Desde los esquíes de bambú hasta las tablas de surf de soja hay un increíble abanico de novedades, que incluye las canchas de fútbol ecológicas y las cintas de correr que convierten el esfuerzo humano en electricidad.

Importantes actrices de Hollywood y famosas top models son pioneras activistas en la defensa de la flora y la fauna.

Gisele Bündchen, por ejemplo, destina parte de las ganancias de su línea de calzado Ipanema a financiar proyectos ecológicos en el Amazonas.

Pero no hace falta ser famoso para poner un grano de arena en esta lucha. Los ciudadanos anónimos, como usted o como yo, podemos empezar reciclando botellas, bolsas de plástico y papel, no usando aerosoles ni desperdiciando comida, usando al mínimo el agua y la electricidad.

Por otro lado, en la industria, todos tienen un papel que cumplir: los empresarios textiles, por ejemplo, pueden producir sin necesidad de contaminar el ambiente utilizando productos orgánicos, puros y de colores neutros, que no exijan procesos nocivos de teñido. Lo mismo vale con los fabricantes de cosméticos.

Proteger el planeta no es una cuestión de hoy sí y mañana no, es un estilo de vida, una forma de pensar y de actuar, de comportarse en este, que es nuestro hogar, y de agradecerle a la madre naturaleza todo lo que nos da.

La relación entre la ecología y el deporte es clara: el deporte ayuda a la salud tanto mental como física del hombre, y la ecología se encarga de buscar por todos los medios tener un ecosistema sin contaminación. Cuerpo sano en entorno sano. Estas son las principales novedades.

Fútbol. Las canchas de fútbol ecológicas son uno de los proyectos que van creciendo. El relleno del campo de juego, en lugar de caucho, tiene tres elementos naturales: estopa de coco, elastómero de origen vegetal y granulado de corcho. Además, su césped está fabricado con botellas plásticas recicladas.

Patín. Los creadores de tablas de monopatín ya han diseñado 75 parques alrededor del mundo que reducen las emisiones de monóxido de carbono. Los parques de concreto usan polvo de cemento, uno de los más grandes productores industriales de monóxido de carbono. En la actualidad se reemplazó la porción del polvo de cemento por un producto natural reciclado y en la parquización se incluyen árboles y otras plantas decorativas. Adicionalmente, todos los patines están confeccionados en plástico reciclable en lugar de madera.

Esquí. Hay una compañía que fabrica esquíes de pasto de bambú, la comida favorita de los osos pandas. La mayoría de los esquíes comunes está hecha de plástico y contiene una mezcla que emite gases cuando se la confecciona, mientras que el bambú es una materia prima natural que crece sola, sin tener que usar fertilizantes.

Carreras. En algunas competencias los autos ya usan nafta sin aditivos y se diseñaron nuevos motores que emiten menos gases. Además, los equipos ya no tiran las llantas utilizadas sino que las devuelven a sus fabricantes para ser reutilizadas.

Surf. La novedad viene de la mano de la soja. ¿Tablas de surf de soja? La mayoría de las tablas son manufacturadas con un plástico hecho sobre la base de petróleo, pero se inventó un producto llamado bioplástico que es una combinación de químicos con soja. Estas tablas están cubiertas de bambú en lugar de fibra de vidrio.

Golf. Los campos de golf tienen mucho verde, pero usan bastantes pesticidas y aguas de riego para mantenerlos perfectos. Así que son poco amigos del medio ambiente. En Hawai hay un campo de golf que maximiza el poder del sol y no necesita mucha agua para su mantenimiento. Además usa fertilizantes naturales en lugar de químicos, lo cual protege a las plantas y los animales.

F1. Dentro del automovilismo, la F1 empieza a incorporar cambios ecológicos y el Kers es uno de los protagonistas de esta temporada. El Kinetic Energy Recovey System (sistema de recuperación de energía cinética) transforma la energía desprendida por las frenadas y la convierte en energía eléctrica para que el piloto decida en qué momento quiere utilizarla: adelantamientos, salida de curvas, etcétera.

Máquinas cardiovasculares. El mercado del fitness no se quedó atrás y, motivados por un objetivo ecológico, los aparatos de puesta en forma, como las bicicletas estáticas, los steppers y las cintas para correr han sido equipados con un conversor de energía cinética en electricidad. Se trata de un dispositivo utilizado para transformar la energía generada por los deportistas en pleno ejercicio, en energía electroestática. Las grandes cadenas de gimnasios lo están incorporando en sus salas de musculación porque, efectivamente, genera un volumen considerable de electricidad. Los aparatos vienen con un captador que genera 12 voltios y que, mediante un generador, se convierte en corriente alterna de 110 voltios. El uso de estas máquinas permite reducir mucho el consumo de electricidad.

Ropa inteligente. Combina ecología e ingeniería textil. Entre sus creaciones se destacan una campera con panel solar que acumula energía para recargar celulares, agendas PDA o reproductores MP3 y una remera de biofibra de bambú, que es desodorante, antibacteriana y ofrece protección a los rayos UV. En países como Australia, por ejemplo, hay leyes para que los chicos en edad escolar utilicen ropa que ofrezca una buena protección a los rayos UV.