburando” y ya. Es lo mismo. 
 
 
-¿Qué la angustia?



– Te va a parecer aburrido.
 
 
-¿Por qué?

 
– Porque siempre me angustia lo mismo, los niños en la calle. Es algo que me angustia mucho y nunca termino de entender que no se pueda revertir esa situación. Ya sé que lleva tiempo, pero hay algo que no… no sé.
 
b
 
“Encontrar una pareja así es como ir nadando en el fondo del mar y que aparezca
una pulsera de perlas que se meta directamente en tu mano. Es tener esa suerte, y cuando pasa eso no hay explicación”


 
–¿Qué sensación le dejó el robo que sufrieron usted y su familia el año pasado? 


– Cuando me robaron estaba ridículamente agradecida de que no nos hayan matado ni nos hayan hecho sufrir, aunque hayamos estado cuatro personas apuntadas con revólveres en la cabeza. Igual, a mí, automáticamente me pasó algo muy raro: al toque pensé que para esa persona que me robo yo tengo demasiado. Por más que yo diga: “No, no tengo demasiado y vivo bien pero al día”, para esta persona yo tengo demasiado.
 
 
–¿En algún momento sintió que la ubicaron dentro del grupo de actores abanderados del gobierno?


–Yo no defendí al gobierno, porque no siento que deba hacerlo. Nunca fui oficia lista, pero no por este gobierno en particular, sino porque no me gusta ser oficialista con ningún gobierno porque siento que uno puede estar contento con muchas cosas y a la vez criticar otras. Cuando uno se pone militante de lo que sea, se pierde la objetividad y lo que más le puede servir a esa estructura, que es tener gente que se plantee cosas, critique lo que sea necesario y construya. Yo siento que hay un montón de medidas del gobierno con las que estoy de acuerdo y me dan mucha felicidad y me parece que están muy bien. Y muchas otras en que todavía hay que seguir trabajando.
 
-Entonces, siente que es mejor no encasillarse.

 
–No me interesa dar la cara por nadie más que por mí. Me hago cargo de mí, de mi familia y no voy a poner la cara y el cuerpo por nadie, a menos que sea n medidas que requieran eso. Quiero decir, si me dicen: “¿Apoyás la ley de aborto, ponés tu cara?”. Sí, lo hago. Muchas veces me llaman por cosas en las que necesitan presencia, y si me parecen bien voy, sea este gobierno o sea otro. Voy detrás de lo que me parece, no de un gobierno.
 
 
–¿Le molestan los bandos que se generan?

 
–Es todo como River o Boca, ¡total! Y todos sienten que deben decir si son de un lado o del otro, o jugarse o no. Todo me parece muy ridículo. Trabajás en el 13, trabajás en el 7. Detrás de cualquier canal de tele hay algún interés. ¿Qué pretenden, llegar a una raíz pura? Bueno, dedicáte a otra cosa. Siempre hay alguien, algo, se transó en un momento, consiguió tal cosa del poder.
 
 
–¿Cuáles son las causas que le interesa defender?


–Muchas. A mí el Matrimonio Igualitario no me afecta de manera directa, y sin embrago fui y lo apoyé. La Asignación Universal por Hijo no la recibo, y me parece superimportante, y no me quejo porque hay menos mucamas porque reciben plata del Estado.
   
                              
 
 
“Mi hijo mayor sabe que Gabriel y yo fumamos marihuana. Es un tema conversado
y está todo bien. Con Florián tengo la felicidad de que me puede decir todo sobre él, y sobre mí también”

 
–¿Qué ansía para sus hijos?


–Felicidad, amor, salud. Es muy difícil de sintetizar y explicar lo que uno vive pensando como padre. 
 
 
-¿Qué les podés dar para que sean felices?

No, no sé. Supongo que el amor es lo principal, cuidados, cierta seguridad. Que desarrollen seguridad en lo que son y quieran ser. Intentar que sean personas seguras para poder hacer lo que desean, y que estén preocupados por sus pares.
Suena raro, pero son cosas que la s veo en el mayor, que es un divino de persona que se preocupa por los demás, y eso me re-enorgullece.