La tercera dimensión es el parripollo del momento. Consolas, televisores inteligentes, celulares y producciones hollywoodenses millonarias corren el maratón del 3D, una tecnología que nació con el origen del cine pero que recién hoy nos permite disfrutar de su verdadero potencial.

                         

 

 

La industria del 3D puede definirse como el nuevo cine, la que intenta salvarlo de la merma en las salas, y a las góndolas de televisores de la meseta financiera. Si bien su creación es añeja, recién hoy están dadas las condiciones para su boom.

 

En 2011, sólo en la Argentina, más de 10 millones de espectadores fueron a ver películas con esta nueva tecnología, lo que generó una recaudación de 313 mil millones de pesos, el 25 por ciento de las entradas. La historia de la taquilla en 3D comienza con Avatar pero tiene una larga lista de sucesoras: Toy Story, Alicia en el país de las maravillas, Mi villano favorito, Shrek para siempre y Up, entre otros títulos, en su mayoría infantiles.

A lo largo del tiempo, los fabricantes comenzaron a ofrecer sus plataformas 3D a precios exorbitantes para un mercado que aún no tenía qué ver. Por eso, las productoras aceleraron la producción de películas. Según un estudio de la consultora PricewaterhouseCoopers, los filmes tridimensionales suponen entre el 50 y el 70 por ciento de las ganancias en taquilla y además duplican, o triplican, los ingresos generados por las películas en 2D. Para 2015 se espera que un 15 por ciento de todos los estrenos cinematográficos sean filmados así. Más aún, las películas animadas, como es el caso de la coproducción argentino española de Juan José Campanella, Metegol, y también de La máquina que hace estrellas, Capitán Piluso, Piñón Fijo o Gaturro.

A nivel hogareño, la tecnología 3D está presente en todos los televisores

de alta gama y un gran porcentaje de los gadgets la incorporan como plus: celulares, consolas y filmadoras ya tienen la capacidad de filmar estereoscópicamente. El problema es la falta de contenido. Mientras que la industria de los videojuegos está planeando invertir fuerte en esto, el cineasta James Cameron creó una compañía con el único objetivo de hacer crecer a la industria del 3D. Su primera tarea fue pasar Titanic a 3D, lo que requirió el trabajo de 300 especialistas. Su empresa se centrará en transmisiones deportivas pero fabricará, distribuirá, venderá y alquilará el equipo técnico necesario para realizar una producción en 3D. Los fabricantes de consolas también están apostando fuerte a este formato. Lo que recién está empezando a ver la luz son los títulos de videogames en 3D, como el reciente Soccer Up 3D para Nintendo 3DS. También los músicos aprovechan esta tecnología: Metallica está preparando su película.

En la última feria de tecnología, CES 2012, la empresa Stream TV Networks presentó la tecnología Sea Cube, para convertir imágenes 2D a 3D. Allí también presentó celulares en 3D sin necesidad de gafas especiales y hasta impresoras para diseños tridimensionales.

Las nuevas producciones superan en calidad a las del año último y muestran el verdadero potencial del sistema. Un apasionante mundo que comenzó a ser transitado en 1922 con The Power of Love, la primera película comercial con esta característica proyectada a dos cañones. La era digital fue inaugurada en 1972 de la mano de lo que después sería Pixar. Muchos años después, la mesa está servida.