En su oficina de Barrio Parque, entre fotos y joyas del olimpismo argentino, el empresario analiza las posibilidades de los atletas argentinos en los Juegos Olímpicos y cuenta cómo está cambiando el escenario deportivo en nuestro país.

 

El Argentino (COA) es multifacético, pero completamente disciplinado, y esto se nota en su discurso. Una entrevista a quien más sabe de olimpismo y puede hablar del tema con propiedad.

 

 

–¿Cómo ve a nuestro país de cara a los próximos Juegos Olímpicos?

 

 

–Quizá lo más relevante es que la Argentina no clasificó en fútbol, ni masculino ni femenino, con lo cual tendría que tener una delegación de 42 personas menos, pero estamos yendo con una delegación igual a la de Beijing. Y con una particularidad, el 60 por ciento de los atletas son jóvenes, muchos de ellos debutantes, y esto nos da una proyección muy interesante con vistas a Río 2016.

 

 

–¿Podríamos decir que hoy tenemos un semillero olímpico?

 

–Hoy estamos sembrando, estamos entrenando deportistas que están completamente becados. Para que se den una idea, nuestra atleta becada más joven es una gimnasta de seis años. Los que llevamos a Londres tendrán roce internacional, estarán en contacto con el mundo en el que se pueden desarrollar, y esto es maravilloso. Tenemos un gran espectro de deportistas con muy buenas posibilidades. Para todos ellos es crucial poder llegar a competir porque les da la posibilidad de perder el temor escénico, de medirse con los mejores, de ganar este roce del que hablaba, que es superimportante. Hoy la Argentina está de vuelta en todas las sedes, presente en todos los deportes.

 

–De todos los deportistas que van, ¿cuáles cree que tienen mayores posibilidades de medallas?

 

–La posibilidad cierta de ganar un oro, indudablemente, la tienen las Leonas. Sabemos que lo van a pelear, de modo que las expectativas están puestas en ellas, aunque tienen que ir ganando partido a partido. Ese creo que sería el sueño de todos: que las Leonas ganen el oro. También tenemos mucha confianza con que el equipo de básquet pelee el podio. Y atletas como Paula Pareto, que ganó todas las medallas en Beijing y tiene muchas posibilidades ahora.

 

–¿Se anima a hacer una proyección general?

 

–Todavía no. Tenemos muchos deportistas nuevos que tuvieron muy buenos desempeños en los Panamericanos. En un Juego Olímpico se suma toda Europa y Asia, que tienen delegaciones muy fuertes. Se torna mucho más difícil, con lo cual prefiero no hacer una proyección, pero tenemos tenemos muchos con posibilidades.

 

–Como presidente del COA y miembro permanente del Comité Olímpico Internacional, ¿cómo posicionaría a la Argentina respecto de otros países?

 

–Si dividimos el mundo en tres tercios, nosotros aspiramos a estar dentro del primer tercio. Lo que también es cierto es que nosotros competimos contra países que tienen presupuestos e infraestructuras enormes dedicadas al deporte, y además cuentan con un número de deportistas muy superior al nuestro.

 

–¿Lo relaciona directamente a una cuestión poblacional?

 

–Por un lado sí. Y por otro, estamos hablando de países que tienen al deporte dentro de la currícula escolar. Esto hace una diferencia enorme ya que es allí donde nacen los atletas. Nosotros estamos trabajando mucho para que en nuestro país el deporte vuelva a tener este lugar, por varios motivos. No sólo porque da grandes deportistas, también educa a los niños y los provee de valores que son muy importantes en todos los ámbitos de la vida. Además es la mejor protección frente a la droga y es una gran herramienta de inserción social. Uno puede juntar gente muy diversa y, si la pone en un equipo de fútbol, al segundo día son todos amigos. En Entre Ríos el olimpismo ya entró en la currícula escolar. Estamos trabajando con Buenos Aires, Salta, Chaco y otras provincias con las que estamos en una instancia más primaria, pero avanzando.

 

–Haciendo una analogía: como jinete, ¿en qué lugar frente al obstáculo ve a la Argentina?


–Estamos galopando con convicción frente al obstáculo, estamos listos para dar el salto y llegar al otro lado sin faltas.

 

–¿Se siente más intrépido como deportista, como empresario o como presidente del COA?

 

–Como persona, porque es algo que se aplica a todo en la vida. Todo lo que tiene que ver con el deporte es una pasión que acompaña las 24 horas del día. Ahora, si a esa pasión se le agrega la experiencia que uno puede haber adquirido en el sector empresarial, se obtienen las herramientas para poder pergeñar un plan y llevarlo a cabo de una manera eficaz y eficiente. Y para todo en la vida uno tiene que tener esa llama, esa pasión que empuja cada día. Si uno no tiene eso, no puede llegar. Por eso ser intrépido es fundamental, pero tener una mente brillante es lo que te lleva a ser campeón.

 

“El 60 % de los atletas que van a Londres son jóvenes, muchos de ellos debutantes, y esto nos da una proyección muy interesante con vistas a Río 2016″


–¿Cuál es la cualidad más importante para llegar?

 

–Creo que hay que tener una gran voluntad y fuerza de trabajo. El mundo está lleno de gente inteligente, pero si no tiene contracción al laburo, no llega. También una mente clara porque es lo que hace la diferencia. Por último, tener esa hambre, esa pasión que te mueva todos los días para llevar a cabo todo lo necesario para llegar.

 

–Usted es un hombre muy disciplinado  y religioso. ¿Qué lugar ocupan estos valores en su vida?

 

–Para mí son muy importantes la fe, las creencias, la espiritualidad. También llevar una vida sana. Por ejemplo, no concibo el día sin entrenar. Todos los días, antes de trabajar, le dedico una hora. Y después, el contacto con la familia, con mis hijos. Yo me pasé la vida dedicándome al deporte que elegí, que es el ecuestre, y afortunadamente mis hijos también lo eligieron. Entonces durante muchos años nos pasamos todos los fines de semana viajando juntos para competir, y afortunadamente para ellos salieron mejores que el padre. El deporte a nivel familiar te integra en una comunidad de vida sana, te impone reglas y límites. Y lo que hacés de chico te queda para toda la vida. Por eso para mí es muy importante el deporte en la escuela, porque da herramientas y valores para el resto de la vida. Cuando uno tuvo la posibilidad de competir en algún deporte, adquirió una fortaleza que no enseñan otras actividades. El deporte enseña a perder, y eso es clave en la vida. Saber perder enseña a que siempre hay otra oportunidad, y esto nos para de otra manera frente a la vida.

 

–¿Dónde cree que reside el secreto del éxito?

 

–En el esfuerzo, en la contracción al trabajo, en la inteligencia, en la capacitación, en la formación y fundamentalmente en ser una persona plural y abierta, porque nadie puede solo y todo lo que hacemos es trabajo de equipo. Como digo siempre: “Solos vamos más rápido, pero juntos vamos más lejos”.

 

 

Trayectoria

Gerardo Werthein es el presidente de La Caja Seguros y vicepresidente de Telecom Argentina. Le gusta recalcar su trayectoria en el mundo deportivo: fue jinete de salto y compitió internacionalmente desde joven. Fue presidente de la FEA (Federación Ecuestre Argentina), jefe de Misión de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, y desde octubre de 2009 es presidente del Comité Olímpico Argentino. Desde 2010 es presidente del Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) y desde 2011 miembro del Comité Olímpico Internacional. Durante la sesión del COI en Vancouver en febrero de 2010 ganó la elección para que Buenos Aires fuera sede de la Sesión 125º del COI, donde se tomarán las decisiones más importantes de los últimos 20 años, entre ellas, los próximos juegos olímpicos 2020, los nuevos deportes y el nuevo presidente. Ahora, el desafío es la candidatura de Buenos Aires para organizar los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2018 y ya está en carrera también la candidatura de La Punta (San Luis) para los Juegos Panamericanos 2019.